REVISTA ESPAÑOLA DE INVESTIGACIONES QUIRÚRGICAS · REVISTA ESPAÑOLA DE INVESTIGACIONES QUIRÚRGICAS Spanish Journal of Surgical Research Director Carlos Vaquero Puerta Comité - [PDF Document] (2024)

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REVISTA ESPAÑOLA DE INVESTIGACIONES QUIRÚRGICASSpanish Journal of Surgical Research

DirectorCarlos Vaquero Puerta

Comité EditorialMaría Ángeles Aller Reyero (Madrid)• Jaime Arias Pérez (Madrid)• Albert Claude Benahamou (París. France)• Juan

Antonio Asensio (Miami. USA)• Xavier Barral (St Etienne. France)• Patrice Bergeron (Marsella. Francia)• RamónBerguer (Detroit. USA)• Edwin G. Beven (Cleveland USA)• Cesar Casado Pérez (Madrid)• Jesús Culebras Fernández(León)• José Luís Del Castillo Olivares Ramos (Madrid)• Dante U. Castro (Lima. Perú)• José Antonio De Pedro Moro(Salamanca)• Américo Dinis da Gama (Lisboa. Portugal)• Bo Eklöf (Helsingborg. Suecia)• Ignacio Escotto Sánchez

(Ciudad de Méjico. Méjico)• Alejandro Fabiani (Buenos Aires. Argentina)• José Fernándes e Fernándes (Lisboa.Portugal)• José Fernández Montequín (La Habana. Cuba)• Diego Garcés (Francia)• Giovani García (Medellín.

Colombia)• Ignacio García-Alonso Montoya (Bilbao)• Luís García Sancho Martín (Madrid)• Luís García SanchoTéllez (Madrid)• Carmelo Gastambide Soma (Montevideo. Urugüay)• Chris Gibbons (Londres. Gran Bretaña)•

Armando Fajarrota (Lisboa. Portugal)• Manuel Gómez Fleitas (Santander)• Carlos R. Gracia (Pleasanton. USA)•Alejandro Hernández Seara (La Habana.Cuba)• Víctor H Jaramillo (Quito. Ecuador)• Ulrike Knauder (Viena.

Austria)• Albrecht Krämer Schumacher (Santiago de Chile. Chile)• Nicos Labropoulos (Illinois.USA)• AlejandroLatorre (Bucaramanga. Colombia)• Abraham Lechter (Bogota. Colombia)• Francisco Lozano Sánchez (Salamanca)•

José Fernando Macedo (Curitibia. Brasil)• Michael L Marín (New York. USA)• Bernardo Martínez (Toledo. USA)•Rafael Martínez Sanz (Sta Cruz de Tenerife)• Jaime Méndez Martín (Bilbao)• Renato Mertens Martín (Santiago de

Chile. Chile)• Frans L. Moll (Utrecht. Holanda)• Wesley S. Moore (Los Angeles.USA)• Gustavo S. Oderich (Rochester.Minnesota.USA)• Marcelo Páramo (Ciudad de Méjico. Méjico)• Juan Carlos Parodi (Miami. USA)• Alfredo Prego(Montevideo. Urugüay)• Luis Queral (Baltimore. USA)• José Manuel Revuelta Soba (Santander)• José Antonio

Rodríguez Montes (Madrid)• Franz F. Rojas Torrejón (La Paz. Bolivia)• Eugenio Rosset (Clemont Frerrant. Francia)•Eduardo Ros Díe (Granada)• Hazin J. Safi Houston.USA)• José Salas (Guayaquil. Ecuador)• Luís Sánchez (St Louis.

USA)• Reinhard Scharrer-Palmer (Ulm. Alemania)• Carmine Sessa (Francia)• Gregorio Sicard (St Louis.USA)•Francesco Spinelli (Messina. Italia)• Francisco Valdés Echenique (Santiago de Chile)• Roberto Varnagy

(Caracas.Venezuela)• Fernando Vega Rasgado (Matanzas. Méjico)• Jaime H Vélez (Cali. Colombia)

Redactor JefeCarlos Vaquero Puerta

Consejo de RedacciónAngel Álvarez-Barcia Mª Victoria Diago SantamaríaSara González-Calvo Baeza Vicente Gutiérrez AlonsoLuis Miguel Redondo González Alberto Verrier Hernández

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Prof. Carlos Vaquero Puerta©

Departamento de Cirugía. Facultad de MedicinaAvda. Ramón y Cajal s/n • 47005 Valladolid (ESPAÑA)

Tel. y Fax.: (983) 42 30 94 • e-mail: [emailprotected]

Edita y Distribuye: arké 144 s l c/General Yagüe nº20 28020 MadridTelf.: (91) 35 99 866 e-mail: [emailprotected]: Amalia Camacho

Telf.: (91) 35 99 866

Diseño y Producción: Salud Ruiz; Miguel CasteloAmalia Camacho

Autorización del Ministerio de Sanidad y Consumo S.V.R.Depósito Legal: 48166-1998 ISSN: 1139-8264

arké

Revista Internacional dedicada a aspectos clínicos, experimentales y básicos de la cirugía.International journal dedicated to clinics, experimental and basics aspects of the surgery.

Incluida en el Índice Médico Español (IME), Índice Bibliográfico Español en Ciencias de la Salud (IBECS) y el Sistema Regional de Información en Línea para Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal (Latindex).

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EDITORIAL

1 EL FUTURO DE LA DOCENCIA DE LA CIRUGÍAVaquero Puerta C

TRABAJOS ORIGINALES

3 EXERESIS ÓSEA EN EL TRATAMIENTO DEL MAL PERFORANTE PLANTAR DISTAL.BONE RESECTIONS IN THE TREATMENT OF THE PLANTAR MAL PERFORANT.Hernández Cañete CM, Morales Florat JL, Vega García R

9 EARLY POINT OF SIGNIFICANTLY HIGHER LESIONS IN INSUFFICIENT ANTERIORCRUCIATE LIGAMENT KNEES.López-Franco M, López-Franco O, Murciano-Antón MA, Gómez-Barrena E

15 ASOCIACIÓN ENTRE LA MICROALBUMINURIA Y ENFERMEDAD ARTERIAL PERIFÉRICAEN PACIENTES DIABÉTICOS.ASSOCIATION BETWEEN THE MICROALBUMINURIA AND OUTLYING ARTERIAL ILLNESS INDIABETIC PATIENTS.Hernández Carretero JG, Ameneiro Pérez SA, García Mesa MT, Díaz Batista A, Álvarez DuarteH, Arpajón Peña Y, Mahía Vilas M, Pérez Cosme M

21 REDUCCIÓN DE LAS AMPUTACIONES CON HEBERPROT P EN LA TERAPIA LOCAL DELPIE DIABÉTICO. REDUCTION IN THE AMPUTATION RATE WITH HEBERPROT P IN THE LOCAL TREATMENT OFDIABETIC FOOT. García Herrera CMAL, Rodríguez Fernández R, Ruiz VM3, Rodríguez Hernández L, AcostaCabadilla L, Febles Sanabria R, Pancorbo Sandoval C, Cantero Calderón S, Vázquez Díaz O,Moliner Cartaya M

27 SUTURELESS COLIC ANASTOMOSES WITH CYANOACRYLATES.Sánchez-Matamoros Martín I, Capitán Morales LC, Sánchez-Matamoros Martín MD, Carolina Castellanos, Ortega Beviá J, Oliva Mompeán F.

CASOS CLÍNICOS

33 ESTIMULACIÓN CEREBRAL EN EL TRATAMIENTO DEL DOLOR NEUROPÁTICO.INTRACRANEAL NEUROESTIMULATION IN THE TREATMENT OF THE NEUROPATIC PAIN.Gelabert-González M, Arcos-Algaba A, Serramito-García R, Prieto-Gonzalez A, Santín-Amo JM,Relova-Quinteiro L

39 MELANOMA RECTAL: ¿ CUÁL ES EL TRATAMIENTO CORRECTO?ANORECTAL MELANOMA. WHAT IS THE CORRECT TREATMENT?Moya Forcén PJ, Serrano Paz P, Pérez Legaz J, Arroyo Sebastian A, Calpena Rico R

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42 HEMATOMA GIGANTE DE LA VAINA DE LOS RECTOS: DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL DEABDOMEN AGUDO.GIANT RECTUS SHEATH HEMATOMA: DIFFERENTIAL DIAGNOSTIC OF ACUTE ABDOMINAL PAIN.Peña E, González FM, Vicente M, Ruiz M, Candel MF, Albarracín A

REVISIÓN Y PUESTA AL DÍA

45 LAS SOMBRAS DE LA MEDICINA BASADA EN LA EVIDENCIA. UNA REVISIÓN NARRATIVA.THE SHADOWS OF EVIDENCE-BASED-MEDICINE. A NARRATIVE REVIEW.Fernández-Samos R

ARTÍCULOS ESPECIALES

55 DE LOS CAPADORES DE CURIEL A LA ACADEMIA-COLEGIO DE CIRUGÍA DE VALLADOLID.Rojo Vega A

NOTICIAS

63 CONCESIÓN DEL PREMIO DIONISIO DAZA 2010.

65 PREMIO DIONISIO DAZA: CONVOCATORIA 2011.

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La Revista Española de Investigaciones Quirúrgicas, es un órgano de difusión científico en el campo de la investigación en medi-cina y quirúrgica en particular. Su publicación es trimestral, pudiendo aparecer números extraordinarios si las circunstancias así loaconsejaran.

La Revista Española de Investigaciones Quirúrgicas publica indistintamente en castellano o inglés, trabajos originales relacio-nados con la investigación en general y quirúrgica en particular, tanto en las facetas experimental como clínica. La dirección y redac-ción de la Revista puede considerar la publicación de otro tipo de trabajos, tales como editoriales, actualizaciones, revisión de temas,casos clínicos, cartas o director, etc.

Los trabajos remitidos a la revista deberán ser enviados en soporte informático, escrito en procesador de texto Word con una exten-sión no superior a quince páginas escritas a doble espacio en lo que se refiere al texto, correspondiendo al resumen, introducción, mate-rial y métodos, resultados, discusión y bibliografía. El resto de apartados como el título, título abreviado, autores, centro de realiza-ción del trabajo y dirección para correspondencia se agruparan en una página aparte como portada. La redacción del trabajo, tanto sise realiza en castellano como inglés, deberá ser correcta tanto desde el punto de vista lingüístico como científico.

La presentación de los trabajos se ajustará a la normativa de Vancouver, teniendo por lo tanto los siguientes apartados: Título, ítuloabreviado, autores, centro de realización del trabajo, dirección para correspondencia, Resumen, palabras clave, Introducción, Materialy métodos, Resultados, Discusión y Bibliografía. A estos habría que añadir las Tablas y Figuras.

Título: con una extensión de 10 a 12 palabras tiene que expresar el contenido del trabajo. El título debe ser expresado en castella-no e inglés.

Título abreviado: es el título expresado en tres o cuatro palabras.Autores: figurarán un máximo de seis y se reflejarán con un sólo apellido y la inicial o iniciales del nombre. Se podrá expresar con

asterisco el cargo o puesto desempeñado en la institución de trabajo.Centro de trabajo: reflejando el departamento, el centro o institución y la ciudad.Dirección para correspondencia: las señas del autor al que le dirigirá la correspondencia reflejando todos los datos para evitar su

extravío. Se recomienda no poner direcciones particulares.Resumen: resumen del trabajo incluyendo el contenido de los apartados introducción, material y métodos, resultados y conclusio-

nes con una extensión máxima de 250 palabras. Este apartado deberá ser enviado en castellano e inglés.Palabras clave: en número de 2 a 6, deber reflejar la temática del trabajo. Deberán también remitirse en castellano y en inglés. Se

adaptarán a las manejadas por el Index Médicus.Introducción: deberá introducir al tema del trabajo. Este apartado podrá soportar su contenido en citas bibliográficas a las que se

citará mediante un número en superíndice por orden de aparición. Podrá incluirse en el mismo el planteamiento del problema y losobjetivos del trabajo.

Material y método: se expresará el material empleado y la metodología seguida obviando la descripción de técnicas habituales omuy conocidas. Es posible soportar su descripción en citas bibliográficas.

Resultados: es la descripción de los resultados obtenidos. Se expresarán de forma sencilla sin justificaciones ni consideraciones. Esposible soportar los mismos en tablas y figuras.

Discusión: apartado en el que se discuten los resultados obtenidos, justificando los mismos o comparándolos con los de otros auto-res. En el tienen cabida las interpretaciones de los resultados. Se soportará el contenido en citas bibliográficas con la misma sistemá-tica y criterio que el expresado en la introducción.

Bibliografía: se colocará numerada por orden de aparición en el texto. La secuencia de cada cita será la de los autores que se pre-sentaran con un solo apellido seguido de las iniciales del nombre y separados por una coma. A continuación el título del trabajo. Laabreviatura de la Revista. El volumen, número, primera hoja y última del artículo y el año de publicación. La cita de libros se reali-zará con los apellidos del autor o autores seguidos de la inicial del nombre, título del libro, editorial, páginas, ciudad de edición y añode publicación.

Las Tablas son conjuntos de datos numéricos ordenados con números romanos correlativos a la aparición en el texto y que lleva-rán un pie de tabla explicativo del contenido con una extensión máxima de 15 palabras.

En el epígrafe de Figuras se incluirán todo tipo de representación gráfica, los grabados, las fotografías, los dibujos, los esquemasetc. Se expresarán como Figura numerados con números arábigos correlativos a la aparición en el texto. Cada figura tendrá un pieexplicativo breve con una extensión máxima de 15 palabras.

En número máximo de tablas y figuras que podrán ser publicados en cada trabajo serán diez.Los trabajos podrán ser enviados, preferentemente por correo electrónico, a la dirección de E-mail: [emailprotected] y si se

hace por vía postal a la Redacción de la Revista, dirigidos al Prof. Carlos Vaquero. Departamento de Cirugía. Facultad de Medicina.Avda. Ramón y Cajal s/n. 47005 Valladolid.

Todos los trabajos pasarán a miembros del Comité Editorial y de Redacción, que valorarán la pertinencia o no de la publicación delos mismos o realizarán las oportunas consideraciones para modificar el trabajo.

Los trabajos enviados a la revista deberán acompañarse de una declaración firmada por parte de todos los autores aceptando laautoría y el carácter de original e inédito del mismo, además de no haber sido enviado simultáneamente a otra revista para la consi-deración de su publicación. A la vez es necesaria por parte del primer firmante de una declaración de que se ha respetado la Declaraciónde Helsinki si es un trabajo realizado en seres humanos o la Directiva Europea y Legislación Española al respecto, si se ha realizadoen experimentación animal.

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SSppaanniisshh JJoouurrnnaall SSuurrggiiccaall RReesseeaarrcchh

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EL FUTURO DE LA DOCENCIA DE LA CIRUGÍA

Se está aplicando en nuestro país, casi ya de forma generalizada, el nombramiento de las jefatu-ras asistenciales de Sección y de Servicio, por el sistema de la libre designación y por supuesto remoción,en los Centros e Instituciones Sanitarias del Sistema Público de Salud. Esto implica el grave riesgo queestas plazas se ocupen en base a otros criterios que no son los estrictamente profesionales, con una pos-terior dependencia a los que realizan los nombramientos y que deberán actuar exactamente de acuerdoa las directrices que dicten estos, independientemente que sean o no las adecuadas desde el punto devista de la atención del paciente, al tener que obedecer a otros intereses diferentes a los profesionales ycientíficos.

Por otro lado, tenemos la provisión de los cargos docentes universitarios, que se realiza fundamen-talmente por un perfil pseudo-investigador y mas “publicador”, de unos peculiares profesionales de lacirugía, teniendo en cuenta que algunos que han obtenido el cargo, lo han hecho en base a realizar unaspublicaciones en revistas de factor impacto, lo que teóricamente implica una difusión internacional, inde-pendientemente de la validez real de las aportaciones. Sabedores de esta vía, que lleva vigente algunadécada con otro sistema, y concienciados de cómo llegar, algunos se han dedicado, más que a desarrollarsu profesión de una forma coherente y lógica de un ejercicio profesional con el paciente, a “publicar”, conlo que se ha logrado un colectivo de profesionales, muchas veces incompetentes desde el punto de vistaprofesional, pero que han logrado colocar “papers” en revistas prestigiosas que les ha permitido accedera los cuerpos docentes universitarios. Esta situación puede hacer retornar, otra vez a la situación que seproducía en décadas anteriores de “incompetentes” desde el punto de vista asistencial, según los res-ponsables sanitarios, que llegaban a puestos de la máxima responsabilidad docente, sin una adecuadacapacitación profesional. Esto se está evidenciando con el nuevo sistema de acceso a los cuerpos docen-tes universitarios denominado de “acreditación”, donde ni tan siquiera hay que dar la cara en una oposi-ción, si no que enviando de forma furtiva unos documentos, se puede ser acreditado. Por otra parte tam-bién se está constatando la falta de uniformidad en la aplicación de criterios en la evaluación por las dis-tintas comisiones.

Con estas dos situaciones, considero que hemos consumado un estado de divorcio entre la provi-sión de puestos asistenciales y los docentes, donde por el primero el puesto asistencial va a ser adjudica-do al profesional que sintonice con el responsable administrativo, siga sus directrices, le una la amistad ola militancia política; teniendo en cuenta que podrá ser removido del cargo cuando se considere oportu-no, si no “colabora” adecuadamente.

A nivel docente, tendremos unos profesionales quirúrgicos, que han llegado a “acreditar” que esun buen “publicador”, que domina el arte o estrategia de “colocar” un paper, pero del que no se tieneninguna garantía de su capacidad docente y menos de la asistencial.

No obstante posiblemente estas circunstancias en el futuro no parecen que tengan mucha impor-tancia. El docente de las áreas quirúrgicas, posiblemente no tendrá que pertenecer a los cuerpos docen-tes universitarios numerarios como Catedrático o Profesor Titular, y probablemente en el futuro, la docen-cia y en parte la investigación, será desarrollada por profesionales nombrados a dedo por los responsablesdel Sistema Sanitario Público, y que les otorgaran un nombramiento de “profesores” al margen de laUniversidad, con capacidad de impartir la docencia pregraduada lo mismo que en el momento actual loestá la especializada; todo ello subordinado a un sistema organizado subordinado a unas directrices poli-tizadas al margen de la competencia profesional.

PROF. CARLOS VAQUERO PUERTADirector de la REIQ

Vol.XIV nº: 1 (1) 2011

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RESUMENINTRODUCCIÓN. Las úlceras plantares por cualquier causa etiológica constituyen un gran problema de salud, se pueden pre-sentar en la base plantar de la falange distal de los dedos, por deformidades plantares propias e las enfermedades de baseque presenten, principalmente la diabetes, estas enfermedades provocan dedos en garras y en martillo, responsables de eseapoyo anómalo y de la realización de esta úlceras. OBJETIVOS. Aplicar y evaluar la técnica quirúrgica de exéresis ósea en eltratamiento de las úlceras plantares en la base de las falanges distales de los dedos. PACIENTES Y MÉTODOS. La investigaciónes clínica, experimental, de campo, aplicada y longitudinal. Los enfermos estudiados tenían úlceras en la base distal de lasúltimas falanges. La técnica quirúrgica consistió en resección de la falange distal ósea, conservando los tejidos blandos. Laanestesia empleada si fue necesario fue bloqueo anestésico a nivel del dedo. Se dan a conocer los resultados de la aplicaciónde esta técnica quirúrgica. RESULTADOS. Con esta técnica no se realizan, desarticulaciones de los dedos ni amputaciones par-ciales de los mismos, se conserva todo el dedo. Se puede realizar en cualquier tipo de enfermo independiente de su edad y laenfermedad de base. Esta técnica evita mutilaciones de los enfermos y recidivas de estas úlceras. CONCLUSIONES. Las venta-jas de la exéresis ósea son: no hay necesidad de realizar desarticulaciones, ni amputaciones de falanges. Se puede realizarambulatoria y en cirugía menor. Las complicaciones son pocas y evita las recidivas.

SUMMARYINTRODUCTION. Plantar Ulcers any etiology are a major health problem can occur in the plantar base of the distal phalanx ofthe fingers, deformities and plantar own the underlying diseases that present, mainly diabetes, these diseases cause fingersgrip and trigger, responsible for the abnormal and support the realization of this ulcer. OBJECTIVES. Implement and evaluatethe surgical technique of bone resection in the treatment of distal plantar ulcers at the base of the distal phalanges of the fin-gers. PATIENTS AND METHODS. The research is clinical, experimental, field, and longitudinal applied. The patients studied hadulcers on the basis of the last distal phalanges. The surgical technique consisted of resection of the distal phalanx bone, pre-serving the soft tissues. Anesthesia was used if it was necessary anesthetic block at the toe. We present the results of the imple-mentation of this surgical technique. RESULTS. With this technique does not take place, dislocations of the fingers or partialamputations of the same, it retains all the finger. Can be performed in any patient regardless of age and underlying disease.This technique avoids mutilations of patients and recurrence of these ulcers. CONCLUSIONS. The advantages of bone resectionare: no need for dislocations, and amputations of phalanges. Can be done outpatient and minor surgery. Complications arefew and avoid relapses.

EXERESIS ÓSEA EN EL TRATAMIENTO DEL MAL PERFORANTE PLANTAR DISTAL.

BONE RESECTIONS IN THE TREATMENT OF THE PLANTAR MAL PERFORANT.

Hernández Cañete CM, Morales Florat JL, Vega García R

Hospital Provincial Dr. Antonio Luaces Iraola. Ciego de Avila. Cuba.

PALABRAS CLAVESÚlceras plantares. Exéresis ósea.

KEYWORDSPlantar ulcers. Bone resection.

Correspondencia:Dr. C. CARLOS MANUEL HERNANDEZ CAÑETE

Calle Ciego de Ávila No 186 entre Simón Reyes y José María Agramonte

Ciego de Ávila. Cuba. Email [emailprotected]

INTRODUCCIÓN

El pie del paciente diabético es quizás el sitio del organis-mo en el que más se hace evidente el efecto devastador de lascomplicaciones vasculares y neuropáticas, que se presentan enmayor o menor grado a lo largo de la evolución de la enfer-medad.

Las úlceras plantares pueden situarse en el pulpejo de losdedos por la zona plantar, esto hace difícil el tratamiento y enla mayoría de los casos terminan en una amputación de la falan-ge o en una desarticulación por infección de estas úlceras.

Otras enfermedades producidas por deformidades de lasfalanges dístales, que llevan a dedos en garras o en martillo

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Vol. XIV nº:1 (3-7) 2011

TRABAJOS

ORIGINALES

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4 HERNÁNDEZ CAÑETE CM

son tratadas por técnicas complejas y con resultados nadafavorables, convirtiendo estos enfermos en discapacitados, porla dificultad en el apoyo por el dolor que presentan al deam-bular.

Las osteomielitis de las falanges dístales también provocanamputaciones de las falanges y desarticulación de los dedos.

En este trabajo destacamos la realización en nuestro servi-cio de angiología de una técnica quirúrgica de exéresis ósea dela falange distal, siendo esta técnica sencilla a la vez queresuelve estas enfermedades sin necesidad de amputar nidesarticular dedos, queremos dar a conocer la misma y losresultados obtenidos después de más de 18 años de realiza-ción.

PACIENTES Y MÉTODOS

Es indiscutible la importancia que tiene solucionar las úlce-ras plantares. En el momento actual esta enfermedad aún noestá resuelta.

En el servicio de angiología de Ciego de Ávila, después dehaber sido aplicados tratamientos tantos médicos como qui-rúrgicos, se comprobó que los tratamientos quirúrgicos emple-ados resultaban complejos y traumáticos y llevaban a mutila-ciones y/o complicaciones postoperatorias muchas de ellas depor vida, es por ello que se decide realizar un estudio de estospacientes introduciendo la técnica quirúrgica de exéresis óseade la falange distal responsable de esa úlcera plantar.

La investigación que se realizó fue de tipo clínica experi-mental, aplicada y longitudinal. La población con que se tra-bajó estaba compuesta por enfermos portadores de úlcerasplantares distales en los dedos de los pies, que cumplieron loscriterios de inclusión y exclusión siguientes.

Los criterios de inclusión fueron:- Que las úlceras estén en la planta de los dedos y en la

falange distal.- Que la úlcera no tuviera infección ni clínica ni bacterioló-

gica.- Que no tuvieran isquemia ni clínica ni hemodinámica-

mente.- Que aceptaran y firmaran el consentimiento informado.

Los criterios de exclusión fueron:- Que la úlcera no estuviera en la planta de los dedos y en

su falange distal- Que hubiera signos de infección clínica y bacteriológica.- Que tuvieran signos de isquemia clínica y hemodinámica-

mente.

Se desarrolló un cuasiexperimento de un solo grupo desdeel 1991 hasta el 2009.

El cuasiexperimento organizado se realizó a casos porta-dores de úlceras plantares en los dedos en su falange distal, loscuales acudieron a consulta de Angiología. Todos los casoscumplieron los criterios de inclusión y exclusión. Se les realizóla exéresis ósea de la falange distal.

El tipo de anestesia que se empleó en todos los casos fuelocal en la base del dedo. El tipo de cirugía a emplear fueambulatoria. En todos los casos se solicitó el consentimientoinformado por escrito a cada enfermo.

Se recogieron los datos en un formulario creado al efecto.Las variables utilizadas fueron enfermedad de base de lospacientes operados, resultado de la operación en cuento acomplicaciones y recidivas.

Descripción de la técnica quirúrgica de exéresis ósea de lafalange distal.

Paciente en decúbito supino. Previa asepsia y antisepsia dela piel con agua, jabón e hibitane alcohólico se colocan lospaños de campo. Se realiza incisión horizontal por debajo dela uña con bisturí llegando en profundidad hasta falangemedia o proximal de acuerdo al dedo. Se diseca plano de teji-do blando hasta tener expuesta la falange distal. Se resecafalange distal hasta la carilla articular, realizando reseccióncon Roentgen o gubia, incluyendo la carilla articular en launión con la falange proximal. Se cierra con uno o dos puntostotales de Mayo. Se deja apósito y vendaje. Se cura en díasalternos úlcera con tratamientos habituales y herida con alco-hol. Se retiran las suturas a los 10 días.

RESULTADOS

En la Tabla I, observamos que la enfermedad donde se pre-sento con mayor frecuencia las úlceras plantares distales fueen la diabetes mellitus con 26 enfermos para el 76,4%, segui-dos de dedos en garras con 14 enfermos y osteomielitis con 3enfermos.

Las complicaciones presentadas en la realización de la téc-nica quirúrgica de exéresis ósea fueron leves y propias de todoproceder quirúrgico como: infección de la herida 3 enfermos ydehiscencia de la herida 2 enfermos, el resto de los enfermosoperados 29 no presentaron complicaciones, no fue necesariorealizar desarticulaciones de dedos ni amputaciones. (Tabla II)

Tabla I

ENFERMEDAD DE BASE EN PACIENTES OPERADOSCON EXÉRESIS ÓSEA.

ENFERMEDAD DE BASE NO %

Mal perforante plantar 26 76,4

Dedos en garras 5 14,7

Osteomielitis 3 8,8

Total 34 100

Fuente: Datos tomados del formulario.

Tabla II

COMPLICACIONES PRESENTADAS POR LA EXÉRESIS ÓSEA.

COMPLICACIONES NO %

No complicaciones 29 85,2

Infección de la herida 3 8,8

Dehiscencia de la herida 2 5,8

Desarticulaciones 0 0

Amputaciones 0 0

Total 34 100

Fuente: Datos tomados del formulario.

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5EXERESIS ÓSEA EN EL TRATAMIENTO DEL MAL PERFORANTE PLANTAR DISTAL

En la Tabla III se valoran las recidivas y solo dos enfermospresentaron recidivas en dedos vecinos, que pudieron inter-pretarse como nuevas úlceras por su enfermedad de base.

DISCUSIÓN

La prevalencia de las complicaciones vasculares de la dia-betes mellitus incide de manera directa y fundamental en lamorbimortalidad de la población diabética. Los diabéticosinsulinodependientes presentan riesgo relativo de mortalidadque es de 4 a 5 veces mayor que el de la población general. Lasconsecuencias de la cardiopatía isquémica suponen aproxima-damente la mitad de los fallecimientos, mientras las descom-pensaciones renales corresponden a la quinta parte de dichoséxitus.

La enfermedad vascular se presenta en el paciente diabé-tico bajo dos formas distintas: la macroangiopatía, que afectaa las arterias de grande y mediano tamaño, y la microangio-patía, circunscrita a los capilares y arteriolas. La macroangio-patía ocurre más comúnmente en pacientes con diabetes ini-ciada en la edad madura y raramente produce enfermedad clí-nica en el niño o adolescente. La macroangiopatía en elpaciente diabético es morfológicamente indistinguible de laarteriosclerosis que pueda producirse en el no diabético.Típicamente produce lesiones en las arterias coronarias, cere-brales y en las de los miembros inferiores (enfermedad arterialperiférica).

La microangiopatía diabética es un proceso que se da casiexclusivamente en diabéticos y más frecuentemente afecta alos insulinodependientes y los diabéticos juveniles. El procesoasienta en la pared de los capilares, arteriolas precapilares yvénulas postcapilares. Microscópicamente, se caracteriza por

engrosamiento de la membrana basal de los vasos afectos. Lamicroangiopatía funcional resulta de la glucosilación no enzi-mática que afecta a varios elementos sanguíneos incluyendo lahemoglobina, la membrana celular del eritrocito, la fibronec-tina, el fibrinógeno y las plaquetas. (1)

Pie diabético. Bajo el concepto de pie diabético se agrupatodo tipo de lesiones y manifestaciones patológicas que apa-recen en el paciente afecto de diabetes. (2)

El pie diabético es una complicación grave de la diabetescon mal control metabólico habitual, caracterizada fisiopato-lógica y clínicamente por la confluencia de la neuropatía dia-bética periférica con la macroangiopatía y la microangiopatíay asociadas con frecuencia a alteraciones mecánicas del pie conmayor facilidad para el desarrollo de infecciones. Su etiologíaes multifactorial, pudiendo predominar en unos casos la lesiónvascular y en otros la neurológica, si bien lo más común es queel paciente presente una lesión mixta en la que existen unaserie de factores predisponentes (edad, mal control metabóli-co, tiempo de evolución de la diabetes, vasculopatía y neuro-patía), factores precipitantes (calor, traumatismos, etc.) y fac-tores agravantes como la isquemia aguda, las úlceras neuro-páticas y la infección local. (3)

CLASIFICACIÓN DEL PIE DIABÉTICO.Clasificación del Profesor Jorge Mc Cook. Martínez. (Cuba)

Pie diabético neuroinfeccioso. Pie diabético isquémico. Ypie diabético isquémico infectado. (4)

Clasificación de Wagner:

- Grado 0: pie clínicamente normal o pie en riesgo.

- Grado 1: úlceras superficiales, no infectadas, que puedeincluir todo el espesor de la piel.

- Grado 2: úlcera profunda, casi siempre acompañada deinfección que penetra en el tejido celular subcutáneo,afecta tendones y ligamentos, sin afección ósea (osteo-mielitis) ni abscesos.

- Grado 3: úlcera profunda acompañada de celulitis, infec-ción con formación de abscesos y osteomielitis, con cam-bios de coloración.

- Grado 4: la gangrena siempre forma parte del cuadro;ésta puede localizarse generalmente en el talón, dedos,dorso o zonas dístales del pie.

- Grado 5: la característica principal es la gangrena extensadel pie, que casi siempre lleva a realizar una amputaciónmayor con carácter de urgencia. (5, 6)

Tabla III

RECIDIVAS PRESENTADAS POR LA EXÉRESIS ÓSEA EN DEDOS VECINOS

RECIDIVAS NO %

No recidivas 32 94,1

Recidivas en dedos vecinos 2 5,8

Total 34 100

Fuente: Datos tomados del formulario.

Figura 1.- Antes de operar. Paciente 1. Figura 2.- Antes de operar. Paciente 1 Figura 2.- Después de operar. Paciente 1.

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Una de las lesiones que se ven con mayor frecuencia en elpie diabético son las úlceras plantares. Se plantea que el 15%de los diabéticos desarrollan en algún momento de su vida unmal perforante plantar. (7)

La úlcera neuropática, puede localizarse en distintas partesdel pie, puede aparecer en la porción distal de los dedos ydebajo de las cabezas metatarsianas, generalmente debajo dela primera, lo más frecuente es que aparezca en el seno de unacallosidad, que puede tener tejido necrótico y liquido sangui-nolento, regularmente con bordes hiperqueráticos con unacavidad profunda en el centro donde asienta frecuentementeuna infección.(8) En estadios avanzados puede afectar los hue-sos y articulaciones adyacentes.

La úlcera del pie es la causa más común de ingreso en losdiabéticos, (9) por lo cual los mismos buscan consultarse; hastael 60% ingresa por complicaciones de las úlceras y más del70% de ellos requieren intervención quirúrgica.

En este estudio tratamos estas úlceras diabéticas pero de laporción más distal, en la zona plantar de las falanges. Comovemos en el estudio, la mayoría de los pacientes son portado-res de mal perforante plantar, este puede ser consecuencia devarias enfermedades, la más frecuente es la diabetes melli-tus(10), seguida del alcoholismo (11), y otras enfermedades porcompresión de la médula como: hernias discales, espina bífi-da.(12) A estos pacientes los asiste la polineuropatías respon-sables de la formación de la úlcera, por la maceración de untejido blando contra un apoyo óseo anómalo, provocado porla neuropatía sensitiva afectando las fibras cortas o C, dondeno hay sensibilidad ni táctil, ni térmica ni dolorosas, además dela motora que provoca la atrofia de los músculos interóseos ylumbricales, responsables de la deformidad podálica que llevaconsigo el apoyo en estas falanges distales, además de la neu-ropatía autonómica, responsable de la apertura de los shuntsarteriovenosos, con su consecuente isquemia, añadiendo unadisminución de la grasa plantar hace que por estos factoresmúltiples aparezcan esta úlceras plantares distales. Le siguenlos dedos en garras, diabéticos o no, que aunque no causanúlcera en ocasiones por no tener polineuropatías, si son moles-tas al caminar y también se puede utilizar la técnica de exére-sis ósea con buenos resultados.

En nuestro estudio la mayoría de los enfermos no presen-taron complicaciones, y las que se presentaron fueran las pro-pias que aparecen en cualquier intervención quirúrgica, comoinfección de la herida quirúrgica y dehiscencia de la herida, es

importante señalarque no hubo nece-sidad de realizarninguna desarticu-lación de dedos niamputación de losmismos.

Se calcula que el15% de los pa-cien-tes sometidos a ciru-gía electiva y el 30%de los pacietes cuyaintervención se clasi-ficó como "contami-nada" sufren infec-ciones de la heridaquirúrgica. Resultacasi inevitable quetanto las heridas

quirúrgicas como las crónicas se contaminen, en cierta medida,de bacterias. (13) En nuestro estudio solo se infecto el 8,8%,mucho menor que lo revisado en la literatura.

Hernández Torres y colaboradores plantea en su estudio,que cuando se utiliza antibioticoprofilaxis perioperatoria ade-cuada, la tasa de infección de la herida disminuye, en su estu-dio obtuvo los siguientes resultados: fue de 7,7% cuando seutilizó la antibioticoterapía profiláctica y de 13,8% cuandono se cumplió el método de profilaxis. (14) En nuestro estudio,no se utilizó habitualmente la profilaxis antibiótica, lo que eluso de ellos pudiera disminuir el índice de infecciones comouna complicación. Este tipo de operación se realiza sobre unlecho contaminado.

La infección intrahospitalaria, es capaz de aumentar entre 5y 10 veces el período de hospitalización, exhibe una incidenciaque varía en relación directa con las características de los pacien-tes y de los procedimientos invasivos de diagnóstico y/o tera-péuticos, empleados en su cuidado, convirtiéndose estos, en fac-tores de riesgo reconocidos de infección nosocomial.(15, 16)

Los pacientes con diabetes mellitus presentan la mayor fre-cuencia de infecciones en comparación con el resto de lospacientes atendidos en los servicios de Angiología, probable-mente como consecuencia de una mayor susceptibilidad a lasinfecciones, un mayor grado de deterioro de las lesiones en elmomento del ingreso, predominio de una cirugía sucia, carac-terísticas intrínsecas de la enfermedad de base y condicionesde la cirugía realizada. (17, 18) Nuestros pacientes en su granmayoría fueron diabéticos, y a pesar de ello fue un índiceaceptable. Otra complicación que se presentó fue la dehiscen-cia de la herida, se presentó en un 5, 8%, o sea en dos enfer-mos, existen múltiples causas de dehiscencia de las heridas:manipulación excesiva de los tejidos a suturar, irrigación defi-ciente de la línea de sutura, exagerada tensión en la línea desutura, contaminación de la sutura y fallos técnicos en la eje-cución de la línea de sutura. (19) Existen otros estudios, sobretodo en heridas abdominales donde la dehiscencia de suturaspuede llegar hasta un 14%, aunque las causas que la provocanson las mismas. (20) En este estudio, la mayoría de los pacientesfueron diabéticos y un 8,8%, presentó como complicación lainfección que pudo influir en esta complicación de dehiscenciade suturas.

Las úlceras diabéticas tratadas se localizan en la porciónmás distal de la porción plantar de las falanges. Como vemosen el estudio la mayoría de los pacientes son portadores de

Figura 4.- Antes de operar. Paciente 2. Figura 5.- Después de operar. Paciente 2.

6 HERNÁNDEZ CAÑETE CM

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7EXERESIS ÓSEA EN EL TRATAMIENTO DEL MAL PERFORANTE PLANTAR DISTAL

mal perforante plantar, este puede ser causa de varias enfer-medades la más frecuente es la diabetes mellitus, seguida delalcoholismo, y otras enfermedades de la médula como herniasdiscales, espina bífida etc.(12 ) A estos pacientes los asiste lapolineuropatías responsables de la formación de la úlcera porla maceración de un tejido blando contra un apoyo óseo anó-malo, provocado por la neuropatía sensitiva que afecta lasfibras cortas o C, donde no hay sensibilidad ni táctil, ni térmi-ca ni dolorosas, además de la motora que provoca la atrofia delos músculos interóseos y lumbricales, responsables de ladeformidad podálica que lleva consigo el apoyo en estas falan-ges distales(dedos en garras), además de la neuropatía auto-nómica, responsable de la apertura de los shunts arterioveno-sos, provocando por ello isquemia distal, añadiendo una dis-minución de la grasa plantar, lo que hace por estos múltiplesfactores que aparezcan esta úlceras plantares distales. Losdedos en garras, en pacientes no diabéticos, no causan úlceraen por no tener polineuropatía, pero si muy molestas al cami-nar y aquí también se puede utilizar la técnica de exéresis óseacon buenos resultados.

Las recidivas son poco frecuentes en nuestro estudio solodos pacientes tuvieron recidivas en las cabezas vecinas, lógica-mente porque siguen asistiendo los factores que llevan a laformación de estas úlceras plantares distales. Debemos plante-ar que la limitación de la movilidad articular aunque es princi-palmente en la articulación metatarso falángica, se presentatambién en la articulaciones interfalángicas, esto se debe a dosmotivos, la glucosilación proteica no enzimática, responsablede la rigidez articular por acumulación de tejido conectivoanómalo periarticular. (21) Todo esto lleva a un aumento de lapresión de pico plantar en la porción distal de los dedos, y apa-rición de la úlcera o hiperqueratosis dolorosa en caso de notener polineuropatía. Se observa extensión de la primerafalange sobre el metatarso y flexión de la segunda falangesobre la primera (dedo en martillo). Existe predominio de mús-culos extrínsecos y depresión de cabeza metatarsiana. Estaatrofia de los músculos intrínsecos, el llamado "pie minúsintrínseco”, lleva a deformidades importantes como: subluxa-ción plantar de la articulación metatarso falángica y dorsal dela interfalángica (dedos en martillo y en garras y hallus valgus);también conlleva a caminar con aumento de la presión plantary provoca, dislocación de las cabezas articulares con forma-ción de áreas de mayor presión y consecuente aparición deúlceras plantares. (22)

Con esta técnica logramos la curación de estas úlcerasplantares distales y disminuir las recidivas evitando desarticu-lación de dedos.

CONCLUSIONES

1. Se da a conocer una técnica quirúrgica no utilizada en Cubacon anterioridad, ni el mundo según la literatura revisada.

2. Las recidivas fueron mínimas.

3. Las complicaciones presentadas fueron escasas y de pocaimportancia.

4. Se demuestra lo fácil de la realización de la misma.

5. Se realiza de forma ambulatoria y con anestesia local.

6. Se dan a conocer las enfermedades donde se ha aplicado latécnica.

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Revista Internacional dedicada a aspectos clínicos, experimentales y básicos de la cirugía.International journal dedicated to clinics, experimental and basics aspects of the surgery.

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9

ABSTRACTAn experimental study was designed to determine the impact of the instability in the rabbit knee. Ten mature white New Zealand male rabbits were studied. Anterior cruciate ligament-transection of the right knee joint wasperformed. Animals were sacrificed at 4 weeks (group 1: five animals) and 12 weeks (group 2: five animals) after the surgery.Left knee joints were used as controls. Gross injuries in articular cartilage and in menisci were scored.Forty percent of the knees from the group 1 showed fibrillation. In the group 2, all the knees were damaged and 2/5 showedfull-thickness erosion. Tears were observed in 2 internal menisci from the group 1 and in 2 external menisci and 5/5 internalmenisci from the group 2. The earliest point of significantly higher incidence of knee damage was 3 months post injury. Therefore, when an anteriorcruciate ligament reconstruction is indicated it should carry out as soon as possible.

EARLY POINT OF SIGNIFICANTLY HIGHER LESIONS ININSUFFICIENT ANTERIOR CRUCIATE LIGAMENT KNEES.

López-Franco M1,2; López-Franco O3; Murciano-Antón MA4; Gómez-Barrena E 5

1 Orthopaedic Surgery Department, Infanta Sofia Hospital, Madrid, Spain.2 Orthopaedic Surgery Department, Hospital Sur de Alcorcón, Madrid, Spain.

3 Division of Immunology, Infection & Inflammation, Glasgow Biomedical Research Centre, University of Glasgow, United Kingdom.

4 E.A.P. Pedro Laín Entralgo. Alcorcón, Madrid, Spain.5 Surgery Department, Hospital Universitario La Paz, Universidad Autónoma de Madrid, Madrid, Spain.

The study was carried out in Fundación Jiménez Díaz, Universidad Autónoma de Madrid.

KEY WORDSAnterior Cruciate Ligament. Ligamentoplasty. Surgical timing. Osteoarthritis.

Correspondence: Dr. MARIANO LÓPEZ FRANCO

Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología.Hospital Infanta Sofía. Paseo de Europa, 34. 28702 -

San Sebastián de los Reyes. Madrid. España.Email: [emailprotected]

INTRODUCTIONReconstruction of an anterior cruciate ligament (ACL) tear

is indicated in symptomatic patients with a high level of acti-vity (12, 16), but there is no consensus of opinion as to the idealtiming for ACL surgery.

The management goal of the ACL-injured patient is to pre-vent recurrent knee injury (3, 5, 9, 11, 18, 19, 28, 29) while allowing thepatient to return to his or her desired work and level of sportsparticipation.

There has been an increasing trend towards earlier recons-truction on the basis that the functional outcome is better andthat it minimises the risk of associated injuries in the knee-joint (2, 5, 9, 10,13, 17, 19, 29). On the other hand, have been reportedno functional advantage of immediate over delayed recons-truction (8, 15, 23) and the early ACL-reconstruction have beenrelated with a restricted range of motion secondary to arthro-fibrosis (20, 25, 28).

ACL-transection (ACL-t) is a recognized model for osteo-arthritis (OA) that leads to progressive degenerative changesin the rabbit knee in a short time period (6, 7, 22, 27, 30). The pur-pose of this study was to evaluate changes occurring in bothmenisci and cartilage from the ACL-deficient knees during theearly stages of instability. Our aim was to determine the safeperiod in which to perform reconstruction before the deve-lopment of irreversible changes.

MATERIAL AND METHODSWe studied 10 mature white New Zealand male rabbits

weighing more than 3200 g (B&K Universal, Pamplona, Spain).ACL-t of the right knee joint was performed (30). The animalswere sacrificed at 4 weeks (group 1: five animals) and 12weeks (group 2: five animals) after the ACL-t (Figure 1). Leftknee joints were used as controls. Rabbits were anesthetizedby intramuscular injection 0.5 ml/kg of xylazyne (Rompum®,

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Vol. XIV nº:1 (9-14) 2011

TRABAJOS

ORIGINALES

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Bayer, Leverkusen, Germany) and 1.5 ml/kg of ketamine(Ketolar®, Parke-Davis, Madrid, Spain). Antibiotic prophylaxiswas administered with 500 mg of cephazolin (Normon,Madrid, Spain) intramuscular, before the surgery plus 1 ml ofketorolac (Droal®, Vita, Barcelona, Spain) intramuscular at dayfor 48 hours. Under sterile conditions, a medial parapatellararthrotomy was performed. The patella was dislocated late-rally and the knee placed in full flexion. The ACL was then pro-bed with a blunt hook and transected with a number 15 bladeavoiding damage to the menisci or the articular cartilage. Thejoint was irrigated with sterile saline and closed (Figure 2).After surgery, animals were allowed unrestricted activity in

cages of 60x60x40 cm until sacrifice. Post-operatively, all theanimals received similar diet and water ad libitum. The ani-mals were closely monitored for infections and other compli-cations. The research complied with national legislation andwith the National Institute of Health Guide for the Care andUse of Laboratory Animals.

Animals were sedated by intramuscular injection 0.5 ml/kgof xylazyne (Rompum®) and then euthanized by intracardiacadministration of sodium pentobarbital (50 mg/kg) (Pentotal,Abbott, Madrid, Spain). Firstly, the instability of all operatedknees was confirmed, as well as the stability of all left non-operated knees, by manual anterior drawer test. Then, medial

Figure 1.-Experimentallyinduced osteo-arthritis in therabbit knee. (30)

Figure 2.-Anterior crucia-te ligament(ACL) transec-tion of the rightknee joints(A) Rabbits wereanesthetized. (B,C and D) Understerile condi-tions, a medialparapatellararthrotomy wasperformed. (E)The patella wasdislocated late-rally and theknee placed infull flexion. (F)The ACL wasprobed (seearrow). (G) ACLtransection witha blade. (H) Thejoint was irriga-ted with sterilesaline and (I)closed.

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11EARLY POINT OF SIGNIFICANTLY HIGHER LESIONS IN INSUFFICIENT ANTERIOR CRUCIATE LIGAMENT ...

and lateral menisci were carefully excised. Gross injuries inarticular cartilage and in menisci were assessed in a blind man-ner (1, 14).

Comparisons between groups were made using the chi-square test. Differences with a two-tailed p <0.05 were consi-dered significant. Statistics analysis was performed using SPSSsoftware (version 15.0; Chicago IL).

RESULTSAt necropsy, all right knees

(operated knees) exhibitedcomplete transection of theACL and all left knees showednormal ligaments. All ACL-tknees demonstrated OA chan-ges. The severity dependedupon the time from ACL-t todeath.

Cartilage from both thetibial and femoral non-opera-ted knees showed a normalappearance. Nevertheless, 2knees from the group 1 showedfibrillation, and in the group 2all the knees were damagedand 2 (40%) had full-thicknesserosion (Figure 3). The differen-ces between healthy and ACL-deficient knees were statisti-cally significant (p=0.005; chi-square test).

Menisci from the controlgroup were all intact. In theother hand, 2 medial meniscifrom group 1 presented tears,while 2 lateral menisci and allthe medial menisci in the group2 showed tears. We found sta-tistically significant differencesbetween healthy and operatedknees (p<0.001; chi-squaretest), and the differences bet-ween internal and externalmenisci were non significant,although a trend could beobserved (p=0.058; chi-squaretest).

DISCUSSIONThe decision to reconstruct

an ACL tear should be basednot only on the presence ofsymptomatic instability but alsoon the lifestyle and activitylevel of the patient (12), but noclear guideline regarding thetiming of reconstruction hasbeen established. It appearsthat some consensus has beenreached on this issue with mostsurgeons waiting for the reso-lution of the acute haemarthro-sis and the restoration of nor-mal gait and range of move-

ment (10, 24). It could be reasonable to initially treat all patientswith an ACL rupture nonoperatively and perform reconstruc-tion on those whom this form of treatment fails. This caninvolve several months of rehabilitation followed by severalmore months if reconstruction is ultimately performed. Thegoal of early reconstruction for those symptomatic patientswith greater lifestyle demands is provide stability, which

Figure 3.- Cartilage gross pathology: (A) Tibial plateau from a right knee 4 weeks after the ACL-tstained with Indian ink. Observe the aspect regard a health knee. (B) Tibial plateaufrom a non-operated left knee. (C) Femoral condyles from a right knee 12 weeks afterthe ACL-t immersed in Indian ink. Observe the lesion in medial condyle. (D) Femoralcondyles from a left health knee. (E) Twelve weeks after the ACL-t, this tibial plateaufrom a right knee shows full thickness lesions. (F) Tibial plateau from a right knee 12weeks after the ACL-t with a full thickness cartilage lesion in the load bearing region.

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allows a return to prior activity levels without further damageto the knee, such a meniscal tears and OA (2, 5, 13, 17, 19, 29). Thesignificant reinjury rate emphasizes the potential sequelae ofcontinued high levels of activity in patients with ACL injuries(18).

Despite the fact that ACL-reconstruction is a common pro-cedure, the optimal time to perform the surgery with respectresults and complications is discussed (2, 5, 8, 13, 15, 17, 19, 20, 21, 23, 25, 28,

29). Postoperative stiffness of the knee is a well-recognisedcomplication of ACL-reconstruction. In particular, early recons-truction after tears of the ACL has been associated with anincreased incidence of stiffness and prolonged rehabilitation(20, 25, 28). Nevertheless, the increase incidence of arthrofibrosiswas observed in patients who had an ACL-reconstruction wit-hin first week over patients who delayed the surgery 21 daysor more (25), but if patients followed an accelerated postope-rative rehabilitation program there was no differences in theincidence of arthrofibrosis between the patients who had anACL-reconstruction 8 to 21 days and the patients operated 3weeks after the injury. In our daily practice, within a healthsystem of finite resources and with a great welfare demand isa little probable to operate an ACL within the first monthafter the injury. On the other hand, Marcacci et al. (13) investi-gated the clinical and laxity testing results at 5 years' follow-up in patients who had early (treated within 15 days of injury)or late (treated more than 3 months after injury) ACL-recons-truction. The patients who had reconstruction during the earlyphase returned to sports activities sooner and had better clini-cal and laxity testing results (13). Immediate reconstruction insuitable patients (within the first 60 hours) may have otheradvantages, such as a reduction in the overall rehabilitationperiod and an earlier return to sporting and occupational acti-vities (2). Furthermore, Robertson et al. (21) found and inciden-ce of stiffness of 12% 6 months after ACL-reconstruction, butit was dropped to 5% following conservative management ofthe problem one year after the reconstruction. Poor com-pliance with the post-operative rehabilitation programme andprevious surgery of the knee were demonstrated the mostimportant risk of developing the stiffness in this study (21). So,if the surgical technique is well performed and an intensiveprogram of postoperative rehabilitation is used the stiffnessrisk after an ACL-reconstruction will be minimized.

The cascade of events from ACL disruption to secondarymeniscal tears to join arthrosis is well documented (26). Severalinvestigators have reported more advanced degenerative chan-ges when the time from injury to the ACL-reconstruction waslonger (3, 4, 5, 9, 10, 11, 19, 28, 29). In a study group of 13 young patients(between 17 to 23 years old) that underwent an ACL-recons-truction within 3 months after the ACL total rupture, allpatients demonstrated concomitant geographic bone bruise onmagnetic resonance images (MRI) and gross abnormality of thearticular cartilage was noted in all of them at the time of thesurgery and near 40% associated a meniscal tear (4). The earliestpoint of significantly higher incidence of meniscal tears was inpatients undergoing ACL-reconstruction more than 3 monthspost injury (19). Yoo et al. (29) studied 31 patients with at least 2MRI preoperatively and they concluded that the likelihood ofmedial meniscal tear increases if surgery is delayed by 6 monthsor more. Kennedy et al. (10) reported an increase of meniscaltears and a greater percentage of advanced chondral patho-logy in knees that underwent ACL-reconstruction after 6months of the ACL rupture. Granan et al. (5) evaluated the asso-ciation between timing of ACL-reconstruction and the risk ofhaving mensical tears and cartilage lesions in 3475 patients,

and observed that the odds of a cartilage lesion in the adultknee increased by nearly 1% for each month that elapsed fromthe injury date until the surgery date and that of cartilagelesions were nearly twice as frequent if there was a meniscaltear, and vice versa.These damages could be due to the initialinjury, but in our study group, without an initial articularimpact, 2 knees from the group 1 (40%) showed cartilage fibri-llation and medial meniscal tears, and in the group 2 all theknees were damaged and 2 (40%) had full-thickness erosionand all of them associated a medial meniscal tear. The rabbitsdid no protect their unstable knees after the ACL-t. We thinkthat the giving way episodes in our rabbit could be responsibleof these knee damages, so we think the better results after ACLtotal rupture will be obtained if the ACL-reconstruction iscarried out before 3 months after the surgery, unless patientsmodify their activities or discontinue them altogether to pre-vent irreparable damages. Our results are in keeping with pre-vious observations by other authors in humans (3, 4, 5, 9, 10, 11, 19, 28,

29) and support the trend towards earlier reconstruction on thebasis that it minimises the risk of associated injuries in theknee-joint, that means a probably better functional outcomes.The optimal timing of ACL-reconstruction in human to avoidassociated mensical or cartilage lesions reported in previousstudies (4, 19) is within 3 months post injury and this asseverationis in agreement with our results in rabbits.

ACL-t in the rabbit knee is one of the most widely usedexperimental models of OA, which leads to progressive dege-nerative changes in a short time period (6, 7, 22, 27, 30). Histologicaland immunohistochemical analysis of the cartilage from kneerabbit after 4 weeks to ACL-t demonstrated OA changes butthe most severe changes were fibrillation and partial abrasionof the cartilage (6). Gross morphological changes of the femo-ral condyles were assessed 4, 8 and 12 weeks after ACL-t (30).They observed full-thickness ulceration in four of ten knees at8 weeks and in six of ten at 12 weeks after ACL-t but they didno observe them in the 4 weeks group, and the ulceration wasseen typically on the medial condyles. Hellio Le Graverand etal. (7) studied chronologically the changes in the meniscal tis-sue during the early stages of OA in the rabbit using histologyand immunohistochemistry techniques. At 3 weeks post ACL-t7/12 of the medial menisci presented with incomplete verticalposterior tears and only 1/12 presented a bucket-handle tear.At 8 weeks post ACL-t, all of the medial menisci had severebucket-handle tears, while none of the lateral menisci presen-ted with severe lesions (7). All these data are in accordancewith results of the current study, and demonstrate early dama-ges in the knees ACL-deficient, particularly in medial meniscusand in medial femoro-tibial compartment. Severe damageswere seen in the present study and in previous reported stu-dies in experimental animal models and in human studies bothmenisci and cartilage 12 weeks after ACL rupture. We have noinvestigated about the effect of early ACL-reconstruction, butwe have observed precocious damages in ACL-deficient knees.So, we think the best results of ACL-deficient knees will beobtained if the ACL-reconstruction is carried out before impor-tant lesions appear, and this safety time is within 12 weeksafter the injury.

After ACL injury, the incidence of lateral meniscal tearsremained relatively unchanged with the time. This may indi-cate that lateral meniscal tears occur at the time of injury tothe ACL or very soon after that, whereas medial meniscal tearsare acquired after the knee has been ACL-deficient for morethan 12 months (3). In our study group, meniscal injuries occu-rred earlier and although medial menisci were damaged more

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13EARLY POINT OF SIGNIFICANTLY HIGHER LESIONS IN INSUFFICIENT ANTERIOR CRUCIATE LIGAMENT ...

frequently and more severely, the lateral menisci were dama-ged too, and these damages were no due to the initial injury.Furthermore the lesions in the medial femoro-tibial compart-ment were observed earlier and more advanced in our studygroup, so we think that these changes are time-dependentand side-specific. These results are in agreement with datareported by Hellio Le Graverand et al. (7)

Some patients are able to cope with their injury withoutsustaining further injuries but others are unwilling to modifytheir activities and develop concomitant serious and irrepara-ble damages (18). In our study group, the rabbits were allowedunrestricted activity, so episodes of giving way could occurrepeatedly. Individuals with a symptomatic unstable knee andhigh level of activity, episodes of giving way could happen ifthey intent on continuing activities that involve sidesteppingand pivoting, so it is reasonable undergo an ACL-reconstruc-tion before episodes of giving way occur damaging the knee-joint. With this study we have found no evidence to suggestthat an early reconstruction is of benefit to athletic individualswith an acute rupture of the ACL. But we think, following ourresults, that ACL reconstruction before giving way episodesoccur, it is possible to decrease meniscal and cartilage damagesand improve the ACL reconstruction overall outcomes, mini-mizing OA lesions. These data may help surgeons to prioritiseindividuals on waiting list.

In conclusions, ACL-t leads to early degenerative changesin knee rabbits without restrictions of the activity. These inju-ries are significantly worse in medial side of the knees bothmeniscus and cartilage and are evident at 3 months after theinjury. So, we consider that the earliest point of significantlyhigher incidence of meniscal and cartilage knee damage afterACL-rupture is 3 months post injury. Therefore, ACL-recons-truction (if it is indicated) should be carried out within the first3 months post injury in order to minimise the risk of secondarydamages.

CONFLICT OF INTEREST STATEMENT

No benefits in any form have been received or will bereceived from a commercial party related directly or indirectlyto the subject of this article.

ACKNOWLEDGEMENTS

The authors thank Dr Carmen Gómez-Guerrero andGuadalupe Ortiz-Muñoz for the excellent technical assistance.

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14 LÓPEZ-FRANCO M

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RESUMENINTRODUCCION. La microalbuminuria, constituye un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular, cerebrovascular y otras,en pacientes diabéticos y no diabéticos. OBJETIVO. Evaluar la asociación existente entre la enfermedad arterial periférica y lamicroalbuminuria como marcador de riesgo independiente de esta, en pacientes diabéticos. MÉTODOS. Se realizó un estudiodescriptivo prospectivo longitudinal con una muestra de 609 pacientes, en los cuales se tuvieron en cuenta: los valores demicroalbuminuria , creatinina, colesterol, triglicéridos, glicemia, hemoglobina glicosilada, los resultados de pruebas hemo-dinámicas y Doppler carotideo, así como variables bio-demográficas, con las cuales se realizaron análisis estadísticos de fre-cuencias y multivariados de componentes principales con el fin de establecer las relaciones interactivas entre las mismas, pre-vio consentimiento informado de los pacientes. RESULTADOS. En nuestro estudio se evaluaron pacientes diabéticos con edadmedia entre 58-60 años, prevalecieron las mujeres, los individuos con hábitos de fumar y sobrepeso-obesos, y la raza pre-dominante fue la blanca. El 84.3% de los pacientes tuvieron alteraciones hemodinámicas con microalbuminuria patológica,mientras que esta última se observó además en el 54.8% del total con Doppler carotideo patológico. Los análisis de compo-nentes principales reflejaron una relación entre las concentraciones de MAB patológicas y rangos de valores elevados de lasvariables de la bioquímica sanguínea, la hemodinámica, el Doppler carotideo y con el infarto agudo del miocardio. CONCLU-

SIONES. Consideramos que la microalbuminuria es un marcador predictor de enfermedad arterial periférica en pacientes dia-béticos.

ABSTRACTINTRODUCTION. The microalbuminuria (MAB), it constitutes a cardiovascular, cerebrovascular and other factor of illness risk,in diabetic patients and non diabetics. OBJECTIVE. To evaluate the existent association between the outlying arterial illnessand the microalbuminuria like marker of independent risk of this, in diabetic patients. METHODS. We were carried out a lon-gitudinal prospective descriptive study with a sample of 609 patients, in which were kept in mind: the concentrations of MAB,creatinine, cholesterol, triglycerides, seric glucose, glycosilated hemoglobin, the results of hom*odynamic tests and carotidDoppler, as well as bio-demographic variables, with which were carried out statistical analysis of frequencies and multiva-riate of principal components with the purpose of establishing the interactive relationships among the same, previous infor-med consent of the patients. RESULTS. In our study diabetic patients were evaluated with half age among 58-60 years, thewomen prevailed, the individuals with smoke habits and overweight-obese, and the predominant race was the white. Around84.3% of the patients had hom*odynamic alterations with pathological MAB, while this last one was also observed in 54.8%of the total with pathological carotid Doppler. The analyses of principal components reflected a relationship between the con-centrations of pathological MAB and high ranges values of the serum biochemistry, the hom*odynamic, the Doppler carotideoand acute myocardial infarction too. CONCLUSION. We consider that the MAB is a marker predictor of outlying arterial illnessin diabetic patients.

ASOCIACIÓN ENTRE LA MICROALBUMINURIA Y ENFERMEDADARTERIAL PERIFÉRICA EN PACIENTES DIABÉTICOS.ASSOCIATION BETWEEN THE MICROALBUMINURIA AND OUTLYING

ARTERIAL ILLNESS IN DIABETIC PATIENTS

Hernández Carretero JG 1,Ameneiro Pérez SA1, García Mesa MT 1, Díaz Batista A 1, Álvarez Duarte H 1, Arpajón Peña Y 2, Mahía Vilas M 1, Pérez Cosme M 2

1 Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular (INACV). La Habana. Cuba. 2 Facultad de Ciencias Médicas “Dr. Salvador Allende”. La Habana. Cuba

PALABRAS CLAVESMicroalbuminuria, diabetes mellitus, enfermedad arterial periférica.

KEY WORDSMicroalbuminuria, diabetes mellitus, outlying arterial illness.

Correspondencia: Instituto Nacional de Angiología

y Cirugía Vascular (INACV)Calzada del Cerro #1551, Cerro,

Ciudad de La Habana, Cuba CP: 10200E mail: [emailprotected]

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Vol. XIV nº:1 (15-20) 2011

TRABAJOS

ORIGINALES

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16 HERNÁNDEZ CARRETERO JG

INTRODUCCIÓN

La excreción urinaria de albúmina en pequeñas concentra-ciones frecuentemente referida como microalbuminuria(MAB) debe encontrarse en el rango entre 30 y 300 mg/dL pordía, (20–200 mg/min.) 1,2, es un parámetro fácilmente medibleque refleja el daño endotelial sistémico 3-5.

En Cuba se ha desarrollado un método de determinaciónde MAB fundamentado en el método inmunoquímico en lámi-na de partículas de látex (MICROALB-LATEX). El método secaracterizó por una sensibilidad clínica de 100% y una especi-ficidad de 94,7%, con valores predictivos de 95% para el posi-tivo y un valor predictivo negativo de 100% con exactitud yprecisión excelentes 6. Por su sencillez, rapidez y fácil manejo,este método puede ser utilizado en cualquiera de los nivelesdel sistema de salud.

La MAB ha encontrado amplia aplicación en pacientes dia-béticos como predictor de enfermedad cardiovascular7,8,nefropatía diabética 9,10 y mortalidad 11-13.

Muchos estudios han sugerido que, aparte de su relacióncon la enfermedad renal, la microalbuminuria también es unimportante factor de riesgo para las enfermedades cardiovas-culares y de mortalidad cardiovascular prematura tanto en eltipo 2 de la diabetes como en la hipertensión esencial 14-21. Porejemplo, como parte de un estudio 141 pacientes no protei-núricos, pero sí con diabetes tipo 2, fueron objeto de un segui-miento por espacio de 3,4 años como promedio15. La tasa demortalidad fue del 28% en los que padecían microalbuminu-ria en comparación con el 4% entre los que tenían una expul-sión normal de albúmina. Este aumento de riesgo no estuvorelacionado con otros factores de riesgo cardiovasculares.

La evidente asociación entre la microalbuminuria y la ate-rosclerosis en pacientes diabéticos puede derivarse de una dis-función generalizada de las paredes vasculares. Esta hipótesises compatible con la observación de pacientes diabéticos conhipertensión esencial. Estos pacientes con microalbuminuriatenían mayores niveles de antígenos del factor von Willebrand(fvW) en plasma que los pacientes con una expulsión normalde albúmina; además, se correlacionaban significativamentelos valores del fvW individual y de la expulsión de albúmina enorina 19. El fvW ha sido vinculado a la trombosis oclusiva por loque el aumento de los niveles de fvW en plasma pudiese con-tribuir directamente a un mayor riesgo cardiovascular dentrode este contexto.

No se comprende en su totalidad los factores responsablesde la disfunción endotelial en la diabetes. Un factor importan-te pueden ser las alteraciones inducidas por la hiperglucemiaen la matriz extracelular como son la densidad disminuida delos proteoglucanos del sulfato heparán. Esta anormalidadpuede implicar un aumento de la permeabilidad microvascularque resulte en la microalbuminuria a nivel de los glomérulos yquizás a una elevación de la deposición de lipoproteínas en losvasos periféricos 15.

La aterosclerosis es una enfermedad sistémica que implicala totalidad del sistema vascular arterial. Se ha demostradoque los pacientes con lesiones sintomáticas en un territoriovascular tienen lesiones ateroscleróticas adicionales, muchasveces asintomáticas, en otras regiones vasculares 21. Por otraparte, algunos estudios ponen de manifiesto la diferenteimplicación de loa factores de riesgo cardiovascular (FRC) en eldesarrollo de aterosclerosis en diferentes regiones vascula-

res22. La búsqueda de las lesiones ateroscleróticas no diagnos-ticadas en territorios vasculares periféricos no es una prácticasistemática en pacientes ingresados por un evento coronario.Además, no sólo determinados FRC tradicionales, sino tambiénalgunos de los más novedosos, podrían desempeñar un papelen el desarrollo de lesiones periféricas 23-25.

La EAP, que constituye una de las mayores causas de disca-pacidad en el mundo desarrollado, permanece inadvertida enuna primera etapa, pero a medida que esta progresa puedecausar claudicación intermitente, dolor de reposo y pérdida dela extremidad. Estimados de la prevalencia de la claudicaciónintermitente varían desde 0,6% a 10% según la población,incrementándose dramáticamente con la edad. Aproximada-mente un 20% 25% de estos pacientes requerirán revasculari-zación, mientras que menos del 5% progresarán hacia unaisquemia crítica. La pérdida de la extremidad implica una inca-pacidad severa con un pobre pronóstico (30% a 40% de mor-talidad en los primeros 24 meses)

A pesar de esto, y de constituir un factor de riesgo de enfer-medad coronaria en diabéticos, la asociación entre la MAB y laenfermedad arterial periférica en los dos tipos de pacientes(diabéticos y no diabéticos) no está bien definida 13-15.

En este contexto nos propusimos:

• Valorar la relación existente entre la microalbuminuria,variables bio-demográficas, valores de la bioquímica sanguí-nea, la hemodinámica vascular, el Doppler carotideo y elinfarto agudo del miocardio, en pacientes diabéticos.

MÉTODOS

TIPO DE INVESTIGACIÓN

Se realizó un estudio descriptivo de carácter prospectivo ylongitudinal con pacientes que acudieron a Consulta Externadel INACV y que cumplieron con los criterios de inclusión yexclusión establecidos, entre los años 2007-2009, previo con-sentimiento informado por parte de los pacientes.

UNIVERSO Y MUESTRA

El universo estuvo conformado por todos los pacientes dia-béticos que acudieron a Consulta Externa del INACV, y al apli-car los criterios de inclusión y exclusión se obtuvo una muestrade 609 pacientes. Para el cálculo del tamaño muestral (n) seutilizó la fórmula:

n= Z2 * p * q d2

Donde:

Z 2 = 1.962 (ya que la seguridad es del 95%)

p = proporción esperada (en este caso 5% = 0.05)

q = 1 – p (en este caso 1 – 0.05 = 0.95)

d = precisión (en este caso deseamos un 3%)

CRITERIOS DE INCLUSIÓN

• Pacientes escogidos aleatoriamente entre los que asistierona las consultas externas de los Drs. Héctor Álvarez, yArquímedes Díaz entre 2007-2009 (no menos de 200 pacien-tes por consulta).

• Haber dado el consentimiento informado a participar en elestudio.

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17ASOCIACIÓN ENTRE LA MICROALBUMINURIA Y ENFERMEDAD ARTERIAL PERIFÉRICA EN PACIENTES DIABÉTICOS

• Pacientes con edades comprendidas entre 40-80 años deedad.

CRITERIOS DE EXCLUSIÓN

• Pacientes con insuficiencia renal crónica, con albuminuria>200 µg/ml y creatinina sérica >132 µmol/l o en diálisis.

• Pacientes que se negaron a participar en el estudio.

MÉTODOS, PROCEDIMIENTOS E INSTRUMENTOS

33 Métodos empíricos

Una vez que llegó el paciente a la consulta, brindada porlos doctores relacionados anteriormente, se le recogieron losdatos generales (edad, sexo, color de la piel, talla y peso cor-poral, si presentó o no IMA, hábitos de fumar y enólicos; loscuales fueron puestos en una base de datos para su posteriorprocesamiento.

33 Métodos analíticos

Fueron utilizados para determinar las concentraciones demicroalbuminuria y los parámetros de química sanguínea.

I. Determinación de MAB: se determinó por el métodosemicuantitativo (MICROALB-LATEX), tomándose comocriterio de microalbuminuria normal los valores < 20µg/mL, y patológica los valores > 20 µg/mL.

II. Determinación de colesterol total y triglicéridos: se utili-zaron para ambas determinaciones los kits diagnósticosenzimáticos de punto final: COLESTEST y TRIGLITEST,tomándose como valores para considerar dislipidemiasuperiores a 5.3 mmol/l para el colesterol total y a 1.7mmol/l para los triglicéridos

III. Determinación de creatinina sérica: se determinó por elmétodo cinético enzimático de la EBP Carlos J. Finlay,para observar las características de la función renal en lospacientes estudiados. Los valores de referencia de 60 a132 µmol/l.

IV. Determinación de glucosa sanguínea (Glicemia): se deter-minó por el método enzimático RAPIGLUCO TEST, con losvalores de referencia de 4,2– 6,2 mmol/litro.

V. Determinación de hemoglobina glicosilada por cromato-grafía (SYGMA DIAGNOSTIC, Human) a los pacientes dia-béticos para el control de los mismos. Valores <7% sonnormales y patológicos los >7%.

33 Estudios de hemodinámica vascular y Doppler carotídeo

A cada uno de los pacientes incluidos en la investigación seles realizó el siguiente estudio hemodinámico:

Índice de presiones pierna/brazo (Ip): Esta determinación con-siste en relacionar las presiones sistólicas en las arterias pedias,tibial posterior y poplítea con la presión sistólica en el brazo,medidas todas por medio de ultrasonido Doppler. Se conside-rarán los pacientes con EAP aquellos cuyos Ip < 0,9 para los nodiabéticos y Ip<1,1 para los diabéticos.

33 Métodos estadísticos (de procesamiento de la información)

A todas las variables se les aplicó la prueba de normalidadde Shapiro y Wilk, y fue utilizada la prueba de significación χ2

de asociación entre variables, para p<0.05, con el fin de eva-luar diferencias significativas entre las concentraciones demicroalbuminuria y los resultados del Doppler y la Hemodiná-mica, respectivamente. Además se realizaron dos análisis mul-tivariados de componentes principales (CP) con el fin de preci-sar la relación entre los valores de microalbuminuria con varia-

bles bio-demográficas (edad, sexo, color de la piel y los hábi-tos de fumar y enólicos, Índice de Masa Corporal), los resulta-dos de la Hemodinámica, el Doppler carotídeo, valores de quí-mica sanguínea (glicemia, creatinina, colesterol, triglicéridos,hemoglobina glicosilada) e Infarto Agudo del Miocardio(IMA).

Para los cálculos y graficaciones se empleó el programaMicrosoft Office Excel 2007© (Microsoft Corporation) y, paralos análisis estadísticos, el programa Statistica StatSoft, Inc.(2001): STATISTICA (data analysis software system), versión 7.0.(www.statsoft.com), utilizando en todos los análisis multiva-riables el criterio de Káiser, para la selección del número decomponentes principales [26,27].

VARIABLES

Fueron tratadas las siguientes variables: Bio-demográficas(Edad, Sexo, Color piel, Hábitos de fumar, Hábitos enólicos,Índice de masa corporal), Microalbuminuria, Bioquímica san-guínea (Colesterol Total, Triglicéridos, Glicemia, Hemoglobinaglicosilada, Creatinina), Presencia o no de Infarto de MiocardioAgudo (IMA), Resultados de la Hemodinámica Vascular,Resultados del Doppler carotídeo

ASPECTOS ÉTICOS

Se pidió a cada paciente el consentimiento informado desu participación en la investigación y se respetó la confiden-cialidad de la información recogida.

ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS

Como podemos observar en la Tabla I, hubo una prevalen-cia de pacientes con patologías vasculares diagnosticadasmediante pruebas hemodinámicas, con un total de 423 pacien-tes de los cuales el 95% presentaron microalbuminuria pato-lógica. Solamente alrededor de la cuarta parte de todos lospacientes tuvieron estas dos variables en los rangos estableci-dos como no patológicos, lo cual es significativo estadística-mente (p<0.05) respecto a los pacientes con Hemodinámica yMAB patológicas.

Los resultados del comportamiento del Doppler carotideorespecto a la microalbuminuria se exponen en la Tabla II, en lacual se evidencia que, cerca del 64% de los pacientes estudia-dos manifestaron alteraciones patológicas para ambas varia-bles. Estos resultados arrojaron diferencias significativas(p<0.05) respecto a los pacientes sin alteraciones vasculares

Tabla ICOMPORTAMIENTO DE LA HEMODINÁMICA RESPECTO A LA MICROALBUMINURIA (MAB)

INACV, 2007-2009 n= 609)

HEMODINÁMICA MAB MAB TOTALNEGATIVA PATOLÓGICA

Normal 135 (22.2%) 51 (8.3%) 186 (30.5%)

Patológica 22 (3.6%) 401 (65.8%)* 423 (69.5%)

Total 157 (25.9%) 452 (74.1%) 609 (100%)

Fuente: Base de Datos

* Diferencias significativas según la prueba χχ2 (p< 0.05)

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monitoreadas mediante el Doppler carotideo, lo cual sustentala evidencia de que existe una alta probabilidad de tener alte-raciones patológicas vasculares, diagnosticadas mediante elDoppler carotideo, cuando los valores de microalbuminuria seencuentren en niveles patológicos.

33 Análisis de componentes principales entre valores de microalbuminuria y variables bio-demográfica

El análisis de componentes principales para las concentra-ciones de microalbuminuria y las variables bio-demográficasarrojó que a partir de este estudio se obtuvo una explicaciónmedia con una varianza acumulada aproximada de 92.78% através de dos componentes principales (Figura 1). Aquelloscomponentes que explican el 7.22% de la varianza se handesechado, asimismo es importante recordar que las varianzasacumuladas con un porcentaje igual o superior al 90% se con-sideran aceptables para que sean definidas como componen-tes principales 26,27. En nuestro estudio este valor fue superior,por tanto la selección de los componentes principales fuecorrecta.

En el primer componente quedaron incluidas las concen-traciones de microalbuminuria que resultaron ser patológicas,los índices de masa corporal de pacientes sobrepeso y obesos,los hábitos tanto tabáquicos como enólicos (con valores y sig-nos similares en su estructura de variables), y los no fumadoresen menor cuantía, con una varianza de 62,31%, pues estosposeen factores de carga más elevados.

Es válido aclarar que aunque los no fumadores fueronincluidos en el primer componente principal, estos no presen-tan relación directa con los valores patológicos de microalbu-minuria pues los vectores para ambas variables tienen direc-ción opuesta (Figura 1).

Del análisis gráfico (Figura 1) se desprende también queexiste una relación interactiva entre los valores patológicos demicroalbuminuria con los hábitos enólicos y tabáquicos de lospacientes; así como con el sobrepeso-obesidad, y que aunquela edad no fuese incluida en el primer componente principal,tiene una influencia positiva en el desarrollo de una microal-buminuria patológica por parte de estos pacientes a medidaque esta se va incrementando (valor medio 60±9 años) , puesel sentido y dirección del vector que caracteriza a dicha varia-ble son similares al de la microalbuminuria positiva.

También se puede observar que existe una relación entrepacientes del sexo femenino y el color de piel blanca, sinembargo el hecho de ser mujer de piel blanca no determina laposibilidad de desarrollar una microalbuminuria positiva, aun-que sí pudiese influir negativamente en mantener valores demicroalbuminuria inferiores a 20 µg/mL.

33 Análisis de componentes principales entre valores de microalbuminuria y de la química sanguínea, el Doppler carotídeo, la Hemodinámica e IMA.

A partir de este estudio se obtuvo una explicación mediacon una varianza acumulada aproximada de 88.92% a travésde tres componentes principales, según el análisis donde sepusieron a interactuar: las concentraciones de microalbuminu-

Tabla IICOMPORTAMIENTO DE LA HEMODINÁMICA RESPECTO A LA MICROALBUMINURIA (MAB)

INACV, 2007-2009 n= 609)

DOPPLER MAB MAB TOTALCAROTÍDEO NEGATIVA PATOLÓGICA

Normal 125 (20.5%) 64 (10.4%) 186 (31.0%)

Patológico 32 (5.4%) 388 (63.7%) 420 (69.0%)

Total 157 (25.9%) 452 (74.1%) 609 (100%)

Fuente: Base de Datos

* Diferencias significativas según la prueba χχ2 (p< 0.05)

Figura 1.- Biplot del análisis de componentes principales paralas concentraciones de microalbuminuria y variablesbio-demográficas (MA>20 = microalbuminuria pato-lógica, HE= con hábitos enólicos, SHE= sin hábitosenólicos, IMCN= peso corporal normal, IMCS-O=sobrepeso-obeso).

Figura 2.- Biplot del análisis de componentes principales paralas concentraciones de microalbuminuria y la bioquí-mica sanguínea, la hemodinámica, el Doppler carotí-deo e IMA (MA<20 = microalbuminuria normal,MA>20 = microalbuminuria patológica, N= normal,P= patológico, S/C-IMA= sin y con Infarto Agudo deMiocardio respectivamente).

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19ASOCIACIÓN ENTRE LA MICROALBUMINURIA Y ENFERMEDAD ARTERIAL PERIFÉRICA EN PACIENTES DIABÉTICOS

ria y los resultados de pruebas de bioquímica sanguínea, elDoppler carotídeo, la Hemodinámica e IMA (Figura 2).Aquellos componentes que explican el 11.08% de la varianzase han desechado. Aunque las varianzas acumuladas no fue-ron superiores al 90%, por su cercanía podemos considerarque la selección de los componentes principales fue correcta.

En el primer componente quedaron incluidas las concen-traciones de microalbuminuria que resultaron tener valorespor encima de los 20µg/mL, así como las concentraciones de losparámetros de la química sanguínea evaluados que resultaronser patológicos, además de los resultados del Doppler caroti-deo, la Hemodinámica anómalos y los paciente que presenta-ron IMA, también, con una varianza de 50.21%, pues estosposeen factores de carga más elevados.

Al segundo y tercer componentes principales los definenlas concentraciones de microalbuminuria no patológica, de labioquímica sanguínea, y los resultados tanto de la Hemodiná-mica vascular como del Doppler carotídeo, todos normales, ylos pacientes que no presentaron IMA, con una varianza expli-cada de 38.71%.

Como se evidencia en el Figura 2, y tomando como refe-rencia al primer componente principal, existe una relacióndirecta entre los valores de microalbuminuria por encima de20 µg/mL con las concentraciones superiores a lo normal de:colesterol, triglicéridos, creatinina, hemoglobina glicosilada yglicemia; siendo entre estas dos últimas variables, el vínculomucho más estrecho, o sea, que los pacientes diabéticos tienenuna tendencia a desarrollar una microalbuminuria positivamás frecuentemente que los no diabéticos con el resto de lasvariables analizadas en sus rangos de referencia normales.

También se demuestra que, los resultados donde se obtu-vieron alteraciones vasculares, mediante la Hemodinámica y elDoppler carotídeo, tienen una relación directa con la presen-cia de microalbuminuria en estos pacientes, por lo que pode-mos aseverar que en pacientes con microalbuminuria positiva,el riesgo de que manifiesten alguna alteración vascular perifé-rica es muy alta, debido a una disfunción del endotelio a nivelde la capa íntima media.

Con respecto a los pacientes que han sufrido de IMA, tie-nen una relación directa con la presencia de microalbuminuriapatológica, o sea, que producto a una pérdida de la integri-dad vascular producto a un IMA es de esperar una elevaciónen las concentraciones de microalbuminuria, lo cual está encorrespondencia con los resultados patológicos observados enla Hemodinámica y el Doppler carotídeo, teniendo una rela-ción más estrecha con este último.

Por otra parte, en pacientes no diabéticos y, con Hemodi-námica y Doppler normales, si llegaran a tener al menos unade estas variables (colesterol, triglicéridos y creatinina) porencima de los rangos normales de concentración tienen unriesgo alto de presentar una microalbuminuria patológica,pues los vectores de estas variables tienen igual sentido ydirección al de las variables que resultaron ser patológicas.

Contrapuesto a lo anteriormente expuesto lo experimen-taron: la microalbuminuria, creatinina, colesterol, la hemoglo-bina glicosilada normales, y los pacientes sin IMA, quienes fue-ron ubicados en el cuadrante contrario.

DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS

La microalbuminuria puede resultar afectada por numero-sos factores: ejercicio extenuante, obesidad, posición ortostá-

tica, consumo excesivo de alcohol, tabaco, sobrecarga hidrosa-lina o proteínica, infección urinaria y embarazo y debe ser con-siderada como un factor de riesgo cardiovascular, tanto en dia-béticos como no diabéticos, así como un marcador del riesgode mortalidad cardiovascular y total. 28

El índice de excreción de albúmina en orina (AER) es reco-nocido desde hace tiempo como un marcador precoz de com-promiso renal en diabetes; esencialmente refleja alteracionesmicroangiopáticas en el riñón. Aunque se lo considera cadavez más un factor predictivo de riesgo macrovascular en suje-tos diabéticos y no diabéticos, la relación precisa entre lamicroalbuminuria y las lesiones vasculares ateroscleróticas aúnno se conoce, aspecto aclarado en nuestro estudio. 29

Gregorio y col., en estudios sobre microangiopatía diabéti-ca, plantearon que existen varios factores de riesgo vascular,entre ellos hipertrigliceridemia, elevación del colesterol delipoproteínas de baja densidad, hiperhom*ocisteinemia yaumento de la concentración de fibrinógeno, entre otros, loscuales a menudo están presentes en pacientes con diabetes ymicroalbuminuria. Sin embargo, el incremento importante enel riesgo cardiovascular que se comprueba en estos enfermoses improbable que pueda ser completamente atribuible soloa esta combinación adversa de factores de riesgo, pues variostrabajos sugirieren la naturaleza sistémica del proceso ateros-clerótico. Las evaluaciones con Doppler demostraron unacorrelación fuerte entre todos los índices de microangiopatíadiabética. El índice de resistencia (IR) de carótida se asoció sig-nificativamente con todos los índices de microangiopatía renaly de reserva vasomotora cerebral. Igualmente, los parámetrosde microangiopatía de arterias renales intralobulares se corre-lacionaron estrechamente con la reactividad vasomotora cere-bral. El índice de velocidad de flujo en carótida común(CC)/carótida interna (CI), que se considera un indicador demacroangiopatía de carótida, no se asoció con ningún índicede alteración microangiopática. El AER diario se correlacionósustancialmente con los índices de microangiopatía renal ycerebral, con el IR de carótida y con la relación de flujo enCC/CI, un marcador de compromiso macroangiopático en caró-tidas. 29

La relación entre la vasculopatía aterotrombótica y la MABque se observa tanto en sujetos diabéticos como no diabéticos,podría tener varias explicaciones. Las asociaciones pueden res-ponder a la existencia de una causa, de un efecto o de un ante-cedente común. Parece difícil sostener que la MAB per se o lasalteraciones renales asociadas al aumento de la excreción uri-naria de albúmina puedan inducir directamente la formaciónde ateroma o trombosis, a pesar de que diversos estudios liganla presencia de proteinuria con la progresión de alteracionesestructurales renales, o que la presencia de proteinuria derango nefrótico se asocia con alteraciones en las lipoproteínasplasmáticas. 30

Se ha descrito una relación entre la tasa de eliminación uri-naria de albúmina y los niveles del factor de von Willebrand,la hemostasia y la fibrinolisis. De esta forma la presencia demAlb por una parte y de la vasculopatía aterotrombótica porotra, serían manifestaciones de una misma causa, la presenciade una extensa alteración de la función endotelial. 30

CONCLUSIONES

• Existe una influencia, del sexo femenino y del color de lapiel blanca, a padecer patologías arteriales asociadas a altosniveles de microalbuminuria.

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• El incremento de la edad tiene una influencia directa en elaumento de los valores de microalbuminuria, aunque no esdeterminante.

• Existe una relación directa entre la microalbuminuria pato-lógica y las concentraciones por encima de lo normal decolesterol total, triglicéridos, creatinina, los índices de masacorporal anómalos, los hábitos tabáquicos y enólicos, y laDiabetes mellitus.

• Podemos considerar a la MAB como una herramienta útil enel diagnóstico precoz de enfermedad arterial periférica enpacientes diabéticos, por su significación con las pruebashemodinámicas y el Doppler carotideo patológicos.

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Vol. XIV nº:1 (21-26) 2011

TRABAJOS

ORIGINALES

RESUMENINTRODUCCIÓN. El síndrome de Pie diabético, se ha convertido en un problema sanitario mundial, por su alta frecuencia, reci-diva y costos, a su vez, la frecuencia de ulceración y amputación aumenta progresivamente. Pretendemos a través de lasiguiente investigación demostrar el impacto en la reducción de las tasa de amputaciones por Pie diabético asociada al usodel Heberprot P.MÉTODOS. Diseñamos un estudio analítico retrospectivo con los pacientes ingresados con el diagnóstico de Pie diabético en elServicio Provincial de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Clínico-Quirúrgico Docente de Matanzas José R. LópezTabrane, entre enero del 2007 y septiembre del 2010 incluyendo ambos. De ellos seleccionamos nuestra muestra consisten-te en 2 grupos: Grupo A En los cuáles se empleo la terapia convencional aplicada a esta entidad y Grupo B en los cualesademás de la terapia convencional, se utilizó localmente el heberprot P.RESULTADOS. Se aprecia una significativa reducción de la frecuencia de amputaciones en el grupo tratado con heberprot P encomparación con la terapia convencional, demostrando su utilidad en los grados 3,4 y 5 de Wagner y en las lesiones tantoneuropáticas como neuroisquémicas, observándose a su vez una marcada reducción en el tiempo de granulación y epiteliza-ción con el empleo del mismo. Hechos todos que avalan la importancia de su empleo local en el pie diabético.

SUMMARYBACKGROUND. The diabetic foot syndrome (DFS), has become in a world sanitary problem, by its high frequency and cost, isimportant also for the increase in the prevalence of ulceration and amputation. Is objective of this investigation to demons-trate the impact in the reduction of the amputation rate for DFS associated with the use of the heberprot P.METHODS. The design of the investigation is retrospective, analytic with the patients admitted with the diagnosis of DFS inthe provincial service of vascular surgery of the University Clinical Surgical Hospital of Matanzas Jose R. Lopez Tabrane,from January 2007 to September of 2010, including both. From this we select our population that consist of 2 groups. GroupA that use conventional therapy and Group B in witch associated to the conventional therapy we use local treatment withheberprot P.RESULTS. We obtain a significative reduction in the amputation rate in the group that received local treatment with heberprotP when a comparison is established with a conventional treatment, the effectiveness is observe for the groups 3,4 and 5 of theWagner classification and in the neuropatic and neuroischemics ulcers, with a reduction in the granulation and epithelisa-tion time. Facts that show the importance of this local treatment in the wound healing of the DFS.

REDUCCIÓN DE LAS AMPUTACIONES CON HEBERPROT PEN LA TERAPIA LOCAL DEL PIE DIABÉTICO.

REDUCTION IN THE AMPUTATION RATE WITH HEBERPROT P IN THE LOCAL TREATMENT OF DIABETIC FOOT

García Herrera CMAL, Rodríguez Fernández R, Ruiz VM3, Rodríguez Hernández L, Acosta Cabadilla L, Febles Sanabria R, Pancorbo Sandoval C, Cantero Calderón S, Vázquez Díaz O, Moliner Cartaya M

Servicio de Cirugía Vascular del Hospital Provincial de Matanzas José R. López Tabrane. Universidad de las Ciencias Médicas de Matanzas. Cuba.

PALABRAS CLAVE Pie diabético, amputaciones, cicatrización, factores de crecimiento.

KEY WORLDSDiabetic foot, amputation, wound healing, growth factors.

Correspondencia: Dr. ARÍSTIDES L. GARCÍA HERRERA

Máximo Gómez No. 91. Limonar. Matanzas. Cuba CP 42800

[emailprotected]

INTRODUCCIÓN La Organización Mundial de la Salud en 1995, definió el

síndrome de pie diabético, como el resultante de la interacciónde factores sistémicos (angiopatía, neuropatía e infección) yfactores ambientales (modo de vida, higiene, calzado, etc.); los

cuales pueden actuar favoreciendo la aparición, el desarrolloy/o la perpetuación de las lesiones (1). Es a partir de esta defi-nición que se logran diferenciar tres tipos de factores relacio-nados con este síndrome: a) los factores predisponentes quellevan al paciente con diabetes a una situación de riesgo de

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22 GARCÍA HERRERA CMAL

presentar una lesión; b) los desencadenantes o precipitantesque provoca la aparición de la úlcera o lesión; y c) los agra-vantes o perpetuantes que retrasan la cicatrización y condu-cen a la aparición de complicaciones (2,3).

En la actualidad este Síndrome, se ha convertido en unproblema sanitario mundial, por su alta frecuencia, recidiva ycostos, a su vez, la frecuencia de ulceración y amputaciónaumenta progresivamente. Hecho que podría deberse a lasdiferencias sociales y económicas de cada región (4,5).

CICATRIZACIÓN Y DIABETES

Los procesos de reparación hística involucran una comple-ja interacción entre las células dérmicas y epidérmicas, matrizextracelular, angiogénesis controlada y proteínas derivadasdel plasma; todas coordinadas por una gran variedad de cito-cinas y factores de crecimiento(6). De manera didáctica esteproceso continuo y dinámico es subdividido en 3 fases que sesuperponen unas con otras: inflamación, proliferación, yremodelado(7). La úlcera diabética no sigue la secuencia deprocesos descrita previamente. En ella las fases no se sucedenen forma armónica y el proceso se perpetúa en su fase infla-matoria-proliferativa (8). Se han señalado a su vez la presenciade elementos que son de presentación casi exclusiva en elpaciente diabético, como contribuyentes a este desorden:

1. Reducción de los niveles de factores tisulares del crecimien-to. Estos a su vez regulan la cicatrización, mediante la esti-mulación o inhibición de la proliferación, el movimiento yla actividad de biosíntesis celulares. Las úlceras del diabéti-co presentan niveles reducidos de factores de crecimientos,cuando se compara con las heridas agudas (9). Una de lasexplicaciones probables para este hecho, expone que losfactores de crecimiento pueden quedar atrapados por lasmoléculas de la matriz extracelular o pueden ser degrada-dos por las proteasas en un grado excesivo, resultando enla no cicatrización (10).

2. Decrecimiento de la respuesta angiogénica.- Desarrolladacomo consecuencia de la disfunción endotelial.

3. Desbalance entre las enzimas proteolíticas y sus inhibido-res.

4. Alteración de la función de los macrófa*gos.

5. Alteraciones en la migración y proliferación de los fibro-blastos

6. Alteraciones del balance entre la acumulación de los com-ponentes de la matriz extracellular y su remodelación porlas Metaloproteinasas de Matriz (MPM). (11)

PIE DIABÉTICO Y SU TRATAMIENTO

En el pie diabético, la magnitud y severidad de una infec-ción, así como la suficiencia del suministro arterial determinanel papel de la cirugía. La terapéutica, en estos casos, se divideen dos grupos: conservador y radical. Se denomina tratamien-to conservador a los procedimientos de cirugía menor. La tera-péutica radical implica la amputación de un miembro (4). Laamputación dependerá de la extensión de la necrosis, infla-mación o infección, además de la valoración del estado vascu-lar de los miembros inferiores del paciente. La amputación asu vez, es reconocida como un evento de trascendental mor-bilidad, invalidez y mortalidad (12). El advenimiento de los fac-tores de crecimiento ha constituido una nueva esperanza en elámbito médico internacional, para el tratamiento de las enfer-medades vasculares periféricas. De hecho, el pie diabético,afección que causa el 60% de las amputaciones mayores en la

población que tiene graves problemas vasculares periféricos,se ha visto beneficiada, de este descubrimiento de las CienciasMédicas (13,14).

Heberprot-P es un novedoso medicamento que ha venidoa solucionar una necesidad médica no cubierta a nivel mun-dial: la ulcera de alto grado/mal pronóstico de miembros infe-riores de pacientes diabéticos. El fármaco contiene comoingrediente activo al factor de crecimiento epidérmico huma-no obtenido por vía recombinante (EGF). Ha sido diseñadopara ser infiltrado en el interior de los bordes y fondo de estaslesiones en respuesta a necesidades biológicas y farmacodiná-micas. Sus propiedades terapéuticas, su modo de administra-ción y su nicho de indicación terapéutica principal; le confie-ren primicia y exclusividad mundial. Hasta su advenimiento,no existía un fármaco específico indicado para estimular y sos-tener la cicatrización de heridas y úlceras complejas/terminalesen pacientes diabéticos. Luego del aval conferido por la prác-tica médica cotidiana en manos de cirujanos vasculares, puedeafirmarse que el Heberprot-P ha llegado para cambiar para-digmas que llevan a la reducción de los riesgos de una ampu-tación (15).

JUSTIFICACIÓN DE SU EMPLEO

En estudios clínicos se han demostrado sus propiedadesfarmacológicas: 1) permite el establecimiento y consolidaciónde un tejido de granulación útil y productivo en pacientes dia-béticos con dificultad para cicatrizar, incluida la angiogénesisen el sitio de la herida; 2) estimula la fase secretora dentro dela granulación, particularmente en pacientes neuropáticos enlos que el tejido de granulación es habitualmente esfacelable;y 3) estimula la contracción de la herida y su remodelación.Estos procesos habitualmente resultan parcial o totalmenteabolidos como complicación de la diabetes (16).

MATERIAL Y MÉTODOS

Realizamos un estudio explicativo observacional, retrospec-tivo. Nuestra población estuvo constituida por todos lospacientes ingresados con el diagnóstico de Pie diabético en elServicio Provincial de Angiología y Cirugía Vascular del HospitalClínico-Quirúrgico Docente de Matanzas José R. LópezTabrane, entre enero del 2007 y septiembre del 2010 incluyen-do ambos. De ellos seleccionamos nuestra muestra consistenteen 2 grupos: Grupo A (control).- constituido por aquellospacientes admitidos entre enero del 2007 y septiembre del2010, con el diagnostico de Pie diabético, en los cuáles seempleo la terapia convencionalmente aplicada a esta entidad,sin el empleo del heberprot P y Grupo B (de estudio).- consti-tuido a su vez por enfermos ingresados con el mismo diagnós-tico, y en igual fecha y lugar, pero en los cuales además de laterapia convencional, se utilizó localmente el heberprot P.

DIAGRAMA DE VARIABLES

- Variables independientes o explicativas

1. tratamiento con heberprot P

- Variables dependiente o de respuestas

1. tasas de amputaciones mayor, menor y global

2. tiempo necesario hasta la granulación completa

3. tiempo necesario hasta la epitelización total

- variables de control

1. tipo de lesión etiopatogénica (según MacCook)2. gradación de Wagner

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23REDUCCIÓN DE LAS AMPUTACIONES CON HEBERPROT P EN LA TERAPIA LOCAL DEL PIE DIABÉTICO

PROCESAMIENTO ESTADÍSTICO

Nuestros resultados son expuestos en tablas y gráficossegún corresponde de acuerdo al tipo de variable. El procesa-miento estadístico se realizó con la ayuda del sistema estadís-tico S.P.S.S. versión 10.0, para la descripción de la muestra secalcularon las distribuciones de frecuencia, así como algunasmedidas de tendencia central (medias) y de variabilidad (talescomo la amplitud y la desviación estándar). Se ha utilizado eltest de la independencia y la hom*ogeneidad (Chi cuadrado χ2)para establecer las diferencias entre los grupos, con un nivelde significación estadística p < 0.05. Para la determinación dela asociación existente entre la variable dependiente(Amputación mayor) con las variables independientes, utiliza-mos la técnica de regresión logística

RESULTADOS

El análisis de las tasas de amputaciones muestra, que enlos pacientes portadores de un Pie diabético con tratamientoconvencional, presentan tasas de amputaciones menor ymayor de 49% (n=130) y 43% (n=115) respectivamente, mien-tras que, en el grupo de pacientes que recibieron como trata-miento adyuvante el heberprot P, disminuyen las amputacio-nes menores a 39% (n=91) y sobre todo las mayores a un 8%(n=19), por lo tanto, como resultado de su aplicación, la fre-cuencia de no amputados aumenta desde un 8% (n=22), hastaun 53% (n=124). Resultando estas diferencias estadísticamen-te significativas (Figura 1).

En relación con la clasificación de Wagner, apreciamospara el grado 3 con tratamiento convencional una frecuenciade amputación mayor de un 33% (n=49), la cual disminuye aun 4% (n=5) con el empleo del heberprot P l, similar hallazgoocurre con las amputaciones menores que se reducen de un58% (n=86) a un 29% (n=34), en función de los resultadosanteriores, aumentan los pacientes no amputados de un 8%(n=13) a un 67% (n=77), diferencias que resultaron estadísti-camente significativas. En el grado 4, también hay reducciónde las amputaciones mayores de un 50% (n=48) al 7% (n=7),

las amputaciones menores aumentan de un 43% (n=41) a un56% (n=55), junto con el número de no amputados de un 7%(n=7) a un 37% (n=37), diferencias que también resultaronestadísticamente significativas. Para el grado 5 también esapreciada una significativa disminución de las amputacionesmayores de un 78% (n=18) hasta el 37% (n=7) y un considera-ble aumento de los pacientes no amputados de un 9% (n=2) aun 53% (n=10) (Figura 2).

En relación con el tipo de lesión etiopatogénica (Figura 3),se aprecia para la lesión neuropática una disminución de lasamputaciones mayores y menores de un 30% (n=45) a un 3%(n=5) y de un 58% (n=87) a un 37% (n=52) respectivamente,mientras que hay un marcado incremento del número depacientes no amputados de un 12% (n=18) a un 60% (n=84).A su vez en las lesiones neuroisquémicas, también disminuyende un 60% (n=70) a un 13% (n=12), con un marcado incre-mento de los no amputados y de las amputaciones menores,del 3% (n=4) a un 44% (n=40) y de un 37% a un 43%, respec-tivamente.

Se ha determinado como parte de la investigación, que enel primer mes del tratamiento coadyuvante con heberprot P, selogra la granulación total de la lesión en el 79% (n=185),mientras que en los pacientes con tratamiento convencional elpico máximo ocurre en el segundo mes con el 43% (n=114)(Figura 4). La granulación completa, se ha determinado ocurreen la terapia con heberprot P en 3.1 semanas, estableciendodiferencias estadísticamente significativas con el grupo de tra-tamiento convencional, que exhibe valores promedios de 12.4semanas. Se ha demostrado que el tiempo epitelización, enmeses, (Figura 5) de los pacientes que recibieron tratamientocon heberprot P, es mucho menor con un 94% (n=201) depacientes epitelizados al 4to mes de haberse iniciado el trata-miento, con una media de 3.8 meses (12,6 semanas), a su vez

Figura 1.- Destino final del miembro según tratamiento aplica-do (Servicio de Angiología de Matanzas, 2007-2010.Fuente: historias clínicas p< 0.05).

Figura 2.- Distribución del destino final del miembro segúngrado de Wagner y tratamiento aplicado (Servicio de Angiología de Matanzas, 2007-2010. G3 CONV. (Grado 3 con tto. convencional). G3 HEB.(Grado 3 con tto. con heberprot P). G4 CONV. (Grado4 con tto. convencional). G4 HEB. (Grado 4 con tto.con heberprot P). G5 CONV. (Grado 5 con tto. con-vencional). G5 HEB. (Grado 5 con tto. heberprot P).Fuente: historias clínicas p< 0.05).

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la máxima epitelización en el Pd con tratamiento convencionalse logra en el 6to mes, con el 92% con una media de 5.7 meses(23.2 semanas).

DISCUSIÓN

El pie diabético está considerado un importante problemade salud. Si revisamos la literatura del siglo pasado, encontra-remos infinidad de publicaciones científicas, donde han sidoexpuestas diversas líneas terapéuticas que han sido ensayadas,pero sin obtener el éxito ansiado (1-5,13). El concepto de cicatri-zación ha sido identificado como el proceso de reparacióntisular, y la respuesta que obtenemos del tejido, como reacciónal daño local (9). Este proceso biológico complejo envuelve a laquimiotaxis, la reproducción celular, la producción de la matrizextracelular y la neovascularización (10,11). Múltiples y variadoshan sido los tratamientos usados en el pie diabético, tantomédicos como quirúrgicos, sin embargo, hasta el momento nose pueda hablar que sea un problema resuelto en la medicinaclínica (13).

Las amputaciones de miembros inferiores en pacientes dia-béticos constituyen una expresión grave del pie diabéticocomo complicación crónica de la diabetes mellitus (14). La fre-cuencia de las amputaciones en estos pacientes es un indica-dor de la calidad de los servicios prestados a los pacientes dia-béticos (16-19). En el presente estudio se obtuvo una marcadareducción de la frecuencia de amputación con el uso delHeberprot-P, las cifras cercanas a un 8% del total de pacientestratados con este método, resultan ilustrativas de la utilidad

del producto, sobre todo, si tenemos presente que histórica-mente eran amputados el 39% de los pacientes con trata-miento convencional, similares resultados se apreciaron en elestudio piloto, (20) y en la investigación clínica fase I-II publica-da en el año 2007 (21). En diferentes estudios revisados sobre elBecaplermin (factor de crecimiento plaquetario), aprobadopor la FDA (22) y el Apligraft (un sustituto de piel obtenido porbiotecnología), (22-24) el rango de resultados satisfactorios en eltratamiento del pie diabético oscila del 40 al 50%, (25-28) resul-tados muy inferiores al obtenido en este estudio. Estas tecno-logías de avanzada, contrariamente a los criterios de empleodel Heberprot-P en el tratamiento del pie diabético (grado 3,4 y 5 de Wagner), son solo recomendadas en los primeros gra-dos de la clasificación de Wagner y en úlceras neuropáticas, noneuroisquémicas. (20, 21) Otro elemento de importancia es la víade aplicación de nuestro producto, su empleo Intralesional yperilesional garantiza el aporte del producto en el sitio mas

Figura 4.- Tiempo hasta la granulación completa (en meses)según tratamiento aplicado (Servicio de Angiologíade Matanzas, 2007-2010. Fuente: historias clínicas p<0.05).

Figura 5.- Distribución del tiempo hasta la epitelización com-pleta (en meses) según tratamiento aplicado (Serviciode Angiología de Matanzas, 2007-2010. Fuente: his-torias clínicas p< 0.05).

Figura 3.- Destino final del miembro según el tipo de lesiónetiopatogénica y tratamiento aplicado (Servicio deAngiología de Matanzas, 2007-2009. Neurop. CONV. (Lesión neuropática con tto. conven-cional) Neurop. HEB. (Lesión neuropática con tto. conheberprot P). Neuroisq. CONV. (Lesión neuropáticacon tto. convencional) Neuroisq. HEB. (Lesión neuro-pática con tto. con heberprot P). Fuente: historias clínicas p< 0.05).

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25REDUCCIÓN DE LAS AMPUTACIONES CON HEBERPROT P EN LA TERAPIA LOCAL DEL PIE DIABÉTICO

necesario para el desarrollo del proceso cicatrizal (las zonasmás profundas del lecho lesional).

El Promagran es un apósito compuesto de 55% de coláge-no y 45% de celulosa regenerada y oxidada que inactiva lasproteasas, con lo cual protege los factores de crecimiento dela degradación (actúa como una matriz moduladora de prote-asas). Se utiliza en las úlceras diabéticas ocasionando reduc-ción de la actividad de los neutrófilos y activación de las pro-teínas biológicas endógenas, como los factores de crecimientoy las citoquinas. (29) El Apligraft, un sustituto de piel bicapaobtenido por biotecnología, simula la piel y contiene una capaexterior de queratinocitos humanos alogénicos, sobre unacapa interna termal de fibroblastos humanos sobre colágenotipo I dispersado en la matriz, no contiene vasos, folículos, niglándulas sudoríparas. Actúa igual que la piel humana, pro-duciendo todas las citoquinas y factores de crecimiento en lacicatrización. (30,31) El componente celular (fibroblastos y que-ratinocitos) se obtiene de una pequeña biopsia de piel en losautoinjertos y del prepucio de los recién nacidos en los aloin-jertos (descartando todas las enfermedades posibles, SIDA,hepatitis, etc.) La matriz extracelular se obtiene a partir decolágeno bovino, geles de fibrina o suero humano. Este susti-tuto de piel ha sido utilizado en las úlceras diabéticas y a lolargo de 6 meses solo han curado el 49 % de ellas lo que abogaa favor del Heberprot-P. (32)

Las plaquetas activadas han desempeñado su rol en el tra-tamiento de las úlceras diabéticas. (33) El Alograft, que fue uti-lizado por G. T. Richter, es un injerto obtenido de piel de cadá-veres al que se le hace un tratamiento químico para evitar elrechazo, es utilizado en el pie diabético con úlceras. (34)

Es bueno señalar que estos productos y sustitutos de pielson mayormente usados en las úlceras grado I y II de Wagnery casi nunca en los otros grados, tampoco son útiles cuandohay un componente isquémico; sucede lo contrario con esteproducto cubano, el Heberprot-P, que es útil –según demues-tra este estudio– en los grados 3, 4 y 5 de Wagner, y que evi-dentemente sobre todo en los grados 4 y 5 de Wagner, dondeprácticamente solo quedan las amputaciones y desarticulacio-nes; nuestro estudio demuestra que se logra la curación deestas úlceras, hecho este que hace resaltar la valía del produc-to.

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26 GARCÍA HERRERA CMAL

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Vol. XIV nº:1 (27-32) 2011

TRABAJOS

ORIGINALES

ABSTRACTBACKGROUND AND AIMS. The present research project has been made mainly with the idea of comparing the tensile strengthvalues and histological answers of three types of colon anatomises: sutured with silk and sutureless anastomoses with 2-octyl-cyanocrylate and N-butyl-2-cyanoacrylate.METHODS. 112 Wistar rats distributed into three groups of 35 animals and a last control group of 7 have been used for this.Group 1: silk, group 2: 2-octyl-cyanocrylate, group 3: N-butyl-2-cyanoacrylate, group 4: Control group. The following sur-gical interventions were practiced on them: A cross section of the colon, followed by: group 1: an end-to-end discontinuoussuture anastomoses with Silk; group 2: sutureless anastomoses with 2-octyl-cyanocrylate; group 3: sutureless anastomoseswith N-butyl-2-cyanoacrylate. On the 10th, 20th, 30th, 40th and 50th days we proceeded to measure the anastomoses' ten-sile strength value for each series. In the same period of time we carried out the following anatomic-pathological determina-tions: a) sharp inflammation; b) oedema; c) non-specific chronic inflammatory infiltrate; d) granulomatous inflammatoryinfiltrate to foreign bodies; e) fibrosis.RESULTS. The results obtained indicate a greater anastomoses' tensile strength for group 2 and 3. The anatomic-pathologi-cal values show a better response to anastomoses with adhesives than with conventional sutures. CONCLUSIONS. All these experimental results lead us to conclude that the cyanocrilates used to carry out sutureless anasto-moses may be an alternative to the handmade conventional anastomoses. Moreover they are easy to be implemented.

SUTURELESS COLIC ANASTOMOSES WITH CYANOACRYLATES.

Sánchez-Matamoros Martín I, Capitán Morales LC, Sánchez-Matamoros Martín MD, Carolina Castellanos, Ortega Beviá J, Oliva Mompeán F.

General and Digestive Surgery Service. Clinical Management Unit. Coloproctology Unit. Universitary Hospital “Virgen Macarena”. Seville. Spain.

KEYWORDSSutureless colic anastomoses. 2-octyl-cyanocrylate. N-butil-cyanocrylate. Cyanocrylates.

ABREVIATIONS NB2C: N-butyl-2-cyanocrylate. 2OC: 2-octyl-cyanocrilate.AI: Acute inflammation. CUII: Chronic unspecified inflammatory infiltrate.CGII: Foreign body granulomatous inflammatory infiltrate.Ede: Oedema. Fi: Fibrosis.

Correspondence: Prof. LUIS CRISTÓBAL CAPITÁN MORALES

Avda. Eduardo Dato, 40, 4º B-2. 41005 -Seville. Spain.

E-mail: [emailprotected]

INTRODUCTION

Anastomotic dehiscence are still the most important causeof morbidity and mortality in colorectal resections. Nowadays,anastomotic dehiscence complications following a surgicalprocedure are located between 0.1 and 30%1-4. When the twocut ends of the bowel are sutured together the healing beginswith an inflammatory reaction that provokes the replacementof damaged cells by knitting of granulation and fibroblastsand later on by the deposit of conjunctive knitting that requi-res reconstructing the intestinal wall. The healing of the colonstarts with a varying level of collagen in the submucous layer,where its concentration is the highest. The most critical periodof the healing is the first 3-5 days. During this time there is aninvasion of the colon anastomoses by plackets, macrophages,granules and fibroblasts. This invasion leads to an increase in

the collagenolysis and a decrease in the collagen activity,which infers that the colic anastomoses will be mainly heldtogether by the uniting suture.

The complications of anastomoses leakage are infectionand septicaemia consecutive to peritoneal or retroperitonealcontamination due to the faecal content5.

Different techniques have been developed to restore thedigestive continuity in those cases where it is necessary toresect the colon and perform anastomoses. The experimentalpossibility to confect sutureless colic anastomoses has beenestablished6. This study has been carried out with the aim ofcomparing the resistance and histological responses of threetypes of colonic anastomoses: sutures with Silk 5/0 and suture-less anastomoses with N-butyl-2-cyanoacrylate and 2-octyl-cyanocrilate.

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28 SÁNCHEZ-MATAMOROS MARTÍN I

N-butyl-2-cyanoacrylate and 2-octyl-cyanocrylate wasdeveloped in the seventies and was the first’s adhesives tohave insignificant tissular toxicity and good closing strength. Ithas been widely used in Europe because of its bacteriostaticpower and minimum tissular toxicity in: bone and cartilageunions, medium ear surgery, corneal ulcers, embolization ofgastrointestinal varix, neurovascular surgery and closure ofsuperficial wounds 7-11.

The aim is to verify whether sutureless anastomoses usingcyanoacrylates are useful in experimental animals in terms oftensile strength and cicatrisation of the anastomoses as itshows biological tolerance, appraised in degrees of histologi-cal inflammation and cicatrisation in live intestinal tissue.

MATERIALS AND METHODS

MATERIAL

1. Animals. 112 white female Wistar rats with an averageweight of 200 g. were used under the following experimentalconditions: Approximate temperature 21°C, circadian rhythm,40 to 60% humidity and nutrition with special fodder for rats.The animals were kept on a fast 24 hours before the opera-tion, with access to water "ad libitum". 24 hours after surgerythe habitual alimentation of the rats was continued.

The Wistar rats were distributed into three groups of 35animals and a control group of 7. Each group, in its turn, wassubdivided into five series of 7 animals depending on the timethey were going to be sacrificed postoperatively (10, 20, 30, 40and 50 days).

Group 1.- 35 animals. Anastomoses with Silk. Group 2.- 35animals. Anastomoses with N-butyl-2-cyanoacrylate. Group 3.-35 animals. Anastomoses with 2-octyl-cyanocrilate. Group 4.-Control group. 7 animals.

The resistance or tensile strength (measured with anextensometer) and the following anatomopathological deter-minations were studied in each series: chronic and acuteinflammation (unspecified and foreign body type granuloma-tous), oedema and fibrosis.

2. Anastomoses material. Three types of materials wereemployed: Silk (S), N-butyl-2-cyanocrylate (NB2C) and 2-octyl-cyanocrylate (2OC).

3. Measuring apparatus of resistance. A set of four exten-siometric gages arranged in a Wheatstone bridge structure,lodged on a flexible metal strap has been used. The gages arefixed onto the strap with an adhesive which provides solidifi-cation by polymerization and is arranged in such a way thatthe compensation of the section, to which Poisson’s principlerefers, is obtained. The reader in volts in the measurer is con-verted, by means of a conversion factor, into Kilograms-strength and corresponds to the traction force that is appliedin the test. The circuit is equipped with a zero-setting systemwhich permits balance on the bridge for later tests.

METHODS

1. Anaesthetic methods. The animals were anaesthetizedby means of intraperitoneal injection of Ketamine, 0.2 cc dosisper 100 gr. of weight.

2. Surgical methods.

a) Group with Silk. After performing a medium laparo-tomy, the intestinal loops were revealed and once the colonwas located a transversal section was carried out followed byits terminal-end anastomoses with discontinuous suture with

silk 5/0. The abdominal wall was closed with silk 2/0, in conti-nuous suture in peritoneum block and aponeurosis and skinseparately.

b) Group with NB2C. After performing the transversalsection of the colon, three loose stitches with Polyglicolic Acidwere applied to triangle and approximate the section ends,applying NB2C on the three lines which constitute the unionof the extremities. A complete closure of the union was obtai-ned in this way.

c) Group with 2OC. We proceeded in a similar way to theprevious group, although 2OC was used (Figure 1).

3. Method to obtain samples and measurement of tensilestrength of sutures. Employing the same anaesthetical met-hod as in the operations, once the rat was sacrificed on thecorresponding postoperative day and properly fixed to theworkbench, we proceeded to remove the correspondingregion to the intestinal anastomoses. One centimetre, markedby two fine hypodermic needles, was measured with a preci-sion micrometer, leaving the anastomoses just in the middle,and after its section, it was placed between two supports onthe resistance measurer, fixing it with two serrated clamps.The apparatus was started until the anastomoses broke; thereferred value in the voltmeter is the tensile strength or resis-tance expressed in grams/centimetres, given that the fragmentof anastomoses measured exactly one centimetre.

We proceeded the same way in the control group, extrac-ting one centimetre of the descending colon without previousintervention, which allowed us to obtain the tensile strengthof a normal colon.

4. Anatomopathological method. The anastomotic regionof the sample used after measuring resistance was fixed intamponed formol at 10%.

With the object of studying the existence or not of acuteinflammation (AI), chronic unspecified inflammatory infiltrate(CUII) and foreign body type granulomatous inflammatoryinfiltrate (CGII), oedema (Ede) and fibrosis (Fi), the 3 µ thickhistological cross sections were processed in paraffin and stai-ned with Hemotoxiline-Eosine.

Figure 1.- Application of 2-octyl-cyanoacrilate.

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29SUTURELESS COLIC ANASTOMOSES WITH CYANOACRYLATES

5. Statistical methods. The parametric ANOVA Test wasperformed for a tensile strength factor and the T for StudentTest for a sample to compare with normal colon.

In the case of obtaining a non-normal variable, such as theanatomopathological, the comparison was carried out by meansof the Kruskal-Wallis Test. On the other hand, the multiple com-parisons were performed by means of the U for Mann-Whitneyreducing the global significance level from · to 0.005 so as to beable to maintain a global significance level of α = 0.05.

The dichotomic variables (obstruction/non obstruction)were compared with the Chi-squared Test in the causes ofmortality.

6. Mortality studies. All the animals for each group, accor-ding to the days elapsed from the operation to the taking ofresistance measurements, were observed, noting the numberof deaths to determine survival.

RESULTS

1.- Tensile strength. The arithmetical mean (gr/cm) andthe typical deviation of the values obtained for the differentgroups were calculated, with the results that show themselvesin the Tables I and Figure 2.

It has been verified that the tensile strength value in thetechnically conventional groups as well as in the suturelessanastomosis groups increased progressively in time from 10 to50 days.

2.- Anatomopathological results. The values of the ele-ments studied have been expressed through a scale of 0 to 3and the arithmetical mean has been found. (Figure 3)

22..11..-- Silk group (Table II). In this group an acute inflammatory component was

globally observed in most cases, even in series V, someti-mes, with formation of authentic perianastomotic absces-ses. The chronic inflammatory reaction was seen in everyseries.

The suture material caused a foreign body type granu-lomatous reaction in every case, more evident in series II,IV and V.

Table I

1.1. Colic anastomoses with Silk.

Series I Series II Series III Series IV Series V

Mean 248.9 345.6 304 407.7 436.5

Typical deviation 2 15 36.5 16.5 12.5

1.2. - Colic anastomoses with N-butyl-2-cyanoacrilate.

Series I Series II Series III Series IV Series V

Mean 410.14 491.33 543.3 552 549.14

Typical deviation 38.62 59.28 68.38 38.68 33.06

1.3. - Colic anastomoses with 2-octyl-cyanocrilate.

Series I Series II Series III Series IV Series V

Mean 516.2 519.4 530.16 568.28 572.28

Typical deviation 41.96 80.15 64.76 27.30 29

1.4. - Control group. The mean was 541.1 gr/cm (typical deviation 2.6)

Table II

ANATOMOPATHOLOGICAL RESULTS. SILK GROUP.

AI Ede UCII CGII Fi

Series I 1.43 0.57 0.86 1.43 1.14

Series II 1.16 0.17 0.83 1.83 1.17

Series III 1.16 0.17 1.17 1.50 1.00

Series IV 1.67 0.17 1.33 1.83 1.67

Series V 1.83 0.00 1.17 1.67 1.83

Figure 2.- Results of tensile strength.

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30 SÁNCHEZ-MATAMOROS MARTÍN I

Insofar as the formation of connective tissue we obser-ved that it increased as the postoperative time did.

22..22..-- N-butyl-2-cyanoacrylate group (Table III).The acute inflammatory reaction was relevant in the

first series.Although the unspecified chronic inflammatory reac-

tion existed it was not very important; however the chro-nic granulomatous was.

2.3.- 2-octyl-cyanocrylate group (Table IV)

3.- MMoorrttaalliittyy ssttuuddyy.. (Table V)

It has been verified that the three groups showed a totalmortality of 12.38 % which oscillated between 11.42% for Sand NB2C groups and 14.28% for 2OC group during the obser-vation period. In the following table the total number ofdeaths and the causes for each animal in each group.

Figure 3.-Anastomoses with 2-octyl-cyanoacrylate (fig 2.a.) and with N-Butyl-cyanoacrylate (fig 2.b.) in 50 days time.

Fig 2.a (H.E.x10) Fig 2.b (H.E.x10)

Table III

ANATOMOPATHOLOGICAL RESULTS. N-BUTYL-2-CYANOACRYLATE GROUP.

AI Ede UCII CGII Fi

Series I 2.14 0.00 1,14 1.42 0.00

Series II 1.00 0.00 1.00 2.00 0.60

Series III 0.83 0.00 1.16 1.66 1.33

Series IV 0.00 0.00 2.00 1.80 0.16

Series V 0.16 0.00 1.33 1.66 0.50

Table IV

ANATOMOPATHOLOGICAL RESULTS. 2.3. 2-OCTYL-CYANOCRYLATE GROUP.

AI Ede UCII CGII Fi

Series I 2.20 0.00 1,00 1.40 0.60

Series II 2.00 0.00 1.80 2.00 0.20

Series III 1.50 0.00 1.30 2.00 0.33

Series IV 1.71 0.00 1.28 2.28 0.24

Series V 1.00 0.00 1.28 0.28 0.00

Table VMORTALITY STUDY

Total number Causes Number ofof deaths deaths

Immediate postoperative 2Colic anastomoses with Silk 5/0 4 Wall dehiscence 1

Sepsis due to abscess in abdominal wall 1

Colic anastomosis with NB2C 4 Anastomotic leakage 1Intestinal obstruction 3

Colic anastomosis with 2OC 5 Anastomotic leakage 2Intestinal obstruction 3

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31SUTURELESS COLIC ANASTOMOSES WITH CYANOACRYLATES

DISCUSSION

In this experimental study we have endeavoured to verifythe efficiency of N-butyl-2-cyanoacrylate and 2-octyl-cyanocry-late used as sutureless colonic anastomoses as opposed to con-ventional technique with Silk 5/0 in rats. We studied the tensi-le strength the sutures are able to support and the anatomo-pathological repercussions relating to cicatrisation such asacute inflammation, oedema, unspecified chronic inflamma-tory infiltrate and foreign body type granulomatous, andanastomotic fibrosis.

Insofar as the tensile strength, it has been verified that inany of the groups whether they are conventional technique orsutureless anastomosis their value increases progressively intime from 10 to 50 days. NB2C and 2OC show a much greatertensile strength than the other group (S) as from 10 days withclear statistically significant differences with them; NB2C reachthe normal colon mean at 30 days and 2OC reach the normalcolon mean at 40 days. Significant statistical differences areonly found at 10 days between both cyanoacrylate .

Kirkegaard12 carried out a comparative study betweensutured colonic anastomoses or those performed with iso-butylcyanoacrylate in rats, concluding that there are no signi-ficant differences between either tensile strength; somethingwhich contrasts to our results, perhaps due to a cyanoacrylateester with different alcohol in its structure.

As regards to the anatomopathological study, beginningwith the acute inflammatory reaction, the 2OC group obtai-ned the highest values.

Farías-Llamas et al13 in a study realized with 2-octil-ciano-acrilate, N-2-butil-cianoacrilate and fibrinogen in rates, con-cluded that an increase exists in the bursting pressure in thegroups treated with fibrinogen, which expressed increase ofthe tensile strength of the anastomosis and that pressureswere similar on having treated the anastomosis with any ofthe synthetic adhesives.

Insofar as N-butyl-2-cyanoacrylate is concerned, there is asignificant statistical difference at 40 and 50 days when com-pared to S group, the acute inflammatory reaction being lessin the former. In the statistical study they did not find signifi-cant differences for both types of cianoacrylates.

According to the previous results, we can refute the con-clusion established by Nash and Belleger14 in their study on catintestine using conventional suture and N-butyl-2-cyanoacryla-te, which affirms they obtain a greater inflammation at 7 daysin sutures than in adhesive, although the inflammation persis-ted at 28 days in the latter as opposed to what happened insutures.

We have not obtained statistically significant differencesin the group of the 2-octyl-cyanocrylate in the values of sharpinflammation for with any of the other series of our enclosedstudy in the comparison with the N-butyl-2-cyanoacrylate.

Matera 15 reveals the great inflammatory and granuloma-tous reaction of anastomoses performed with cyanoacrylate ina study with dogs.

Oedema did not appear in the group treated with 2OCand NB2C. It appeared in S group, although it diminished untildisappearing at 50 days, without any significant differencesamong the results at different periods of time.

The unspecified chronic inflammatory infiltrate (U.C.I.I.) inall groups and at all times was evident, obtaining the lowestvalues for S. Except for this last technique, there is a clear

increase in said anatomopathological parameter in time, if theresults at 10 and 50 days are compared. As regards to the sta-tistical study, no significant statistical differences amongst thedifferent groups have been found.

Granulomatous chronic inflammatory infiltrate of foreignbody type (G.C.I.I.) was observed in all the groups.

The results were ratified by papers such as Matera15 andOliver16 who affirm that cyanoacrylates act as foreign bodies.

Insofar as N-butyl-2-cyanoacrylate and 2-octyl-cyanocryla-te we did not gather significant differences with S group andneither for both types of cianoacrylates.

With respect to the fibrosis parameter, it was observedhow the cicatrices became more and more compact in allgroups from 10 to 50 days, i.e. the value of said parameterincreases; this reaches its minimum values in the case of 2-octyl-cyanoacrylate.

It has been verified how the three groups showed a totalmortality rate of 12.38% which oscillated between 11.42% forS and NB2C groups and 14.28% for the 2OC group during theobservation period. According to the results it can be obser-ved how the cause of greater mortality is constituted by theintestinal obstruction which took place in anastomoses per-formed with the adhesive but did not appear in those withconventional suture; that is why it is thought that as the for-mer have a greater tendency to form adherences, these couldbe the cause of the obstruction.

The statistical study taking as a dichotomic variable obs-truction/ non obstruction and the three independent techni-ques did not show significant statistical differences. On theother hand, grouping the techniques into conventional andadhesives, significant statistical differences did appear.Therefore, we can affirm that the adhesives used as an alter-native to conventional suture in colon anastomoses are moreinclined to the formation of adherences and, as a consequen-ce, to the formation of intestinal obstruction than sutures.

At the sight of the results, it is thought that cyanoacryla-tes can be used as an alternative to conventional manual anas-tomoses to confect a sutureless anastomoses from the experi-mental point of view.

Acknowledgement: This work was supported by theConsejería de Salud de la Junta de Andalucía and theAsociación Sanitaria Virgen Macarena de Sevilla.

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32 SÁNCHEZ-MATAMOROS MARTÍN I

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RESUMENEl dolor neuropático es aquel que tiene su origen en una lesión neurologica que afecta al sistema somato-sensorial. La estimu-lación cerebral para el tratamiento del dolor crónico puede realizarse en la corteza motora, los núcleos sensitivos del tálamo ola sustancia gris periaqueductal y paraventricular y la elección del centro dependerá sobre todo del tipo de dolor a tratar. La estimulación del cortex motor y la cerebral profunda han demostrado ser técnicas efectivas para el tratamiento tanto deldolor nociceptivo como del dolor neuropático. En la estimulación cortical se bloquean las proyecciones de la misma sobre losnúcleos talámicos, modulando la transmision del dolor. En la estimulación directa del núcleo ventral posterior, se actúa direc-tamente sobre el circuíto del dolor.Presentamos dos casos de pacientes afectadas de dolor neuropático tratadas, una con estimulación del cortex motor y la otracon estimulacón del nucleo ventrocaudal del tálamo.

ABSTRACTIntracranial neuroestimulation for pain relief is most frequently delivered by stimulating the motor cortex, the sensory tha-lamus, or the periaqueductal and paraventricular gray matter. The stimulation of these sites through motor cortex stimulation and deep brain stimulation has proven effective for treatingthe neuropathic and nociceptive pain. The motor cortex has extensive projections to some thalamic nuclei; indeed, conver-ging evidence has suggested that modulation of motor cortex is critically involved with the pathophysiology of chronic pain.Deep brain stimulation of ventrocaudalis nucleous of the thalamus contralateral to the side of the most severe pain results ina blockade on the pain transmission. We present two patients with neurophatic pain treated one with motor cortex stimula-tion and the other with deep brain stimulation.

ESTIMULACIÓN CEREBRAL EN EL TRATAMIENTO DEL DOLOR NEUROPÁTICO.

INTRACRANEAL NEUROESTIMULATION IN THE TREATMENT OF THE NEUROPATIC PAIN

Gelabert-González M, Arcos-Algaba A, Serramito-García R, Prieto-Gonzalez A, Santín-Amo JM, Relova-Quinteiro L*

Servicios de Neurocriugía y Neurofisiología Clínica*. Hospital Clínico Universitario de Santiago. Departamentos de Cirugía y Fisiología*. Universidad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela. España.

PALABRAS CLAVEDolor neuropático. Estimulación cortical cerebral. Estimulación cerebral profunda. Neuromodulación.

KEY WORDSBrain cortical stimulation. Deep brain stimulation. Neuromodulation. Neuropatic pain.

Correspondencia:MIGUEL GELABERT GONZALEZ

Servicio de NeurocirugíaHospital Clínico Universitario

A Choupana s/n15706 Santiago de CompostelaE-mail: [emailprotected]

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Vol. XIV nº:1 (33-38) 2011

CASOS

CLÍNICOS

INTRODUCCIÓNEl dolor neuropático es aquel que resulta de una lesión

directa o a una enfermedad que afecta al sistema somato-sen-sorial[1]. Conduce a una disfunción en el procesamiento de latransmisión somato-sensorial que sobrepasa los mecanismosde neuroplasticidad, sensibilización central y alteración de losmecanismos homeostáticos generando dolor patológico[2]. Laimportancia de un tratamiento adecuado, es fundamental, yaque por definición, se trata de un dolor crónico, y se relacionacon comorbilidades que tienen un alto impacto en la calidadde vida del paciente.

La tendencia actual es la de reemplazar el armamentoneuroquirúrgico de los procedimientos lesionales por procedi-mientos neuromoduladores eléctricos, que son reversibles ycon efectos controlables ajustando sus parámetros de estimu-lación a los requerimientos del paciente [3].

El dolor neuropático secundario a lesión central o trigemi-nal continúa representando un desafío, por su resistencia fren-te a los fármacos y a las diversas modalidades de tratamientoquirúrgico. La estimulación cortical es un procedimiento deneuromodulación empleado en el tratamiento de diferentespatologías como la enfermedad de Parkinson estimulando la

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corteza motora y para el tinnitus incontrolado estimulando lacorteza auditiva [4] y que se ha mostrado efectivo también enel tratamiento del dolor.

CASOS CLÍNICOS

Caso 1: mujer de 40 años que tras una manipulaciónodontológica en el año 2004, empieza con un dolor intenso enla hemicara derecha afectando al territorio de 2ª y 3ª ramastrigeminales, de características lancinante e intermitente, quese desencadena espontáneamente o bien en relación conmaniobras como lavar los dientes, asearse, tocar el ala nasal,etc. Recibió numerosas pautas de tratamientos farmacológicosque incluyeron entre otros: carbamazepina, difenlhidantoína,amitriptilina. Entre los años 2004 y 2009 se realizaron 6 ter-mocoa-gulaciones percutáneas de las ramas trigeminales afec-tadas, una descompresión microvascular del trigémino en elángulo ponto-cerebeloso y una radiocirugía sobra la raíz tri-geminal, mostrando únicamente períodos muy cortos de aliviodel dolor después de realizar cada técnica. Acude para valora-ción de su dolor ya que desde hace más de 6 meses tiene 4-5episodios de dolor y precisa ingesta continuada de mórficos.En la exploración clínica existía únicamente hipoestesia en las3 ramas trigeminales derechas. En la escala visual analógica(EVA) del dolor mostraba 10/10.

Tras la valoración neuropsicológica y siquiátrica que nomostraron alteraciones importantes y tras obtener la autori-zación del comité de ética asistencial, se realizó el procedi-miento quirúrgico.

Bajo anestesia general sin relajantes musculares se practi-có una craneotomía contralateral a la zona dolorosa, centra-da en el área premotora con la ayuda del sistema de neuro-navegación. La identificación funcional de la corteza sensorialse llevó a cabo mediante la estimulación, en la muñeca con-tralateral a la corteza expuesta, del nervio mediano. Se colocóuna tira de electrodos epidural perpendicular al teórico surcocentral de forma que varios contactos se situaran sobre la cor-teza prerolándica y otros sobre la postrolándicase. La actividadevocada, tras la estimulación del nervio mediano, se registroentre pares de eléctrodos consecutivos. De esta forma se obtu-vo entre los electrodos situados sobre la corteza postrolándicauna onda N20, y observando la inversión de fase de esta res-puesta con electrodos situados sobre la corteza motora. Unavez identificada funcionalmente la corteza motora primaria,se procedió a estimularla eléctricamente, con el fin de locali-zar la zona de representación de los músculos de la cara. Secolocaron electrodos para registrar la actividad electromiográ-fica evocada, tras la estimulación de la corteza motora, en losmúsculos masetero, abductor corto del pulgar y tibial anterior.A continuación colocamos, sobre la duramadre, una matriz deelectrodos sobre la zona de representación motora de la caray la corteza sensorial situada caudalmente. La matriz se conec-ta se conecta a una extensión que se externaliza y se cierra lacraneotomía, enviándose la paciente a la unidad de reanima-ción.

En los días siguientes, y ya en la planta de hospitalizaciónse realizó el período de prueba durante 6 días para determi-nar los contactos que consiguen aliviar el dolor de la zona y losparámetros de estimulación de mayor eficacia. Posteriormentese conectaron los electrodos al generador que se implantó enun bolsillo subcutáneo, a través de una incisión en la regióninfraclavicular. A los 6 meses de la cirugía se habían suprimidolos opiáceos, y la paciente presentaba episodios esporádicosde dolor con una EAV de 4/10.

Caso 2: mujer de 49 años que presentó en el año 2001 unaccidente cerebrovascular hemorrágico sobre cápsula interna-tálamo izquierdo que dejó como secuela hemiparesia derechade predominio braquial. Meses más tarde empieza a presentarun cuadro de dolor intenso, localizado sobre el hemicuerpoderecho, respetando la cara, que define como una quemazóncontinua que se exacerba con el contacto y cede durante elsueño. Fue tratada por la unidad del dolor con numerosos fár-macos como clorhidrato de duloxetine, tramadol, lamotrigina,mórficos con escasa respuesta.

En la exploración clínica se objetivaba paresia facial centralderecha, hemiparesia derecha de grado 3/5 con hiperreflexiaosteotendinosa, signo de Babinski derecho y la intensidad deldolor en la EVA era de 7/10. La valoración siquiátrica no mostróalteraciones notables que contraindicasen el procedimiento.

Figura 1.- Manta de electrodos de 8 contactos situada sobre laduramadre para la localización del surco central(Caso 1).

Figura 2.- Radiografía lateral de cráneo mostrando la localiza-ción de los electrodos de estimulación definitiva(Caso 1).

34 GELABERT-GONZÁLEZ M

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35ESTIMULACIÓN CEREBRAL EN EL TRATAMIENTO DEL DOLOR NEUROPÁTICO

Intervención quirúrgica: bajo anestesia local se implantóun marco de esterotaxia modelo Leksell para la realización deuna tomografía computarizada craneal bajo condiciones este-rotácticas. Las imágenes obtenidas se fusionaron con una reso-nancia magnética volumétrica realizada unos días antes de laintervención. Sobre un planificador BrainLab (Munich, Ale-mania) se procedió a la determinación de las coordenadasesterotácticas del núcleo ventral posterolateral del tálamoizquierdo (Figura 3).

A través de un agujero de trepano frontal izquierdo seintrodujeron 3 microelectrodos para el registro de la actividadunitaria neuronal, lo que permitió identificar y limitar funcio-nalmente el núcleo VPL por su respuesta a la estimulación deaferencias cutáneas contralaterales y a la estimulación eléctri-ca Una vez confirmada la localización y límites del VPL se pro-cedió a implantar un electrodo de estimulación cerebral pro-funda modelo DBS 3387 (Medtronic-USA) (Figura 4); seguida-mente bajo anestesia general se conectó el electrodo de esti-mulación a un generador de pulsos (Soletra, Medtronic-USA),alojado en una bolsa pectoral izquierda.

Al día siguiente, se procedió al encendido del generadorde impulsos y el ajuste de los parámetros de estimulación,empezando la paciente a notar mejoría en el dolor. Al mes dela cirugía el dolor estaba muy atenuado y en la EAV era de3/10 efecto que se mantuvo estable en los siguientes 6 meses.

DISCUSIÓN

La estimulación cortical fue propuesta por primer vez en1990 por Tsubokawa et al [5] usando como diana el córtexsomatosensorial, sin embargo se logró mayor beneficio con la

Figura 3.-Planificación quirúrgicapara la localización estere-otáctica del núcleo ventralposterolateral del tálamoizquierdo (Caso 2).

Figura 4.- Radiología de cráneo mostrando la localización delelectrodo y su extensión hacia la región infraclavicu-lar (Caso 2).

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estimulación del córtex motor. Su hipótesis inicial se funda-mentaba en que la corteza motora activaría la corteza soma-tosensorial, que actuaría retrógradamente sobre el tálamo. Aeste efecto se añade un refuerzo por la regulación de vías nonociceptivas que modulan dicha transmisión, por un mecanis-mo de reentrada hacia el cerebro y por tractos descendentesque hacen sinapsis con interneuronas en el asta dorsal. Estasinterneuronas actúan pre y postsináptica mente para inhibir latransmisión de impulsos nociceptivos al cerebro principalmen-te a través del tracto espinotalámico.

Estudios posteriores con PET mostraron la activación decíngulo e ínsula, encargados de la codificación afectiva, emo-cional y cognitiva de los componentes del dolor.

La estimulación cerebral profunda para el tratamiento deldolor crónico se remonta al año 1950 cuando J. Pool [6], implan-ta un electrodo en la región septal para tratar un caso de psi-cocirugía en un paciente con esquizofrenia y que además teníametástasis de un carcinoma. El electrodo se colocó sobre el sep-tum pellucidum justo anterior e inferior al agujero de Monrocon una buena respuesta en el control del dolor. Las primerasexperiencias sobre estimulación talámica para el control deldolor fueron hechas por Mazars et al[7], quienes publicaron quelas parestesias producidas con la estimulación del núcleo ven-tral posterolateral alivian el dolor por desaferentización.Hosobuchi et al[8] indicaron que la estimulación del núcleoventral posteromedial con frecuencias de 100 Hz mejora eldolor refractario facial. El concepto de la estimulación talámicaderiva de la teoría del control de puerta de Melzack y Wallsegún la cual la estimulación de las fibras mielinizadas de losnervios periféricos produce parestesias que pueden bloquear laactividad de las proyecciones nociceptivas[9].

En general para ambas técnicas se emplean pacientes conmala o nula respuesta a barbitúricos, sin respuesta a opioides[10] y la conservación relativa de las vías motoras y sensitivaspredice una buena respuesta[11]. Al tratarse de pacientes cró-nicos en los que muchas veces se asocian situaciones de ansie-dad, depresión, y alteraciones del sueño, es importante realzarpreviamente una buena evaluación psiquiátrica, para descar-tar pacientes con comorbilidad que pueda suponer una malarespuesta a la terapia.

Las principales indicaciones para ambas técnicas incluyendolores faciales refractarios a otras cirugías del tratamiento dela neuralgia del trigémino (termocuagulación, descompresiónneurovascular, etc); secundarios a cirugía de fosa posterior oseno cavernoso; traumatismos craneoencefálicos de base;secundarios a procedimientos odontológicos y cirugía otorri-nonaringológica (seno maxilar); herpes zoster. Los dolores deorigen central sobre todos relacionados con hemorragia intra-parenquimatosa; ictus isquémico; absceso talámico; malforma-ción arterio-venosa; lesión en tronco encefálico , el dolor peri-férico como miembro fantasma; avulsión de plexo, lesión denervio periférico o dolor espinal secundario a trauma, siringo-mielia, hernia discal.

Para la estimulación cortical es imprescindible el conoci-miento exactos de las diferentes áreas cerebrales; Brodman[12]

estableció que el área motora primaria, área 4 se halla situadaanteriormente a la cisura central, sobre el giro precentral,hecho confirmado posteriormente por Penfield[13] quienenunció la conocida representación somatotópica en forma deun homúnculo invertido.

La localización de la corteza motora es difícil, cuando seobserva la cara externa del cerebro, no se logra identificar con

precisión la cisura central, incluso con la ayuda de referenciasanatómicas en la superficie externa del cráneo. Teniendo encuenta que la superficie cortical no se expone, no puede visua-lizarse en forma directa al estar recubierta por la durama-dre[14].

El sistema de neuronavegación con RM permite la identifi-cación de dichas estructuras y posicionar los límites exactos dela craneotomía[15]. Otras pruebas como la RMf (RM funcional)y rTMS pueden ser útiles también para la localización preo-peratoria de la diana, especialmente la primera en casos en losque se produce una reorganización somatotópica, como en loscasos de miembro fantasma[16]. El registro con potencialesevocados somatosensoriales certifica la posición exacta de lacorteza motor[17,18].

Muchos autores han demostrado las ventajas de la realiza-ción de una craneotomía de 4x5 cm de diámetro, en vez de larealización del procedimiento con un agujero de trepano, yaque expone una superficie más amplia para explorar el seg-mento apropiado del córtex motor a ser estimulado y permiterealizar suspensión dural evitando el riesgo de la formación deun hematoma extradural[19-22]. En la literatura se recoge quela respuesta al dolor neuropático facial con estimulación cor-tical oscila alrededor del 75% con un alivio en el dolor supe-rior al 50% en todos los pacientes respondedores, cifras simi-lares se pueden obtener en pacientes con dolor pos accidentecerebrovascular[23].

Entre los efectos secundarios las crisis epilépticas durantela estimulación intraoperatoria por lo que se recomiendaadministrar rutinariamente antiepilépticos pre y postoperato-riamente[24]. Complicaciones hemorrágicas generalmente enlos casos realizados con estimulación subdural. Infecciónobservada en 5,7% de los casos y en la mayoría fue necesariala retirada del sistema[25]. Problemas relacionados con el hard-ware como ruptura de los electrodos en 5,1%[25]. Dehiscenciade herida. Dolor a nivel del electrodo. Malfuncionamientoatribuido al desplazamiento de los electrodos y otra posibleexplicación es el resultado de la plasticidad cortical que con-duce a un cambio en la representación de la región del dolordespués de la estimulación prolongada.

En la estimulación cerebral profunda disponemos de dosdianas terapéuticas, la sustancia gris periventricular/periaque-ductal cuya indicación es fundamentalmente el dolor nocicep-tivo y los núcleos talamicos ventral posterolateral y ventralposteromedial cuya indicación principal es el dolor neuropáti-co. Aunque numerosos autores consideran que esta regla noes definitiva, la revisión de numerosos casos publicados pre-viamente indican que el resultado a la lago plazo de la esti-mulación cerebral profunda para el dolor es diana-especificapara el tipo de dolor a tratar [26-29]. La mejora continua en lossistemas de estereotaxia y de microregistro cerebral, como losempleados en la cirugía de nuestra paciente número 2 permi-ten una localización muy precisa del núcleo talamico elegido.

En cuanto a la eficacia, el metanálisis que analiza 1.114pacientes sometidos a esta técnica, el 50% de los pacientestenía una buena y duradera respuesta a la estimulación. Alanalizar la duración del efecto analgésico con el paso del tiem-po, este es superior (61%) en los pacientes con dolor nocicep-tivo comparado con el 42% de los pacientes con dolor neuro-pático [23].

Cuando analizamos el tipo de dolor con la diana elegida seobserva que la estimulación talamica el 56% de los pacientescon dolor neuropático mejoran mientras que este porcentaje

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37ESTIMULACIÓN CEREBRAL EN EL TRATAMIENTO DEL DOLOR NEUROPÁTICO

es del 0% en los pacientes con dolor nociceptivo. Por el con-trario al estimular la sustancia gris el 23% de los pacientes condolor neuropático mejoran, porcentaje que asciende al 59%cuando se trata de dolor nociceptivo[23].

Recientemente, Bittar el al[30], publicaron su experienciaen 3 pacientes con miembro fantasma sometidos a estimula-ción de la sustancia gris, implantando también a uno de lospacientes un electrodo talámico. Los pacientes tuvieron unamejoría entre el 55-70% en el alivio del dolor con una mediade seguimiento de 13.3 meses. En el mismo trabajo realizan unmetanálisis de la literatura más reciente y observan que la esti-mulación de la sustancia gris produce una mejoría en el 79%de los pacientes y si se añade estimulación talamica este por-centaje de pacientes asciende al 87%[30]. La estimulación únicadel tálamo sensitivo presenta peores resultados (58%).También observan que la respuesta a la estimulación dependede la etiología del dolor; en los pacientes con síndrome decirugía fallida lumbar la mejoría del dolor es del 80%, mientrasque los pacientes con dolor post ictus este porcentaje de alivioes de solamente 58% y en los pacientes con miembro fantas-ma o neuropático periférico entre 60-75%. Indican también,como ya era conocido, que el dolor nociceptivo respondemejor a la estimulación cerebral profunda que el dolor neuro-pático (63% vs. 47%; p<0.01).

Complicaciones: las complicaciones quirúrgicas incluyen laposibilidad de hemorragia intraparenquimatosa en el trayectodel electrodo (1-2%) aunque en la mayoría de casos se trata depequeñas lesiones sn repercusión clínica importante. La infec-ción del material implantado es más frecuente y oscila entre 3-15%; la mayoría de las veces requieren la extracción del dis-positivo de estimulación.

Las complicaciones del hardware incluyen la ruptura dealguno de los componentes, la disfunción de las baterías ymenos frecuentemente el desplazamiento de alguno de loselectrodos[31].

Conclusiones: la estimulación cerebral es una técnica segu-ra y efectiva para el tratamiento del dolor no controlable. Setrata de una técnica reservada únicamente para aquellos casosen los que las terapias habituales no dan resultado. La estimu-lación cortical debe tenerse presente como alternativa para eldolor neuropático facial, el dolor post ictus. La estimulacióncerebral profunda esta indicada tanto para dolor nociceptivocomo neuropático y debe considerarse en situaciones dejaqueca en racimos, cirugía fallida de columna, dolor neuro-pático periférico, avulsión del plexo braquial.

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RESUMEN

El melanoma maligno primario de localización anorectal es una neoplasia poco frecuente y con una presentación atípica. Losautores presentan un caso y realizan un exhaustivo análisis sobre las consideraciones de su tratamiento quirúrgico.

ABSTRACT

The primary anorectal malignant melanoma is an infrequent neoplasia with an atypical presentation. The authors have acase presentation and an exhaustive analysis and consideration over to surgical therapy.

MELANOMA RECTAL: ¿ CUÁL ES EL TRATAMIENTOCORRECTO?

ANORECTAL MELANOMA. WHAT IS THE CORRECT TREATMENT?

Moya Forcén PJ, Serrano Paz P, Pérez Legaz J, Arroyo Sebastian A, Calpena Rico R

Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo.Hospital General Universitario de Elche. Alicante. España.

PALABRAS CLAVEMelanoma, anorectal, tratamiento.

KEY WORDAnorectal, melanoma, treatment.

Correspondencia:Pedro José Moya Forcén

Camino de los Garres nº2130012 Murcia (España)

[emailprotected]

CASOS

CLÍNICOS

INTRODUCCIÓNEl melanoma anorrectal, es una neoplasia poco frecuentes.

Supone menos del 1% de todos los tumores malignos anorrec-tales(1). Es la tercera localización más frecuente de melanoma,tras piel y retina, suponiendo únicamente el 1%(2).

CASO CLÍNICO

Varón de 55 años que consultó por profusión de tumora-ción anal tras esfuerzo defecatorio. Se tomó biopsias, queinformaron de proliferación sólida de células epiteloides yfusiformes con núcleos irregulares y prominentes con positivi-dad para Melan-A, HMB-45, proteína S100, y vimentina, sien-do diagnosticado de melanoma anorrectal. Con este diagnós-tico se realizó estudio de extensión (Figura 1). Se intervinorealizandose amputación abdominoperineal con ganglio cen-tinela, que mostró drenaje a ganglios linfáticos en región ilia-ca externa y cuya anatomía patológica intraoperatoria resultónegativa (Figura 2). La anatomía patológica es informadacomo melanoma rectal de alto grado, con crecimiento infil-trante, con márgenes libres. El postoperatorio fue satisfacto-rio realizandose posteriormente tratamiento radioterápicosobre zona intervenida y tratamiento quimioterápico coninterferón alfa.

DISCUSIÓNLos melanomas anorrectales son similares a los cutaneos, a

excepción de no ocurrir en zonas expuestas a la radiaciónultravioleta, por lo que su origen no esta del todo claro, si bienexisten hipótesis que apuntan hacia su relación con infeccio-nes víricas(3). El crecimiento suele ser lento, y en muchas oca-siones, al diagnóstico existe enfermedad diseminada, debido ala elevada vascularización y drenaje linfático. A este hechocontribuye la clínica anodina que suele presentar. Distintosestudios publican un error diagnóstico cercano al 80%(4). Esfrecuente la presencia de metástasis linfáticas en regionesinguinales e iliacas, y sólidas en hígado, pulmón, cerebro yhueso. El pronóstico es muy malo independientemente del tra-tamiento, con una supervivencia media de 24 meses y a 5 añosinferior al 10% (5).

Para la estadificación del melanoma rectal es fundamentalla resonancia magnética, mediante la cual es posible demos-trar el grado de invasión en profundidad y a estructuras veci-nas, así como la presencia de adenopatías metastásicas.Mediante la ecografía endoanal también es posible esta esta-dificación local, si bien con una mayor observador-dependen-cia. Para el estudio de enfermedad a distancia, la prueba fun-damental es la TC.

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Vol. XIV nº:1 (39-41) 2011

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40 MOYA FORCÉN PJ

No existe consenso claro a la hora del tratamiento a llevara cabo, existiendo gran controversia entre los distintos trata-mientos quirúrgicos existentes. La resección local presenta unarecuperación temprana, mínimo impacto en la función delintestino, y la no necesidad de llevar un estoma definitivo. Porotro lado con la amputación es posible el control de la enfer-medad local manteniendo la calidad de vida. Si bien la cura-ción no es posible en ningún caso, la recidiva local es muy infe-rior en los casos en los que se realiza amputación frente a laresección local (29% frente al 58%)(6). De cualquier modo larecidiva local no es único factor que influye en la superviven-cia, habiéndose publicado supervivencias similares indepen-dientemente del tratamiento quirúrgico realizado(7,8). Lo quesi parece claro en la literatura es que la supervivencia de estospacientes depende del estadio en el momento del diagnóstico.

Otro punto controvertido, es la realización o no de exére-sis de ganglios linfáticos. En el melanoma cutáneo, la presen-cia de nódulos linfáticos afectos es uno de los factores predic-tivos más importantes, en los anales, la presencia de estos noha sido relacionado con una menor supervivencia. La zonainguinal, iliaca y el mesorrecto son los lugares más frecuentesde aparición. En distintos estudios se ha abogado por la reali-zación de nódulo centinela, y en caso de realizar cirugía radi-cal llevar a cabo el vaciamiento ganglionar de la zona de dre-naje si este resulta positivo.

El objetivo de cualquier terapéutica es el aumento de lacantidad y calidad de vida. De modo que para tumores depequeño tamaño, la resección local es la terapia más idónea,siendo posible la realización de cirugías más radicales en casode recidiva o para el control de los síntomas locales. En casode tumores de gran tamaño, o con síntomas locales muy flui-dos, la amputación abdominoperitoneal es el tratamientomás correcto, siempre, teniendo en cuenta el estado generaldel paciente, y la morbimortalidad que tal procedimientoentraña.

Figure 1.-a.- Colonocospia virtual que

muestra la presencia de tumoraciónpolipoidea en recto, que ocupa 2/3de la circunferencia.

b.- TC que muestra masa rectalde 5 cm de diámetro.

c.- RM que muestra una tumora-ción rectal que ocupa la prácticatotalidad de la luz, con un diámetroglobal de unos 5 cm, con penetra-ción mesorrectal contactando con elmúsculo elevador del ano.

d.- En mesorrecto se observan 3ganglios linfáticos con un tamañosuperior a 5mm, y alteración de suestructura normal.

Figura 2.- Pieza quirúrgica.

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41MELANOMA RECTAL: ¿ CUÁL ES EL TRATAMIENTO CORRECTO?

La asociación de cirugía local con quimioradioterapia pare-ce ser el tratamiento más comúnmente aceptado, y el que entérminos generales obtiene unos mejores resultados en el con-trol de síntomas y supervivencia. Si bien no existe una terapiasistémica standard, siendo usados los mismos fármacos quepara el melanoma de piel (cisplatino, INF, interleukina 2). Encasos en los que se desaconseja cualquier tipo de cirugía, lainyección local de interferón y tratamiento sistémico condacarbazina parece tener buenos resultados(9). Recomen-damos la realización de una resección local en aquellos casosen que sea técnicamente factible, al no demostrarse beneficioen caso de realizar la amputación. En nuestro caso se llevo acabo la amputación abdominoperineal puesto que no era fac-tible la exéresis local completa y al no presentar enfermedad adistancia, teóricamente era posible aumentar la supervivenciay calidad de vida.

El diagnóstico en estadios iniciales y un uso racional de labatería terapéutica de la que disponemos, individualizando elmodo de actuar en cada caso, es la actitud más correcta enestos tumores poco frecuentes, hasta que exista un consensointernacional.

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RESUMEN

El uso creciente de terapias antiagregantes y anticoagulantes ha aumentado la incidencia de hematomas espontáneos de lavaina de los rectos. El hematoma de la vaina de los rectos (HVR) es una causa de abdomen agudo poco común y que llevafrecuentemente a errores diagnósticos. La forma más frecuente de presentación es como dolor importante en hemiabdomeninferior asociado a masa palpable que no sobrepasa la línea media. Esta entidad clínica bien conocida es normalmente auto-limitada y su tratamiento es conservador, pero tiene una alta morbilidad y su índice de mortalidad está en torno al 4% deforma global.

ABSTRACTIncreasing use of antiplatelet and anticoagulant therapies has led to an increase in the incidence of spontaneous rectus she-ath hematoma (RSH). Spontaneous RSH is an uncommon and frequently misdiagnosed cause of acute abdominal pain. Themost commonly presented feature is a painful lower abdominal mass that never crosses the midline. This well-described entityis typically self-limited, and has a conservative management, but it has significant morbidity and its overall mortality rate isreported as 4%.

HEMATOMA GIGANTE DE LA VAINA DE LOS RECTOS:DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL DE ABDOMEN AGUDO.GIANT RECTUS SHEATH HEMATOMA: DIFFERENTIAL DIAGNOSTIC

OF ACUTE ABDOMINAL PAIN

Peña E, González FM, Vicente M, Ruiz M, Candel MF, Albarracín A

Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo. Hospital General Universitario Reina Sofía. Murcia. España.

PALABRAS CLAVEHematoma vaina rectos, abdomen agudo, efectos adversos anticoagulantes.

KEY WORDSRectus sheath hematoma, acute abdominal pain, anticoagulants

Correspondencia: Dr. EMILIO PEÑA ROS

Servicio de Cirugía General y del Aparato DigestivoHospital General Universitario Reina Sofía

Avda. Intendente Jorge Palacios nº1-330003 Murcia (Murcia)

Email: [emailprotected]

CASOS

CLÍNICOS

INTRODUCCIÓNEl hematoma de la vaina de los rectos es una entidad clíni-

ca infrecuente que generalmente se origina por la rotura de laarteria epigástrica inferior o una de sus ramas, de localizaciónmás frecuente infraumbilical. Se han descrito en la literaturamúltiples causas de HVR siendo más frecuente el tratamientocon dicumarínicos o heparinas de bajo peso molecular a dosisaltas1, estando relacionado el riesgo de hemorragia por tera-pia anticoagulante con las caracteristicas de base del paciente,la intensidad de la anticoagulación y la duración del trata-miento. Entre los factores desencadenantes destacan aquellosque, como la tos persistente o el estreñimiento, aumentan latensión de la musculatura abdominal2. Se debe realizar unaanamnesis cuidadosa sobre la forma de presentación, antece-dentes y tratamientos crónicos para obtener una sospecha deeste cuadro. Se presenta más comúnmente en mujeres en rela-ción 2-3:1 con mayor incidencia hacia la quita década de vida.La forma de presentación más habitual es un dolor abdominal

agudo acompañado de masa palpable de crecimiento paulati-no, acompañado o no de caída de la hemoglobina, equimosisabdominal, nauseas, vómitos, taquicardia, fiebre y distensiónabdominal. Generalmente su curso es autolimitado, siendomuy infrecuentes los casos de evolución tan acelerada y gravecomo el que tratamos3. La repercusión hemodinámica de estashemorragias musculares, especialmente en pacientes conenfermedad coronaria e insuficiencia cardiaca, puede serimportante por la cantidad de sangre perdida, por la afeccióncardiovascular previa y por la frecuente administración de fár-macos hipotensores, inotropos negativos o antiagregantesplaquetarios. La ecografía puede ser útil para su diagnóstico,aunque cuenta con una sensibilidad de entre 70-90%, siendola tomografía computerizada la técnica de imagen de elec-ción, ya que permite descartar otras posibilidades diagnósticasintraabdominales, y su realización puede evitar laparotomíasinnecesarias4, alcanzando una sensibilidad y especificidad del100%. El tratamiento debe ser inicialmente conservador5, con

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Vol. XIV nº:1 (42-44) 2011

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43HEMATOMA GIGANTE DE LA VAINA DE LOS RECTOS: DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL DE ABDOMEN AGUDO

analgesia, tratamiento de los factores predisponentes, y cesede la anticoagulación, y en caso de ser necesario, se utilizaVitamina K, plasma fresco o sulfato de protamina (en pacien-tes tratados con heparina). La necesidad de transfusión debeser valorada en función de la situación hemodinámica y lascomorbilidades asociadas como isquemia coronaria y anemiasevera. En casos de hemorragia activa con repercusión hemo-dinámica puede ser necesario el tratamiento quirúrgico pararealizar hemostasia de los vasos sangrantes6. La embolizaciónarterial selectiva por radiología intervencionista es una alter-nativa valida cuando la estabilidad del paciente lo permite. Lamortalidad de este proceso es, según autores, hasta el 25% enpacientes anticoagulados7.

PACIENTE Y MÉTODO

Presentamos el caso de una mujer de 69 años con antece-dentes de hipertensión arterial en tratamiento, diabetes tipo2 de larga evolución con retinopatía, fibrilación auricular anti-coagulada con heparina de bajo peso molecular, arteriopatíaperiférica y estenosis mitral con recambio valvular protésico en2001, hipertensión pulmonar e insufienciencia cardiaca queacudió a Urgencias por estreñimiento de varios días de evolu-ción, acompañado en las últimas 48 horas de dolor abdominalintenso. A la exploración la paciente presentaba mal estadogeneral, palidez cutánea, sudor frío y un abdomen agudo condefensa abdominal y masa palpable en hemiabdomen izquier-do, con TA 90/50 mmHg, disnea y una saturación de oxígenocon mascarilla reservorio del 90%. Presentaba una hemoglobi-na de 6,3 gr/dl, hematocrito de 19,3% con hemoconcentraciónpor deshidratación, que tras sueroterapia se determinó en 5,9gr/dl con un hematocrito de 17,3%, fallo renal agudo con cre-atinina 3,1mg/dl, INR (Ratio Internacional Normalizada) de 2,6y acidosis mixta con pH 7,21. Se realizó un TC que evidenciabaun hematoma muy extenso de la pared abdominal izquierda(Figura 1) de 13 x 12 x 22cm, unos 3 litros por estimación radio-lógica (Figura 2 y Figura 3). Ante el compromiso vital, lapaciente fue trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivospara intentar su estabilización hemodinámica y monitoriza-ción. Se trasfundieron dos concentrados de hematíes y expan-sores del plasma. Sin tiempo para ser intervenida quirúrgica-mente, la paciente falleció dos horas después de llegar aUrgencias.

DISCUSIÓN

Este caso se suma a nuestra serie de 20 pacientes. Hemosquerido comunicarlo por lo inusual de la presentación tangrave de este cuadro, la rápida evolución del mismo y el grantamaño que presentaba. Es el único caso de éxitus de nuestraserie, y el de mayor tamaño que hemos registrado. Nuestrapaciente estaba anticoagulada con heparina de bajo peso

Figura 3.- Imagen de TAC en corte transversal que muestragran colección en cuadrante inferior izquierdo de22,8cm de diámetro con una porción intraabdominalen Douglas y otra en pared abdominal a nivel dehipogastrio y fosa iliaca izquierda.

Figura 1.- Imagen de TAC en corte sagital que muestra grancolección en cuadrante inferior izquierdo de 16,9cmde diámetro.

Figura 2.- Imagen de TAC en corte frontal que muestra grancolección en cuadrante inferior izquierdo de 22,2cmde diámetro.

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44 PEÑA E

molecular, y el único factor desencadenante que presentabaera estreñimiento. El enfoque diagnóstico fue rápido y preci-so, y se planteó de entrada estabilización hemodinámica ycirugía urgente por sospecha de sangrado de la arteria epi-gástrica. Como vemos estamos ante un cuadro poco frecuentey generalmente autolimitado, aunque potencialmente grave,por lo que debemos incluirlo en el diagnóstico diferencial deabdomen agudo y dolor abdominal asociado a masa palpable,cuyo tratamiento es generalmente médico, pero que en oca-siones puede requerir cirugía, y que como indica la literatura,puede llegar a ser mortal en un porcentaje importante de loscasos.

BIBLIOGRAFÍA

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REVISIÓN Y

PUESTA AL DÍA

REVISTA ESPAÑOLA DE INVESTIGACIONES QUIRURGICASSpanish Journal of Surgical Research

Vol. XIV nº:1 (45-54) 2011

RESUMENLa Medicina Basada en la Evidencia, que es el modelo hegemónico biomédico actual, está sesgado a favor del superinter-vencionismo polifarmacológico y tecnológico, que olvida muchas veces la complejidad de la vida humana, con sus elementosimprecisos, subjetivos e intangibles, de tal forma que la subjetividad del enfermo se diluye en la pretendida objetividad designos y cuadros clínicos. El gran emporio económico que sustenta el Complejo Médico-Industrial ejerce una influencia deci-siva en la práctica médica, mercantilizando las evidencias científicas, con el consiguiente deterioro de la confianza, la credi-bilidad e integridad de nuestra profesión. ¿Se practica hoy día una medicina legítima, éticamente sin fisuras, diagnóstica yterapéuticamente eficaz, productora de conocimientos y formalizadora de nuevas prácticas, socialmente racional y justa, via-ble económicamente y científicamente correcta?

ABSTRACTEvidence-based-Medicine is the new medical systemic power model. The medical industrial complex is spending heavily todevelop and promote their drugs; "scientific" trials are the weapon used in this war of conquest and the ghost managementallows the pharmaceutical industry to shape the literature in ways that serve its interests. But, in the market for health care:where is the patient? While evidence-based medicine is a noble ideal, marketing-based medicine is the current reality, failingto provide an adequate account of optimal medical practice. Conflicts of interest, ubiquitous in medicine, occur when the inte-rests of clinicians do not align with the interests of their patients. The fundamental ethos of medical practice contrasts sharplywith that of ordinary commerce.

LAS SOMBRAS DE LA MEDICINA BASADA EN LA EVIDENCIA.UNA REVISIÓN NARRATIVA.

THE SHADOWS OF EVIDENCE-BASED-MEDICINE. A NARRATIVE REVIEW.

Fernández-Samos R

Complejo Asistencial Universitario de León. León. España.

PALABRAS CLAVEMedicina Basada en la Evidencia, Conflictos de Intereses, Medicalización, Complejo Médico-Industrial, Actividades fantasmales,Inventores de enfermedades

KEY WORDSEvidence-Based-Medicine, Conflicts of interest, Medicalization, Medical-industrial complex, Ghost management, Disease mongering

Correspondencia:RAFAEL FERNÁNDEZ-SAMOS

Jefe de Sección de Angiología y Cirugía VascularComplejo Asistencial Universitario de León

24080 León – EspañaEmail: [emailprotected]

Si el ejercicio de la medicina guiada por la objetividadminimizadora del grado de incertidumbre, ha constituidosiempre el “desiderátum” de todo médico1, ¿por qué hemosasumido, como si de un dogma se tratara, la cultura paradig-mática empírica-estadístico-analítica2 denominada MedicinaBasada en la Evidencia (MBE)?”

Es cierto que el pragmatismo de lo evidente ha triunfado,pero la ciencia médica debe reflexionar críticamente sobre lafragmentación y la desintegración del conocimiento que hagenerado y de la forma en cómo lo ha hecho3, porque quizásel supuesto avance de la Medicina no lo haya sido tanto.

NACIMIENTO, EVOLUCIÓN E INVOLUCIÓN DE LA MBE

La expresión MBE fue utilizada por primera vez en 1991,en un artículo de Gordon Guyatt publicado en el ACP JournalClub. En 1992, el “Evidence-Based-Medicine-Working-Group”de la Universidad McMaster4 define a la MBE como el “nuevoparadigma para la práctica de la medicina”, resaltando laimportancia que tienen las pruebas procedentes de la investi-gación para la toma de decisiones, por encima de la intuición,la experiencia clínica no sistemática y la base fisiopatológica.El valor de la “P” adquiría una dimensión casi mística5, como

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guardián universal de la verdad6 en la falsa creencia de lasuperioridad del conocimiento estadístico7.

Sackett redefinió a la MBE como el uso consciente, explíci-to y juicioso de la mejor evidencia disponible para tomar deci-siones sobre los pacientes8, pero, después de dos décadas, ¿haservido la MBE para cambiar algo?9 ¿Se han hecho “correcta-mente” las cosas correctas? En otras palabras: ¿se practica hoyuna medicina legítima, éticamente sin fisuras, diagnóstica yterapéuticamente eficaz, productora de conocimientos y for-malizadora de nuevas prácticas, socialmente racional y justa,viable económicamente y científicamente correcta?10

Con un acúmulo de información sin precedentes en la bús-queda idealizada de la práctica médica, la MBE no ha supues-to ninguna panacea: ha faltado mucha investigación sobre supropia efectividad11, ha ofrecido poca información sobre efec-tos adversos o “perversos” y se han sacado conclusiones dema-siado pronto. No hay pruebas lógicas ni empíricas que demues-tren que seguir los mandatos de la MBE conduzca a mejoresresultados. Porque, aunque ha sido una útil revolución en el“submundo” de la información sanitaria, ha estado salpicadapor un elevado componente de fraude.

Guyatt destaca que la MBE no puede suplantar a la expe-riencia clínica, al razonamiento causal y a unas sólidas habili-dades clínicas12 si no queremos construir una medicina desar-ticulada y parcial13. Una atención óptima requiere escuchar alos pacientes de manera sensible, con empatía y con ampliaperspectiva basada en el humanismo y en las ciencias sociales.

El poder deductivo asociado a la pericia clínica no se fun-damenta sólo en años de experiencia, sino en la observación,en el estudio continuado y en el rigor en la obtención dedatos14, permitiendo establecer un buen juicio clínico, enten-dido como el proceso de toma de decisiones en ausencia deleyes o reglas explícitas. La anamnesis, la exploración rigurosay la utilización de la ‘inteligencia’ en el proceso de formulacióndiagnóstica no podrán ser nunca sustituidos, sino únicamentecomplementados15. El diagnóstico es una de las tareas másdifíciles a las que nos enfrentamos. Este paso clave a menudopasa desapercibido y, sin embargo, en la identificación de lacausa de una enfermedad reside el verdadero arte de la medi-cina.

Hoy en día, los diseños y datos cualitativos tienen una táci-ta valoración inferior. Esto significa una vuelta atrás en la com-prensión teórica del proceso salud-enfermedad. Cuando unmédico escucha a un paciente y está prestando atención acómo describe sus síntomas, está apreciando simultáneamentesu tono de voz, su expresión facial, las frases o palabras queusa, y eso le proporciona un paisaje intangible para el conoci-miento inteligible de la historia clínica. ¿Cómo se trasportanesos datos a la MBE?

La MBE tampoco puede ser la fuente absoluta y transpa-rente, ya que por definición, la ciencia se construye sobredebates y controversias: la afirmación científica siempre espotencialmente falible. Pero actualmente, cualquier opiniónproveniente del “sentido común” corre el riesgo de ser des-cartada si no se legitima a través de una metodología experi-mental o estadística16. Debe existir un vínculo entre la eviden-cia publicada y el paciente concreto, y este vínculo irreempla-zable es el sentido común y la experiencia del facultativo. Másaún, la reflexión permitirá comprender la enfermedad en elcontexto individual de cada paciente.

Dado el carácter intrínsecamente cuantitativo de la MBE17,las enfermedades con mejores niveles de evidencia son aqué-

llas que alcanzan con más facilidad tamaños de muestra nece-sarios y desenlaces más fácilmente cuantificables. Por razonesprácticas o éticas, muchas preguntas de investigación nuncapodrán ser objeto de un ensayo clínico (EC). La complejidad dela vida obliga a contar con variables que rehúyen una verifica-ción empírica, que no son susceptibles de generalización y queescapan al control experimental.

La paradoja del EC es que, aún proporcionando la mejorevidencia para demostrar el efecto de las intervenciones sobrelas poblaciones, no permite predecir sus resultados individua-les18 porque sólo un pequeño porcentaje de los pacientes«reales» concuerdan con los requisitos exigidos para serpaciente «tipo». En el mundo en el que vivimos19, 20, las dife-rencias genéticas, económicas o socioculturales, juegan un rolimportante al extrapolar los datos clínicos21. Aspectos racialeso étnicos, sexo y edad, peso, discapacidad o religión, tienenpoco o nulo reflejo en la MBE, pero está claro que los efectosde los tratamientos presentan una notable heterogeneidadentre los diferentes individuos.

Reclutar a pacientes para en ECs es difícil, a menudo, lamayoría de los que son elegibles luego no participan. Un fár-maco, que ha sido inicialmente testado en animales, se prue-ba en un pequeño número de pacientes sanos y libres deenfermedad, casi siempre varones, a menudo desempleados ycon pocas alternativas económicas, y que ocultan posiblesefectos secundarios o se someten a riesgos sólo por dinero.

Los ECs tienden a excluir a ancianos, mujeres y pacientescon comorbilidad. Las conclusiones obtenidas de estudiospoblacionales tienen relevancia limitada para tratar a pacien-tes individuales: menos del 3% de los pacientes «reales» con-cuerdan con los requisitos exigidos para ser paciente «tipo».Finalmente, debemos aceptar –y saber explicar– que la incerti-dumbre es una característica inherente a la individualidad delser humano y a la práctica de la medicina.

Tabla I

ENSAYOS CLÍNICOS (*)

REGIÓN NÚMERO DE ESTUDIOS

GLOBAL 100.378 %

USA 51.477 51,28

Europa 25.144 25,04

Canadá 7.776 7,74

Asia Oriental-China 7.130 7,1

Oriente Medio 3.782 3,76

America del Sur 3.119 3,10

Australia 2.940 2,92

Africa 2.174 2,16

Indonesia 1.825 1,81

Antigua URSS 1.734 1,72

Zona Indico 1.704 1,69

Japón 1.701 1,69

America Central - Caribe 1.440 1,43

México 1.290 1,28

(*) A fecha 19-12-2010 - http://clinicaltrials.gov

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47LAS SOMBRAS DE LA MEDICINA BASADA EN LA EVIDENCIA. UNA REVISIÓN NARRATIVA

Si los éxitos en ECs no siempre se corresponden con la rea-lidad cotidiana, las características de un EC típico jamás tienenlugar en países subdesarrollados22. El denominado DESEQUILI-BRIO 10/90 significa que tan sólo un 10% de los recursos eco-nómicos dedicados cada año a investigación sanitaria estáorientado a los problemas de salud del 90% de la poblaciónmundial23 y la mejor evidencia solo representa al 10% de esapoblación global.

Si revisamos el mapa de la procedencia de los más de100.000 EC registrados hasta el momento (Figura 1), el 51% seefectúan en USA, el 25% en Europa y el 8% en Canadá, con-centrando casi el 85% de todos los ECs realizados o en fase derealización (Tabla I). Apenas el 10% del resto de EC se efectú-an en los superpoblados países emergentes o en vías de desa-rrollo.

Aunque la ciencia de la medicina se lee y está en las publi-caciones científicas, ¿podemos creernos todo lo que se publi-ca?: el número de trabajos aumenta en términos geométricospero el progreso apenas lo hace en términos aritméticos. LaMBE valida como “progreso” sólo a sus trabajos, en los cualesno aparece con claridad el ser humano de manera relevante,sino a través de cuestionarios, escalas, aparatología médicaempleada y por sus conclusiones que no admiten contradic-ción. De los artículos publicados24, se estima que es válidomenos de un 5%, y relevante menos de un 0,5%. El problemaes qué evidencias se investigan, cuáles se publican, cómo sepublican y cómo se difunden en la comunidad medica25. Lapublicación de unos 50.000 casos clínicos/año, ¿indica la reac-ción tácita de la comunidad académica a la supuesta pérdidade valor de estos casos?

La MBE niega la verdad histórica de la medicina, una cien-cia que se ha hecho a partir de los casos clínicos individuales.Para tomar la mejor decisión terapéutica, se deben considerar

variables clínicas significativas que interesen a los pacientes.Las variables subrogadas inadecuadas pueden aportar unbuen material de promoción comercial, pero pueden oscure-cer los resultados e impedir que la atención se oriente real-mente al paciente. Los ECs no son “evidencias”, sino una prue-ba más, un indicio más de la posible eficacia de una interven-ción preventiva o terapéutica, que ha de ser integrada conotros datos (farmacodinamia, farmacocinética, historia naturalde la enfermedad tratada, etc.).

Las revisiones de la revista Prescrire aportan un dato parareflexionar: de las 3.680 nuevas especialidades o nuevas indi-caciones terapéuticas de productos farmacológicos registradasen los últimos 30 años (1981-2009), menos del 2,5% merecie-ron una calificación positiva, un 7% aportaron algún benefi-cio, el 16% eran eventualmente útiles y casi el 66% no apor-taron nada nuevo26,27.

EL COMPLEJO MÉDICO-INDUSTRIAL Y LOS CONFLICTOS DE INTERESES

El CRAP Writing Group publicó en 2002 un demoledor artí-culo (MBE, desenmascarando la fea verdad) que tildaba a laMBE como movimiento proselitista que, ejercido a gran esca-la, amenazaba a la verdadera medicina28, considerando a laMBE como un movimiento fundamentalista, que cuenta confuerzas ocultas, jerarquía, biblia, catecismos, liturgia, sacra-mentos y símbolos. Su fe ciega, su base filosófica y alquimistaes la “metodología”.

En 2003, Sackett y Oxman29, padres de la MBE, ironizancon “HARLOT plc: an amalgamation of the world’s two oldestprofessions” y escriben: “Cansados de ser buenos, pero pobres,unimos las dos más viejas profesiones del mundo en una nuevacompañía”, HARLOT (How to Achieve positive Results withoutactually Lying to Overcome the Truth) especializada en conse-

Figura 1.- Mapa de los Ensayos Clínicos. A fecha 19-12-10 - http://clinicaltrials.gov

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48 FERNÁNDEZ-SAMOS R

guir resultados positivos sin mentir para superar la verdad, o laCONSTRUCCION DE EVIDENCIAS. Harlot en ingles significa“prostituta”. (Tabla II)

En el 2006, y desde Canadá, cuna de la MBE, Holmes et al.30 publican su inquietante artículo: “Desmontando el discursobasado en la evidencia empleado en las ciencias de la salud:verdad, poder y fascismo” definiendo a la MBE comoMovimiento Basado en la Evidencia o “régimen de verdad”,que aparta a los que tienen “formas aberrantes o desviadas”de conocimiento, etiquetándolos de rebeldes y rechazando sutrabajo por ser “científicamente incorrecto”, calificando inclu-so a la Cochrane como empresa “basada en la evidencia”. Seenfrentan al “statu quo” poniendo en duda la integridad inte-lectual y la buena fe, posicionándose en contra de quienes ensilencio pero con asiduidad controlan el significado de los con-ceptos «integridad» y «verdad», y preguntan: ¿Hemos llegadoa un callejón sin salida en las ciencias de la salud? ¿El régimende "evidencia", junto con los modelos corporativos de “res-ponsabilidad” y “buenas prácticas” conduce a un declive ine-xorable en la innovación, la erudición y el cuidado de la saludactual? ¿Se puede hablar de un fundamentalismo metodoló-gico del que no hay escapatoria?

Como toda empresa, la Cochrane no persigue idealesbusca ganancia económica: ¿Es la MBE una frase atractiva cre-ada con fines comerciales?31 ¿Sólo disponemos de “evidencia”cuando alguien tiene interés en que algo sea “evidente”? ¿Porqué en las revistas médicas abunda la información irrelevante,redundante e incluso falsa?

Ya en 1980, Relman32, editor del New England Journal ofMedicine, hizo mención por primera vez al COMPLEJO MEDI-CO-INDUSTRIAL (CMI), sustentado por la industria fármaco-tecnológica y participado por otros muchos agentes implica-dos en el “mercado de la salud”, incluyendo a profesionales einstituciones sanitarias.

Este gran emporio económico ejerce una influencia decisi-va, intrigante y poco conocida en aspectos transcendentales,como son la investigación, la formación y las subsecuentesdecisiones sobre el tratamiento de los pacientes. Pero se tar-daron años hasta que se empezó a dar importancia a los con-flictos de intereses.

Las actividades del CMI permeabilizan todo el tejido sani-tario33: OMS, gobiernos, administraciones, agencias de medi-camentos, organizaciones sanitarias, corporaciones profesio-nales, sociedades científicas, centros académicos y de investi-gación, publicaciones y facultativos han tomado el caminofácil de asumir que los intereses de la industria farmacéutica,los intereses de los servicios sanitarios y los intereses de lospacientes son lo mismo34,35.

La industria dedica a actividades promocionales más de untercio de sus ingresos36 y ha promovido una especie dePharmaceutical company-based medicine o Marketing-based-medicine. Los costes de viajes, regalos, congresos, incentivospor conferencias e investigación, marketing y publicidad,incrementan los precios de los productos, de las patentes y delos márgenes comerciales, lastrando los sistemas sanitarios,

Tabla II

LA CONSTRUCCIÓN DE EVIDENCIAS

• Contrastar los efectos del medicamento con placebo, no con otro medicamento.

• Conducir un ensayo clínico contra un tratamiento que se sabe es inferior.

• Comparar el nuevo medicamento con dosis que favorezcan al fármaco experimental sobre el de referencia,tanto por sobredosis como con infradosis.

• No aplicar verdaderos criterios de incertidumbre.

• Conducir ensayos clínicos que son demasiado pequeños para mostrar diferencias con el competidor.

• Usar múltiples variables o múltiples “endpoints” en el ensayo y seleccionar para su publicación solo aquellos que brindaron resultados favorables.

• Realizar ensayos multicéntricos y seleccionar para la publicación solo aquellos de centros que obtuvieron resultados favorables.

• Llevar a cabo análisis de subgrupos y seleccionar para publicación solo aquellos que sean favorables.

• Presentar resultados que probablemente impresionen más, por ejemplo, una reducción en el riesgo relativo en lugar del absoluto.

• Seleccionar en forma inapropiada a la población participante del estudio.

• Utilizar vías inapropiadas para el fármaco de referencia.

• Usar variables subrogadas en lugar de otras clínicamente relevantes.

• Retrasar la publicación y la retención de datos.

• Establecer la variable principal al final del estudio.

• Enmascarar los efectos secundarios.

• Resaltar los datos favorables al financiador y no publicar los desfavorables.

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49LAS SOMBRAS DE LA MEDICINA BASADA EN LA EVIDENCIA. UNA REVISIÓN NARRATIVA

progresivamente más costosos y difícilmente sostenibles. Estamezcla de negocio y medicina probablemente representehasta el 50% del gasto sanitario total 37.

LOS ENSAYOS CLÍNICOS BAJO CONTROLEl CMI controla y financia el 70% de los EC, que a su vez

dan lugar a los artículos más apreciados, aumentando el pres-tigio de los autores (currículum), generando más gananciaseditoriales (ventas) y manteniendo el interés de los anuncian-tes (marketing). Según Angell y Smith, ex?editores delNEnglJMed y del BMJ respectivamente, la difusión de EC pococonsistentes ha supuesto perder la independencia y bajar elnivel de calidad de las más prestigiosas revistas. Pero las publi-caciones, que deberían distinguir entre ciencia y marke-ting38,39, deben mucho al CMI, porque gran parte de sus ingre-sos depende de anuncios, números especiales y separatasfinanciadas.

Los ECs presentan importantes sesgos metodológicos y depublicación (Tablas III y IV) que influyen negativamente en lapráctica clínica40. Los hallazgos favorables suelen remarcarse,mientras que datos más importantes desde el punto de vistaclínico quedan oscurecidos deliberadamente en la maraña deanálisis estadísticos, que son frecuentes fuentes de error: sepuede convertir una tendencia en “estadísticamente significa-tiva” simplemente aumentando la muestra. Esta práctica quees legítima desde el punto de vista científico, no lo es tantodesde el punto de vista clínico, ya que diferencias estadística-mente significativas no se corresponden necesariamente condiferencias clínicamente significativas. Una vez más es necesa-rio resaltar que la estadística no sustituye al sentido común:contar con “buena” evidencia no siempre lleva a resultados clí-nicos exitosos.

Estas incongruencias son otro ejemplo de que la prácticaestadística es generalmente pobre42: según el BMC MedicalResearch Methodology, los errores en los resultados afectan,por ejemplo, al 38% de los artículos de Nature y al 25% de losartículos del BMJ.

Los ECs se han convertido en una herramienta para inves-tigadores e industria que hace tentadora la ocultación y mani-pulación de datos. Cuando un ECs obtiene resultados positi-vos, aunque sean poco convincentes, se difunde con profusióny es asimilado rápidamente por el mercado. Lo mismo sucedecon la moderna tecnología diagnóstico-terapéutica. Pero nopodemos dejarnos embaucar por determinados estudios y lapropaganda que los adorna, en los que se nos pretende ven-der como un importante avance terapéutico lo que no es másque un adelanto de la posible eficacia de un fármaco. Los estu-dios con resultados negativos, que van contra los intereses depatrocinadores y autores o que son contrarios a las creenciasprevalentes, nunca se publican43,44 o se publicarán más tarde.

Las revisiones sistemáticas (RS) pretenden ayudar a tomarlas mejores decisiones en el campo de la salud. Sin embargo, lacalidad y fiabilidad de las conclusiones de muchas RS soninconsistentes, porque exageran la información positiva y pre-sentan demasiada información sesgada, incompleta y engaño-sa45,46.

Las RS y los meta-análisis comienzan siempre a partir de laliteratura publicada47. Aunque pretendan ser independientessiempre estarán influenciadas por el CMI, porque son frecuen-tes las asociaciones entre los autores de las RS y las empresasque tienen manifiestos intereses en los resultados de la revi-sión, introduciendo sesgos en la selección del ámbito de larevisión, en la selección de las medidas de resultado y de lossubgrupos, en la valoración de qué estudios son incluidos oexcluidos, o cuándo y dónde publicar las revisiones. Además,las RS envejecen rápidamente: un 25% necesitan actualizarseantes de los dos años de su publicación y un 15% antes de unaño. En una media de tres años se desactualizan y un 7% estándesfasadas cuando se publican.

El CMI también manipula el pensamiento científicoactuando directamente sobre las guías de práctica clínica(GPC), a nivel tecnológico introduciendo dispositivos sin vali-

Tabla III

SESGOS

• Sesgo de financiación o patrocinio

• Sesgo de recolección

• Sesgo de origen: veracidad de diseño y de los datosreportados por el autor

• Sesgo mediático: consultar información sólo derevistas de prestigio

• Sesgo de autoridad: trabajos publicados por “lide-res”

• Sesgo lingüistico: publicación sólo en determinadoidioma (inglés)

• Sesgos de publicación

1. publicar sólo resultados positivos y no publicarresultados desfavorables

2. retrasar o adelantar la publicación de resultadossegún los intereses

3. multiplicar o duplicar la publicación de resulta-dos

4. publicar en diferentes medios con fácil nivel deacceso e indexación

5. manipular las citas y referencias bibliográficas

Tabla IV

MALAS CONDUCTAS EN LAS PUBLICACIONES MÉDICAS

• Invención y Falsificación (ghostwriting)

• Manipulación estadística

• Plagio

• Publicación Reiterada

• Publicación fragmentada

• Publicación inflada o exagerada

• Incremento deliberado del “factor impacto”

• Incorrección citas bibliográficas

• Publicidad con resultados de investigación

• Enmascaramiento de la autoría científica.

• Enmascaramiento u omisión de los efectos secun-darios.

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50 FERNÁNDEZ-SAMOS R

dación y subvencionando “su” propia Formación MédicaContinuada (FMC).

Las GPC plantean una cuestión ética: ¿cuánto hay de cien-cia y cuánto hay de propaganda? ¿En qué grado están conta-minadas? Nadie cuestiona que la industria tenga experienciaen investigación, porque muchos de los ensayos han conducidoa descubrimientos médicos, pero no puede cegarnos con losencantos de sus productos, porque puede ser más beneficiosapara su negocio que para el avance de la medicina. Las reco-mendaciones de tratamiento para la misma condición a partirde diferentes GPC a menudo no concuerdan, incluso cuando secita el mismo EC: menos de un tercio de las recomendacionesde tratamiento y menos de la mitad de las que citan EC estánbasadas en evidencia de calidad48. Las fichas técnicas adolecende graves defectos, no están actualizadas o son de muy bajacalidad, existiendo flagrantes contradicciones en el registro dela misma especialidad farmacéutica en distintos países.

La FMC también está viciada por un halo comercial, que nosería lo deseable si sus objetivos fueran sólo mejorar la aten-ción médica49,50. La función de la industria en la educaciónmédica es legítima y absolutamente necesaria. Nuestro reto esmaximizar la objetividad de la información que recibimos yminimizar los sesgos derivados de intereses comerciales. Paralograrlo, el factor más importante es la buena formación cien-tífica y ética del médico51.

LOS DUEÑOS DE LA INFORMACIÓN Y EL “GHOST MANAGEMENT”

La industria farmacéutica se ha hecho dueña de la infor-mación, e invierte mucho tiempo y recursos generando, resu-miendo y diseminando información médica y sus investigacio-nes subvencionadas son tratadas ventajosamente. En ocasio-nes se oculta información que se considera sensible a efectoscomerciales. Otras veces, la estrategia promocional llega hastareclutar a “líderes clínicos” que transmiten mensajes favora-bles en foros diversos, o con investigaciones realizadas en cen-tros académicos (desarrollo de ensayos “de siembra” desde losdepartamentos de marketing) y contratando a empresas decomunicación para escribir y publicar artículos positivos enrevistas médicas y de difusión general.

La idea de una compañía farmacéutica dirigiendo un EC,donde sus empleados lo diseñan, analizan los datos y escribenel artículo para luego contratar autores académicos que pon-gan su nombre en el documento y dar un sello de supuestaautenticidad es algo escandaloso. Con estas actividades fan-tasmales52,53, se paga a escritores para producir originales y acientíficos y médicos, que casi nunca tienen implicación en lainvestigación o en el proceso de redacción, para incluir susnombres en esas publicaciones (falsas autorías). Es difícil deter-minar la frecuencia de esta práctica por su propia y oscuranaturaleza. Incluso pueden aprenderse las técnicas de“ghostwriting”, o cómo trabajar en medicina sin realmentehacerlo y formar parte de las industrias más importantes delmundo54. En general, el “Ghost Management” que sobrena-da alrededor de la medicina es un negocio global y substan-cial55,56, que emplea a miles de comerciales, escritores y admi-nistradores. Es tan grande que la industria ha fundado laInternational Publication Planning Association (TIPPA) y otrascompañías como las Medical education and communicationcompanies (MECC), Current Medical Directions (CMD) yComplete Healthcare Communications (CHC), entre cuyasmisiones figuran promover las comunicaciones entre las publi-caciones y la industria biofarmaceútica.

El GHOSTWRITING ha crecido tanto que ha llegado a pro-vocar una declaración del Senado de los Estados Unidos(Ghostwriting in Medical Literature-Minority Staff Report-111th Congress United States Senate Committee on Finance.Sen.Charles E. Grassley, Ranking Member- June 24, 2010)

Los medios de comunicación57 con responsabilidad en ladifusión de noticias médicas no están exentos de contamina-ción ¿Quién vigila a los guardianes? ¿Cuáles son los papeles yresponsabilidades de los medios en la distribución verídica dela información sobre la salud? Su actividad se centra en pro-ducir documentales financiados, contratando a periodistasespecializados y promoviendo entrevistas que pongan un ros-tro humano a la noticia.

LA MEDICALIZACIÓN DE LA VIDA

La investigación biomédica, especialmente la clínica, estáen crisis, porque los investigadores médicos y con experienciaasistencial están siendo reemplazados por investigadores bási-cos o meros evaluadores. La industria necesita trasferir su tec-nología y descubrimientos al mercado y los centros de investi-gación necesitan dinero: ¿está la medicina académica enventa?58

La salud como producto de consumo es una realidad con-solidada en una sociedad como la actual, inmersa en el fenó-meno de la MEDICALIZACION. Lynn Payer59, en su libro“Disease-Mongers: How Doctors, Drug Companies, andInsurers are Making You Feel Sick”, advierte del rol que cum-plen las profesiones sanitarias, la industrias farmacéuticas, lasaseguradoras y los medios de comunicación, en el negocio delas enfermedades, y como se ampliaban los límites de éstas.Con el “disease mongering” o “invención de enfermedades”se tratar de convencer a gente sana de que está enferma, y agente levemente enferma de que está muy enferma.Moynihan y Henry60 plantean una definición de disease mon-gering más aceptada: “ampliar los límites de las enfermedadestratables para expandir el mercado de quienes venden trata-mientos médicos”.

En uno de sus últimos textos, Ivan Illich escribió: “En lospaíses desarrollados la obsesión por una salud perfecta se haconvertido en el factor patógeno predominante”

Ahora, eventos y características de la vida cotidiana se con-vierten en enfermedades, y son estudiados y tratados por pro-fesionales de la salud. Tanto la MBE como la propia OMS estándirectamente implicadas. El mercado se ha hecho crecer acosta de "nuevas enfermedades" que no lo son.

El enfoque publicitario se dirige a los “modernos” enfer-mos que ya no son pacientes61 sino consumidores indepen-dientes y demandantes que eligen y actúan en el mercadosanitario, fomentando la polifarmacia, consumiendo medica-mentos con dudosa utilidad y primando tratamientos farma-cológicos sobre otros no farmacológicos, transformando a lossanos en sanos preocupados y, después, en sanos estigmatiza-dos y en seudoenfermos, dejándolos inermes ante los dañosinnecesarios, diarios y extraordinarios, previsibles e imprevisi-bles. La decisión de usar un medicamento puede estar deter-minada por las condiciones clínicas, signos, síntomas o percep-ciones del prescriptor o del paciente y estar influenciada porestrategias de marketing de manera directa o indirecta. Eneste sentido, la necesidad de un medicamento está determi-nada por múltiples factores, dentro de los cuales se encuentrala inducción al uso de medicamentos para ciertas condicionesfisiológicas, molestias o circunstancias vitales que no losrequieren o que no se benefician de su consumo.

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51LAS SOMBRAS DE LA MEDICINA BASADA EN LA EVIDENCIA. UNA REVISIÓN NARRATIVA

Las formas no médicas de afrontar las dificultades se estándevaluando, reduciéndose la aptitud para valerse por si mismoy sentirse capaz de superar los problemas. Las personas y lasociedad se hacen así dependientes de una medicina y unosservicios sanitarios, que cada vez encuentran más dificultadespara dar respuesta a las demandas que van induciendo. No esdifícil avistar un horizonte indeseable en que la sociedad vivade manera insana por su desaforada preocupación por lasalud.

Tengamos en cuenta que más del 70% del gasto total ensalud es el resultado de decisiones médicas, es decir, está ennuestras manos.

¿OPORTUNIDADES DE MEJORA?La industria fármaco-tecnológica es un poderoso motor de

innovación y de generación de empleo. Tiene un crédito cien-tífico-social que debe conservar, mejorando sus estudios, pro-moviendo la divulgación imparcial de los resultados, aceptan-do las críticas fundadas y contribuyendo a lograr un mundomejor. Es razonable que se mueva por los beneficios, perodebería mantener unas mínimas normas éticas62,63. Esa indus-tria ha desarrollado, distribuye y publicita excelentes medica-mentos o dispositivos de los que se han beneficiado millones

de personas, aunque muchas veces sólo ha servido para difun-dir rápidamente medicamentos inútiles, poco seguros y perju-diciales y para incrementar el gasto64. El problema es que esaindustria que tanto han aportado a la medicina y a la salud delas poblaciones ha crecido demasiado y ya ni siquiera sonindustrias destinadas a ganar dinero, sino grandiosas corpora-ciones cuya misión parece ser controlar todo lo que tenga rela-ción con su negocio presente y futuro.

Los conflictos de intereses 65,67 tienen lugar si los interesesde los médicos no se alinean con los de los pacientes, cuandoel juicio profesional acerca de un interés primario (la salud o lavalidez de la investigación) tiende a estar indebidamenteinfluido por un interés secundario (el beneficio económico),determinando decisiones y acciones sin preocupar lo mejor enel acto médico68. Afectan a todos los sectores y deterioran laconfianza, credibilidad e integridad de nuestra profesión y dela propia industria. La forma más pragmática de hacerles fren-te es sacarlos a la luz y eliminarlos69. Pero ya que tenemos queconvivir con ellos, pongamos la prioridades por orden: lo pri-mero son los intereses de los pacientes.

El carácter hegemónico de la MBE se ha erigido en refe-rente actual del modelo biomédico, de tal forma que la subje-tividad del enfermo se diluye en la pretendida objetividad de

Tabla V

VALORES Y VÍNCULOS DEL PROFESIONALISMO MÉDICO MODERNO

COMPETENCIAS TÉCNICAS

• Rendición de cuentas

• Calidad

• Actualización científica

• Cooperación-trabajo en equipo

• Autonomía

• Diligencia

• Excelencia

• Mentoring

• Decisión tutelada y razonada

• Decisión compartida-concordancia terapéutica

• Continuidad asistencial

COMPETENCIAS HUMANÍSTICAS

• Honestidad• Altruismo• Confianza/confiabilidad• Confidencialidad• Veracidad• Respeto• Compasión• Integridad• Calidez de trato y Empatía• Privacidad/intimidad• Representación• Seguridad• Lealtad• Sentido de justicia individual y social.

PRINCIPIOS

• Primacía de los intereses de los pacientes

• Autonomía del paciente

• Justicia social

RESPONSABILIDADES - COMPROMISOS

• Competencia profesional

• Honestidad con los pacientes

• Confidencialidad

• Relaciones apropiadas con los pacientes

• Mejora de la calidad de la atención sanitaria

• Mejora del acceso a la asistencia sanitaria

• Conocimiento científico

• Gestión de los conflictos de interés

• Responsabilidades profesionales

ROLES DEL PROFESIONAL

• Profesional de la práctica asistencial

• Investigador

• Educador

• Mentor

• Informador diario

• Comunicador

• Consejero

• Gestor del conocimiento

• Experto

• Cuidador

• Gerente-directivo de recursos humanos

• Gestor de recursos sanitarios

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52 FERNÁNDEZ-SAMOS R

signos y cuadros clínicos, entrando en conflicto con la comple-ja y variable naturaleza de la vida, con sus elementos impreci-sos, subjetivos e intangibles. En palabras de Harrison70: “elpaciente es algo más que un cúmulo de síntomas, signos, tras-tornos funcionales, daño de órganos y perturbación de emo-ciones. El enfermo es un ser humano que tiene temores, alber-ga esperanzas y por ello busca alivio, ayuda y consuelo”. ¿Nosesforzamos siempre por combinar nuestra experiencia con losvalores de los pacientes y con la mejor evidencia disponible?

Los que son escépticos acerca de considerar que lo queaparece como verdad puede no serlo no son herejes, pero amenudo sus ideas nunca se publicarán o serán relegadas: pen-sar que algo puede no ser cierto, es tan importante como pen-sar que sí lo es. No hay nada objetable en el escepticismo en suacepción de duda metódica, de no asumir algo de forma acrí-tica, porque es una aproximación racional al estudio y ejerciciode la medicina.

Se ha incidido tanto en la MBE, que se ha olvidado el cui-dado a la persona. La MBE debe asumir un entendimiento máscompleto de la práctica óptima de la medicina, permitiendo laincorporación de esa gran variedad de hechos, garantías, razo-nes y razonamientos en las decisiones clínicas. La “buena deci-sión” debe encajar con la visión que cada persona particulartiene acerca de lo correcto y con la manera en que ella decidevivir la vida. En la medida en que empecemos a integrar lacompetencia clínica individual, con la mejor evidencia disponi-ble a partir de la investigación sistemática y con los valores ypreferencias del paciente, la MBE podría anunciar un futurocambio de paradigma.

Como profesionales, debemos recuperar la dignidad, cali-dad e integridad de nuestro trabajo, comprometiéndonos conel sufrimiento de nuestros pacientes, usando razonable y sen-satamente los recursos, manteniendo e incrementando el acer-vo de conocimientos científicos en lo esencial, conociendo loslímites de la ciencia y de la bioética y respondiendo propor-cionalmente a la necesidad del enfermo71.

Es necesario que aumentemos nuestro conocimiento sobrelas pruebas auténticas de los tratamientos para que, incluidaesa dosis saludable de escepticismo72, podamos evaluar nues-tras actuaciones con mayor sentido crítico, manejando equili-bradamente conocimientos provenientes de la evidencia ver-dadera y rigurosamente actualizada, de la experiencia, de losprincipios fisiológicos, de los valores profesionales y de lascaracterísticas y recursos de cada sistema sanitario73. El pesorelativo dado a cada una de estas áreas no está predetermina-do (Tabla V).

Queda mucho por hacer para lograr una mejor compren-sión de la naturaleza de las pruebas, de la evidencia y de laincertidumbre, a la que deberíamos llegar con una agenda deinvestigación más equilibrada y mecanismos más refinados ymás coherentes para mejorar la calidad asistencial74. Es posibleque ningún estudio publicado esté libre de fallos, pero tam-bién es cierto que siempre se podrá encontrar algo aprove-chable. Nuestra ardua tarea es perseguir una medicina másracional y científica, centrada en el paciente, que resuelva pro-blemas sin crear otros, a través de tomas de decisión juiciosas,adecuadas a los casos clínicos, dentro o fuera de la «corrientecientífica prevalente», hoy sesgada a favor del superinterven-cionismo polifarmacológico y tecnológico que olvida, muchasveces, el primum non nocere75. Nuestros pacientes esperan lomejor, y lo mejor es a veces «nada»: explicar, tranquilizar, espe-rar y ver.

Incluso cuando dispongamos de una evidencia de alta cali-dad y exenta de ambigüedad acerca de los beneficios y de losdaños esperados de las diferentes actuaciones médicas, parecenecesario trasmitir a la todopoderosa MBE que debería ama-sarse con una buena dosis de Medicina basada en la afectivi-dad76.

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DE LOS CAPADORES DE CURIEL A LA ACADEMIA-COLEGIO DE CIRUGÍA DE VALLADOLID.

Rojo Vega A (1)

Cátedra de Historia de la Medicina. Universidad de Valladolid. España.

Correspondencia:Prof. ANASTASIO ROJO VEGA

Cátedra de Historia de la MedicinaFacultad de Medicina

Avda Ramón y Cajal s/n47005 Valladolid. EspañaE-mail: [emailprotected]

ARTÍCULOS

ESPECIALES

LOS HERNISTAS DE CURIEL EN LETRAS DE MOLDE (2)

Una muestra de la importancia que tuvieron durante almenos tres siglos los hernistas-litotomistas de la comarca valli-soletana de Curiel-Peñafiel, es una carta abierta en contra suya– Epistola adversus hernistas –, publicada en torno a 1653 (3) ypresumiblemente en Valladolid, ya que Jerónimo Pardo, natu-ral del vallisoletano pueblo de Valdunquillo, la dedicó a quienpor la época era el médico más importante de la FacultadMédica vallisoletana y, según el catedrático valenciano de ana-tomía Matías García, el más célebre de España: Gaspar Bravode Sobremonte (1610-1683): Ad Clarissimum virum D. GasparemBravo, Vallis-oletum Primarium, & (4).

El folleto debe contemplarse como uno más de los queintegraron un juego de réplicas y contrarréplicas en torno a laesterilidad de los operados de hernia, en el seno de una polé-mica levantada en nuestro país, a mediados del XVII, por el clé-rigo visitador de la diócesis de Segovia don Antonio deVerastegui, rechazando que los así operados pudiesen contra-er legítimo matrimonio, al haberles sido arrebatada la capaci-dad genésica, justificación principal de dicho sacramento. Dehecho, la Epístola de Pardo va dedicada a Bravo deSobremonte, pero dirigida al mencionado clérigo: Excultissimoviro, Eximio, ad Doctissimo Doctori... Domino Antonio de Verastegui, quon-dam Episcopus Segobiensis Visitatori.

Estaba Pardo haciendo entonces sus primeras armas médi-cas en Sepúlveda, obispado segoviano, tras haberse licenciadode Medicina en Valladolid el 13 de Enero de 1650 y haberhecho las reglamentarias prácticas con Cipriano Maroja. En1656 dejó los pueblos por la Universidad, obteniendo por opo-sición la cátedra de Cirugía vallisoletana y en la ciudad delPisuerga concluyó sus días. Uno de los principales temas de sumagisterio, según consta de la documentación del ArchivoUniversitario de Valladolid (A.U.V.) fue la materia De morbispudendorum, acerca de las enfermedades de los genitales, loque acredita su permanente interés por los órganos sexuales ysu problemática.

El cronista de la Universidad de Valladolid, Don MarianoAlcocer Martínez, en sus Bio-Bibliografías de Médicos Notables(Valladolid 1931) le atribuye más obras: otro folleto que no fuesuyo, sino de uno de los cirujanos curielenses cuestionados, eltitulado Discurso apologético que da Sebastián Sanz Coronel,Cirujano Hernista y Oculista de los Hospitales Reales de Madrid(Valladolid, 1653); una Epístola de medicamentis primae regionispurgationis (Sepúlveda, 1652), el Tractatus de consuetudine supertextus quadragesimum nonum et quadragesimum libri secundiAphorismorum Hippocratis (Valladolid, 1658), en realidad sinlugar, ni pie de imprenta, y de 1688; y el Tratado del vino agua-

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Vol. XIV nº:1 (55-61) 2011

Figura 1.-Pardo.Adversushernistas

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56 ROJO VEGA A

do y del agua envinada sobre el aforismo 56 de la sección 7 deHipócrates (Valladolid: Valdivielso, 1661).

Regresando a la Epistola contra hernistas, Pardo se postulaen ella a favor del visitador del obispado segoviano y de laesterilidad causada por los hernistas de Curiel, que introducí-an los testículos en el abdomen del operado antes de cerrar elescape del asa intestinal por el conducto inguinal; y en contradel doctor Gaspar Bravo, quien sostenía que mientras hubiesetestículos cabía la esperanza de fecundación, y que conserván-dose nadie podía negar absolutamente la capacidad de repro-ducción en los sometidos a la herniotomía por los curielenses.

Bravo podía opinar lo que quisiera, pero para Pardo lasevidencias eran claras. No admitía dudas. El azote de los espa-ñoles, los generadores de disminuidos de ese reino queArgüello denominaría años más tarde Nueva Espadonia (5),eran los rudos e ignorantes hombrecillos de la reiteradamentenombrada villa de Curiel: “Colliges quarto. Homunculos illos rudes, &insipientes nomine tenus hernistas, in opido de Curiel degentes [...] Pseudomedici, & Pseudo chirurgi, qui per Hispaniam peregrinantes, & vagantes[...]” (6).

La Epístola se ha conservado para mostrarnos la importan-cia de aquellos capadores en el panorama español de la cirugíaempírica de los siglos XVI-XVIII. Para pintarnos a unos hombresque desde su base a orillas del Duero extendieron quehacerespropios, extraídos de la experiencia, al resto de la península,hospitales de Madrid, con Sebastián Sanz Coronel como repre-sentante, incluidos.

CIRUJANOS CONTRA EMPÍRICOS: LA JUNTA DECIRUJANOS JÓVENES DE VALLADOLID

La dura competencia con los empíricos, y el deseo de acre-centar la consideración social, llevó a los cirujanos vallisoleta-nos de formación no académica a organizarse y colegiarse dela manera que creyeron más prestigiosa, fundando unaAcademia.

Apoyados por la Real Sociedad Económica de Amigos delPaís de la ciudad de Pisuerga, que también había tomadosobre sus espaldas las tituladas Real Academia Geográfico-Histórica de los Caballeros, la Real Academia de Matemáticasy Nobles Artes, y la Real Academia de San Carlos de DerechoNacional Teórico-Práctica, su proyecto empezó a gestarse en1783, cuando un grupo de jóvenes profesionales de la Cirugíacomenzó a reunirse en tertulia, “con el fin de conferenciar diaria-mente en las materias de su profesión, formando una privada Academia enque con la mayor aplicación y modestia concurrían hasta el número de doceMancebos a decir y explicar los tratados de Cirugía”.

Mancebos en Academia. Mancebos, es decir mozos depocos años y “en algunos oficios y artes es el que trabaja por un salario”,según Núñez de Taboada [7], reunidos en la manera que el

mismo autor define como académica: “Sociedad de literatos o facul-tativos, establecida con autoridad pública para el adelantamiento de lasciencias, artes, buenas letras, etc. [...] Junta de profesores para ejercitarseen la teórica o práctica de sus facultades” [8].

Aprendices aventajados que quisieron superar el lamenta-ble estado de la Cirugía que les rodeaba, “que el desgraciado veci-no de Valladolid que llegaba a necesitar auxilio de la Cirugía se veía preci-sado a comprar su salud a costa de un viaje de veinte y dos leguas a los hos-pitales de Burgos” [9]. En la fecha en que esto se escribió – 1785 –aun no se había instalado el Real Colegio de Cirugía (1799) enla población castellana [10], pero una de las razones que pudie-ron llevar a la Corona a establecerlo allí pudo ser el previoprestigio de los profesionales de su Hospital Real. Una altaconsideración que consta por la declaración de los mancebosvallisoletanos y por un pleito levantado contra el médico deLazkao, Gregorio de Isasmendi, en 1786. Había estafado a lospadres de su prometida mil doscientos ducados de vellón, quedeberían haber servido para “pagar las mesadas durante el [tiempo]

Figura 2.- Curiel de Duero (Valladolid).

Figura 3.- Estatutos de la Real Academia de Cirugía deValladolid (1795).

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en que estuviese en el Hospital Real de Burgos por practicante y gastos de suexamen en el Protomedicato” [11] y casarse después con ella, pero nohabía cumplido el último de los extremos. Paradójicamente, laimportancia quirúrgica de Burgos parece haber decaído tras lafundación de su Real Colegio, pues José María Turlan, en laOración inaugural de curso del Real Colegio de Cirugía Médica deSan Carlos (Madrid: Ibarra, 1824), asegura que la falta de uniónentre teoría y práctica le había hecho ineficaz, como a otros:“No haberlo practicado así en Burgos y Santiago, es por desgracia el motivode que sus Colegios y este mismo de San Carlos de Madrid no han dado alEstado un solo Cirujano-médico sobresaliente” [12].

En Valladolid fueron doce practicantes – más práctica queteoría - los que quisieron llamarse Junta de Jóvenes Cirujanos[13] y fundar Academia. Doce profesionales en formación,merecedores, desde mi punto, de vista, al título de ilustrados.

Doce en un principio, pero pronto veinte y cinco, con seisMaestros Cirujanos aprobados por el Proto-Barberato. La ter-tulia había ido asentándose y tomando forma. Ya no eran reu-niones diarias, sino tres veces por semana, lunes, miércoles yviernes, de seis a ocho de la noche. Momento de solicitarProtección Real para tantos esfuerzos, que Carlos III concedióel 5 de Mayo de 1785, informando a Germán de Salcedo,Director de la Real Sociedad, de que en adelante sus ampara-dos podían llamarse Academia Real. Había nacido la RealAcademia de Cirugía de Valladolid.

El Informe en que se demandaba el amparo del monarcacontiene todos los méritos que la Junta supo reunir para justi-ficar sus deseos. Gracias a él tenemos noticia, por ejemplo, decuáles eran los libros que aquellos entusiastas estudiaban: elExamen nuevo de cirugía moderna de Matías Martínez; losPrincipios de Cirugía de Jorge de la Faye, traducidos por Galisteoy Xiorro; el Curso Theórico-Práctico de operaciones de Cirugía de

Diego Velasco y Francisco Valverde; la Osteología Metódica deFrancisco Puig; los Aphorismos de Cirugía de HermannBoerhaave, traducidos por el ya citado nombrado Galisteo yXiorro, y “los más principales Tratados de la Anatomía”.

Aquellos jóvenes no universitarios, actuando al margen dela Universidad, se fijaron como meta el modelo representadopor los Reales Colegios de Cirugía de Cádiz (1748), Barcelona(1760) y Madrid (1780) [14]. Puesto que la Corona no había pen-sado en Valladolid a la hora de erigir un centro de alto presti-gio y saber de la especialidad, ellos, pese a sus escasas fuerzas,intentaron copiarlo.

Fue Real Academia y fue Pseudo Real-Colegio, como lodemuestran sus primeros frutos: siete mancebos aprobados enMadrid. Siete Cirujanos Jóvenes que colgaron la guitarra y losnaipes para dedicarse en cuerpo y alma a la profesión.

De creer a los redactores de la Real Cédula de 1785, la ciru-gía en Valladolid había dado un vuelco espectacular. Los enfer-mos ya no tenían que viajar al Hospital Real de Burgos. “Sehabía observado en las Tiendas de los Cirujanos de Valladolid una metamor-fosis agradable a la consideración de nuestro Consejo [se supone queestá hablando Carlos III, refiriéndose a su Real Consejo], pues losMancebos en lugar de los Instrumentos de juego y diversión que en todaEspaña eran las armas y compañeros inseparables de semejantes Oficiales yAprendices se habían visto en sus manos continuamente los Libros de Cirugíay las Estampas de Anatomía”.

ESTATUTOS DE LA ACADEMIA-COLEGIO

Lo que se intentó con esta institución fue, pues, crear unamezcla de Academia y Colegio de Cirugía alternativo, con elfin de instruir a los más jóvenes en “el ejercicio de los Profesores deesta Facultad, y [en] la perfección, progresos y adelantamientos especulati-vos y prácticos de esta Ciencia”.

Como se ha visto, venía funcionando desde 1783, pero susEstatutos no fueron refrendados hasta el 23 de Marzo de 1794.Fueron diez y ocho Títulos que se miraban en el espejo del RealColegio de Madrid, así el Director de la Academia vallisoleta-na sería, como allí, el primer Cirujano de Cámara de S.M., elcual adquiría desde ese instante la obligación de aconsejar ydirigir “los puntos esenciales que constituyen esta Academia, cuales son elMétodo más útil para la instrucción de los Discípulos”.

Una instrucción en la que se consideraban indispensablesla Anatomía, “los Exercicios de Anatomía a que han de asistir losAcadémicos en el Hospital General, o cualquier otro sitio ínterin se facilita yproporciona que estos Exercicios se hagan dentro de la misma Academia”,apoyada en libros e instrumentos; y la Botánica. ¿Qué libros?,“de los mejores de Cirugía, Anatomía y Botánica”. ¿Qué instrumentos?,los “Instrumentos y Máquinas pertenecientes a la Facultad”. No se pre-cisan en los Estatutos.

La insignia de la Academia fue una mano empuñando unbisturí, un escalpelo, tal y como representa una de las ilustra-ciones que acompañan a este texto: “una mano bajando del cieloentre nubes, rodeada de resplandor y teniendo con los dedos pulgar e índiceun cuchillo resplandeciente con este Lema al contorno del área: Cortandovivifica, para significar que la Cirugía, que es operación de la mano del hom-bre ayudada de algún instrumento, las más de las veces cortante, y por esose figura en el cuchillo, sólo entonces conservará la vida cuando la ejerciteuna mano hábil, diestra y delicada, digna de llamarse bajada del cielo, o divi-na” [15].

ACTOS ACADÉMICO-QUIRÚRGICOS

No es frecuente que en España se conserven los documen-tos de Instituciones antiguas y este caso no es una excepción.

Figura 4.- La Faye. Principios de Cirugía (1771)

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Nada queda, que se haya descubierto hasta el presente, deaquellos Libros de Secretaría, Tesorería, Acuerdos y demás,que un día existieron. Los pocos datos seguros de la actividadde la Real Academia de Cirugía de Valladolid en el siglo XVIIIproceden de los Méritos y Servicios de profesores conservadosen el Archivo Universitario de Valladolid y del Diario Pinciano, elprimer periódico de Valladolid (1787-88). El Diario era el órga-no oficial de la Real Sociedad Económica de Amigos del País y,como la Real Sociedad tutelaba a la Real Academia de Cirugía,se mostró relativamente interesado por lo que aquellosJóvenes Cirujanos hacían.

El primer Acto constatado de la Academia [16] tuvo lugar el2 de Mayo de 1786, sobre el punto “Origen, progresos, y estadoactual de la Cirugía”. Buen arranque y mejor definición de propó-sitos. Del mismo año, sin fecha y reiterando propósitos, elsegundo: “Medios más oportunos para promover la enseñanza de laCirugía”.

1787 fue dedicado a la Anatomía. Comenzó con una sesiónsobre la “Historia de la Anatomía y sus profesores, desde los tiempos másremotos hasta nuestros días”, y continuó con disecciones en elHospital General. Lo sabemos porque la otra Academia, la delos médicos universitarios, la Real Academia Médico-Práctica, sequejó de que los cirujanos se llevaban todos los cadáveres dis-ponibles, sin dejar ninguno. Aprovechando el frío, entre el 9 y

el 30 de Enero, Sebastián Campesino, Manuel Arteaga, FermínPalacios, Manuel Flores, Luis Ara y Diego Ballesteros trataronsobre estómago, intestinos, hígado, bazo, riñones, cápsulasatrabiliarias, uréteres y vejiga de la orina. El 8 de Marzo fue elturno de Andrés Carrillo, catedrático de la Universidad, y deFrancisco Muñoz Ibáñez, sustituto de la cátedra de Anatomíade la misma, quienes en el Hospital general practicaron “ladisección de las cápsulas atrabiliarias y riñones”, nuevamente. El direc-tor de la Academia, Isidro García, tuvo el honor de notificar, enel mismo año, a Mariano Martínez de Galinsoga su nombra-miento como académico honorario de la institución. Autor deuna Demostración Mecánica de las enfermedades que produce el usode las Cotillas (1784), Galinsoga vivía por entonces en Madrid,ocupado en elegir amas de cría para los infantes de la familiareal, después de haber ejercido en Valladolid como catedráti-co de Anatomía y cirujano del Batallón de Milicias de la ciu-dad. Un premio “en atención a los méritos que tiene contraídos en estaAcademia” [17]. Por su especialización en la elección de nodrizasy por su rechazo de las cotillas, es decir de los corsés [18], pode-mos considerarle uno de los especialistas de la Ginecología enla España del XVIII.

Presidente Isidro García, y viceprotector Félix MartínezLópez – el Protector era José Mariano Beriztáin, el director delDiario Pinciano -, “del gremio y claustro de esta universidad, catedráticode Vísperas de Medicina”, probando, como lo hacen las presenciasde Andrés Carrillo y Francisco Muñoz Ibáñez en las disecciones,que las relaciones entre médicos y cirujanos no universitarioseran buenas, salvado el episodio de robo de cadáveres. UnMartínez López, que en la toma de posesión de su viceprotec-torado alabó a los presentes, los puso como ejemplo frente al“orgullo de otros Cirujanos idiotas, y Charlatanes, que con el Título ganado

Figura 5.- Velasco y Valverde. Curso de Cirugía (1763)

Figura 6.- Puig. Osteología metódica (1768)

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en tiempos más remotos, y tal vez subrepticiamente andan por los Pueblosmatando impunemente, y asolando las Poblaciones con más suceso y cruel-dad que la Pólvora y las Epidemias” [19]. El Director de la RealSociedad de Amigos del País, Germán de Salcedo, que habíapresidido el Acto, prometió a su término pagar de su bolsillo“los utensilios necesarios para hacer las Disecciones Anatómicas”.

El año académico, comenzado el 1 de Mayo de 1786, con-cluyó con tres disertaciones. El 16 de Abril de 1787 SebastiánCampesino trató Sobre las precauciones que exige la operación deextraer las secundinas después del parto, señalando el tiempo ymodo de ejecutarla; el 17 del mismo mes Lucas de Dueñas, elintroductor de la vacuna jenneriana en Valladolid (21 deOctubre de 1801) [20], otra Sobre el tiempo y el modo de extraerel feto en una mujer, que murió repentinamente; y el 18 FermínPalacios una última Sobre la grande utilidad que resulta en laapertura de los tumores variolosos, señalando el tiempo y modo dehacerla.

El siguiente curso, 1787-1788, se inició con los discursosreglamentarios de presidente y viceprotector. Isidro Garcíahabló Sobre varias observaciones chirúrgicas que había hecho acer-ca de la epidemia de Tercianas del año pasado de 86; en tantoMartínez López disertaba nuevamente sobre la Anatomía,Historia de la Anatomía y su necesidad para la Cirugía; tras ellos seimpusieron las medallas de plata de los premios mayores anua-les a los miembros Tomás Acero y Fernando Pérez; y de los pre-mios menores a Juan Campesino y Pedro Baldeón, por méritosque no constan. La actuación de García tocó un tema canden-te, el de las calenturas pútridas y malignas que habían inspira-do la Relación de las Epidemias de Calenturas Pútridas y Malignas,que en estos últimos años se han padecido en el Principado deCataluña... (2ª ed. Madrid: Imprenta Real, 1786); la Noticia de laepidemia de tercianas que se padeció en varios pueblos del Urgel...

de G. Balaguer y V. Grasset (Barcelona: Vda Piferrer 1786), y elCompendio instructivo sobre el mejor método de curar las Tercianasy Quartanas de Santiago Puig (Madrid: P. Aznar, 1786), y que nohabían dejado indemne a la ciudad de Valladolid. Cuentasobre ellas Ventura Pérez:

“En este Verano de 1786 fue tan grande la epidemia de tercia-nas, que fue rara la casa donde no hubo a dos, tres o más enfermos,lo que dio motivo a que la sociedad [Real Sociedad Económica] sepresentase al rey para que se dignase enviar una porción de quina,como lo hizo, remitiendo ocho arrobas por mano del marqués deValdecarranza, de la más selecta; pero aun no fue bastante esta por-ción, pues sin acabarse el verano hubo precisión de otras ocho arro-bas, que como las primeras, vinieron al señor obispo D. ManuelJoaquín Morón, para que distribuyéndola a los párrocos del obispa-do, estos la repartiesen a sus enfermos” [21].

Desde entonces hasta la entrega de premios del siguientecurso desaparece toda referencia directa a la Academia.Ocuparon el lugar antes reservado a sus noticias una serie deecos que seguramente el director del medio consideró másperiodísticos, eso sí, siempre relacionados con la cirugía y loscirujanos locales: la amputación de una pierna (Diario de 16 deMayo de 1787), el golpe recibido en el vientre por una mujeratendida por el Director de la Academia, Isidro García (23 y 30de Mayo); una sífilis en el cercano pueblo de Villanubla, trata-da con sublimado corrosivo y espíritu de trigo (29 de Agosto),etc. Este último caso nos pone nuevamente en contacto con elgran luchador contra el curanderismo, Agustín Argüello yCastrillo, puesto que suya es la traducción de la Descripcióncompendiosa de las enfermedades más comunes del exército, con unnuevo méthodo de curar el mal venéreo (Madrid: J. Ibarra, 1761)de Van Swieten, y de este el “Remedio de Wanswieten para curar lasenfermedades venéreas”, compuesto con sublimado corrosivo yespíritu de trigo.

En esta última entrega de premios conocida hubo los con-sabidos discursos del protector Beriztáin y del viceprotectorMartínez López, Sobre la decadencia de la Cirugía en España, y surestablecimiento en Valladolid. Fueron el canto del cisne, desde elpunto de vista periodístico, y la última arenga de Beriztain:

“La Academia de Cirugía [...] acaba de recibir de resultas de lasolemnidad de su Junta pública de Distribución de Premios, la gransatisfacción de ver incorporados en su gremio todos los Cirujanos deesta Ciudad, aprobados, y con Título de tales del Real Protomedicato.Esta Academia solo contaba por individuos hasta 12 Jóvenes, y unou otro de los Maestros antiguos; habiendo padecido desde su esta-blecimiento, si no el desprecio, o murmuraciones de estos, a lo menosel dolor de no tenerles incorporados a todos y unidos bajo de suInstituto para participar de las luces de todos, y comunicarse mutua-mente los conocimientos Teóricos y Prácticos de la Cirugía. Tres añoshan pasado después de su Aprobación [1785] por el SupremoConsejo, mirando a la mayor parte de dichos Profesores muy lejos dequerer asociarse: Pero movidos repentinamente estos a la primerainsinuación, que con motivo de una concurrencia, les hicieron loscirujanos don Bernardo Ximénez y don Francisco Monsalve, y queapoyó desde luego el Director de la Academia don Isidro García, quese hallaba presente, solicitaron todos por medio de este su incorpo-ración. La Academia [...] les admitió llena de júbilo, y destinó el día 1del corriente [Junio de 1788] para darles a todos la posesión”.

Así, a partir del 1 de Junio de 1788 la Real Academia deCirugía de Valladolid fue la de todos los cirujanos de la ciudad,y le de buena parte de los de los pueblos grandes de la pro-vincia y de Castilla la Vieja. Figura 7.- Boerhaave. Aphorismos de Cirugía (1774)

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Tras dicha desapareció el Diario Pinciano. Beriztain tomó lapluma por última vez para avisar a los suscriptores “me veo pre-cisado a suspender por unos días la publicación de este periódico”, y hastahoy. Se acabó con ello nuestra mejor fuente de información.

Faltos de Diario, no han sobrevivido más que algunos espo-rádicos destellos académico-quirúrgicos. En 1789 hubo unadisertación Sobre las pasiones del alma y su influencia en las opera-ciones del cuerpo humano; seguramente un comentario sobre laobra recientemente aparecida de E-P. Chauvot de Beauchêne

(1749-1824), con el título De línfluence de l’ame dans les maladiesnerveuses des femmes (Montpellier 1781), emparentada con latraducción Nuevo Méthodo para curar flatos, hypocondria, vaporesy ataques hystéricos de las mugeres de todos estados, de Pomme,hecha por José Alsinet en 1786.

En 1790 hubo turno para otra Sobre la electricidad y susmaravillosos efectos para la curación de varias especies de enferme-dades, habiendo presentado a un soldado dragón del Regimiento deVillaviciosa, a quien por medio de la electricidad curó de una perle-sía, que no se había podido vencer con los demás remedios. Hay quedecir que su ponente, el viceprotector Martínez López, erauno de los más ardientes partidarios que la electroterapiapodía tener en España en aquellos finales de siglo.

En 1791 se leyó un Poema heroico en elogio de la Academia yen 1792 hubo charla Sobre los daños enormes que causan enEspaña los charlatanes y curanderos. Flotaban en el ambiente elescrito ya publicado de Alonso de Castrillo y Argüello contralos capadores (1775) y el que daría a luz en 1796, junto conJuan José de Aróstegui, sobre el charlatanismo médico y qui-rúrgico. Un Juan José de Aróstegui, fallecido en Palencia en1799 [22], que nos ha dejado una Disertación Médico-Chirúrgica enla que se propone el más seguro méthodo de curar la Tisis Pulmonarpor las Fumigaciones o Sahumerios. Sacada del quinto tomo de lasMemorias de la Academia Real de Cirugía de París (Palencia: F.X.Riesgo, 1783) [23]; traducción de unas Observations sur les bonseffets des fumigations dans la Phtisie pulmonaire del cirujanomayor de artillería e infantería de marina, de Brest, M. Billard[24].

La última disertación fechada es de 1793, Sobre los nuevosadelantamientos de la cirugía y utilidad de sus operaciones; despuésla Nada.

Es difícil hacer historia de la Nada. Solamente añadir quesi Isidro García ejerció como director primero, sucesor suyo y

Figura 8.- Ameller. Mérito de la Cirugía española (1790)

Figura 10.-LorenzHeister(1683-1758)

Figura 9.-HermannBoerhaave(1668-1738)

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más famoso fue Antonio Lavedán, autor del Tratado de los usos,abusos, propiedades y virtudes del tabaco, café, te y chocolate (1796)y traductor de innumerables obras extranjeras, entre ellas laFarmacología Quirúrgica, o Ciencia de Medicamentos Externos eInternos precisos para curar las enfermedades de Cirugía de JoséJacobo Plenck. Su tarjeta de visita decía: “Profesor de Medicina yCirugía, Cirujano del Exército, de Número de la Real Familia, honorario deCámara de S.M.C., Alcalde Examinador perpetuo del Ex-Tribunal del Proto-Cirujanato, Socio de las Reales Academias de Medicina de Madrid y Sevilla,y Director de la Real Academia de Cirugía de Valladolid”.

REFERENCIAS

1. Algunas personas se han puesto en contacto conmigo por teléfono, bas-tante laboriosamente; mejor por mail: [emailprotected]

2. Las ilustraciones de este artículo proceden de books.google, principal-mente de los libros digitalizados por el proyecto Dioscórides, de cer-vantesvirtual, biblioteca digital de la Universidad de Granada,Gallica, Wikipedia, y las bibliotecas de la cátedra y de la Facultad deMedicina de Valladolid, así como de la particular del autor. La imagende Curiel de Duero de: http://es.wikipedia.org/wiki/Curiel_de_Duero

3. M. ALCOCER MARTÍNEZ, en sus Bio-Bibliografías de MédicosNotables, Valladolid: Cuesta, 1931, p. 92, da por fecha el año 1652.Puede consultarse en :

http://adrastea.ugr.es/search*spi/c?SEARCH=BHR%20A%20036%20323(13)

4. Di breve noticia de ambos en Facultad de Medicina. VI Centenario.Valladolid: Junta de Castilla y León, 2006; pags. 120-123 y 126-7.

5. Véase mi trabajo en el número anterior de esta revista.

6. Epistola contra hernistas, p. 7.

7. M. NÚÑEZ de TABOADA. Diccionario de la Lengua Castellana. 2ªparte. París: Seguin, 1825, p. 162.

8. Ibidem, 1ª parte, p. 11.

9. Estatutos, p. 4.

10. J.M. LÓPEZ GÓMEZ. Los Profesores del Real Colegio de Cirugía deBurgos (1799-1824). Publicaciones del Seminari Pere Mata, nº 75.Barcelona 1997.

11. http://www.lazkao.net/historia/Fascicu5/06_pag_c.pdf

12. Op. cit. p. 20.

13. Estatutos, p. 5.

14. L.S. GRANJEL. La Medicina Española del siglo XVIII. Salamanca:Universidad, 1979; pags. 69-72.

15. Estatutos, p. 29.

16. Parte del calendario de Actos adelanté ya en A. ROJO VEGA,Materiales Vallisoletanos para la Historia de la Ciencia. Valladolid:Universidad, 1995.

17. Diario Pinciano del 21 de Febrero de 1787. Un vaciado completo delperiódico en E. ZAPATERO BALLESTEROS. Historia de la RealAcademia de Medicina y Cirugía de Valladolid. Valladolid: Sever-Cuesta, 1950.

18. En el DRAE de 1817, p. 251, se define la cotilla como “Parte de la ves-tidura interior de la mujer, que se hace de tela de seda o de lienzo,armada con barba de ballena y pespunteada, la cual se ajusta al cuer-po desde los hombros hasta la cintura, atacándola con un cordón porla espalda”.

19. Diario 21 de Marzo de 1721.

20. A. ROJO VEGA, J. CASTRODEZA SANZ y J.R. CABRERA AFONSO.La inoculación antivariólica y la vacunación jenneriana en Castilla yleón (1728-1802). Laboratorios Esteve.

21. V. PÉREZ. Diario de Valladolid. Valladolid: Hijos de Rodríguez, 1885;Ventura Pérez vivió entre 1720 y 1784, pero alguien siguió añadiendonoticias a su Diario, como esta de 1786. A Soria llegaron dicho año de1786, desde Madrid, gracias a los buenos oficios de la SociedadEconómica de Amigos del País, cuatro arrobas de quina para combatirla epidemia. Nota 28 de A.I. SANZ YAGÜE, “La evolución demográfi-ca de la ciudad de Soria entre 1700 y 1814”. Espacio, Tiempo y Forma,20 (2007) 121-156.

22. Su biblioteca en J.A. DÍAZ ROJO. “La biblioteca del ilustrado JuanJosé de Aróstegui, cirujano del hospital de San Bernabé (1799)”.Publicaciones del Instituto Tello Téllez de Meneses, 66 (1995) 107-118.

23. Se firma Cirujano ordinario del Hospital General de San Bernabé, ySan Antolín de la Ciudad de Palencia.

24. Mémoires de l’Académie Royale de Chirurgie. V, París: P.F. Didot,1774, pp. 549-574.

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CONCESIÓN DEL PREMIO DIONISIO DAZA Y CHACÓN

como reconocimiento al mejor trabajo publicado en la REVISTA ESPAÑOLA DE INVESTIGACIONES QUIRÚRGICAS

durante el año 2010

ha sido concedido a los Dres:Labalde Martinez M, Ferrero Herrero E, García Villalón AL, Diéguez Castrillo G,

Alonso Justo I e Hidalgo Pascual M

por el trabajo titulado:

“LIBERACIÓN DE ÓXIDO NÍTRICO EN ARTERIAS TUMO-RALES DE PACIENTES CON CÁNCER COLORRECTAL”

(Rev Esp Inv Quir 2010; 13,4:154-8)

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La Revista Española de Investigaciones Quirúrgicas, es un órgano de difusión científico en el campo de la investigación en medi-cina y quirúrgica en particular. Su publicación es trimestral, pudiendo aparecer números extraordinarios si las circunstancias así loaconsejaran.

La Revista Española de Investigaciones Quirúrgicas publica indistintamente en castellano o inglés, trabajos originales relacio-nados con la investigación en general y quirúrgica en particular, tanto en las facetas experimental como clínica. La dirección y redac-ción de la Revista puede considerar la publicación de otro tipo de trabajos, tales como editoriales, actualizaciones, revisión de temas,casos clínicos, cartas o director, etc.

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La presentación de los trabajos se ajustará a la normativa de Vancouver, teniendo por lo tanto los siguientes apartados: Título, ítuloabreviado, autores, centro de realización del trabajo, dirección para correspondencia, Resumen, palabras clave, Introducción, Materialy métodos, Resultados, Discusión y Bibliografía. A estos habría que añadir las Tablas y Figuras.

Título: con una extensión de 10 a 12 palabras tiene que expresar el contenido del trabajo. El título debe ser expresado en castella-no e inglés.

Título abreviado: es el título expresado en tres o cuatro palabras.Autores: figurarán un máximo de seis y se reflejarán con un sólo apellido y la inicial o iniciales del nombre. Se podrá expresar con

asterisco el cargo o puesto desempeñado en la institución de trabajo.Centro de trabajo: reflejando el departamento, el centro o institución y la ciudad.Dirección para correspondencia: las señas del autor al que le dirigirá la correspondencia reflejando todos los datos para evitar su

extravío. Se recomienda no poner direcciones particulares.Resumen: resumen del trabajo incluyendo el contenido de los apartados introducción, material y métodos, resultados y conclusio-

nes con una extensión máxima de 250 palabras. Este apartado deberá ser enviado en castellano e inglés.Palabras clave: en número de 2 a 6, deber reflejar la temática del trabajo. Deberán también remitirse en castellano y en inglés. Se

adaptarán a las manejadas por el Index Médicus.Introducción: deberá introducir al tema del trabajo. Este apartado podrá soportar su contenido en citas bibliográficas a las que se

citará mediante un número en superíndice por orden de aparición. Podrá incluirse en el mismo el planteamiento del problema y losobjetivos del trabajo.

Material y método: se expresará el material empleado y la metodología seguida obviando la descripción de técnicas habituales omuy conocidas. Es posible soportar su descripción en citas bibliográficas.

Resultados: es la descripción de los resultados obtenidos. Se expresarán de forma sencilla sin justificaciones ni consideraciones. Esposible soportar los mismos en tablas y figuras.

Discusión: apartado en el que se discuten los resultados obtenidos, justificando los mismos o comparándolos con los de otros auto-res. En el tienen cabida las interpretaciones de los resultados. Se soportará el contenido en citas bibliográficas con la misma sistemá-tica y criterio que el expresado en la introducción.

Bibliografía: se colocará numerada por orden de aparición en el texto. La secuencia de cada cita será la de los autores que se pre-sentaran con un solo apellido seguido de las iniciales del nombre y separados por una coma. A continuación el título del trabajo. Laabreviatura de la Revista. El volumen, número, primera hoja y última del artículo y el año de publicación. La cita de libros se reali-zará con los apellidos del autor o autores seguidos de la inicial del nombre, título del libro, editorial, páginas, ciudad de edición y añode publicación.

Las Tablas son conjuntos de datos numéricos ordenados con números romanos correlativos a la aparición en el texto y que lleva-rán un pie de tabla explicativo del contenido con una extensión máxima de 15 palabras.

En el epígrafe de Figuras se incluirán todo tipo de representación gráfica, los grabados, las fotografías, los dibujos, los esquemasetc. Se expresarán como Figura numerados con números arábigos correlativos a la aparición en el texto. Cada figura tendrá un pieexplicativo breve con una extensión máxima de 15 palabras.

En número máximo de tablas y figuras que podrán ser publicados en cada trabajo serán diez.Los trabajos podrán ser enviados, preferentemente por correo electrónico, a la dirección de E-mail: [emailprotected] y si se

hace por vía postal a la Redacción de la Revista, dirigidos al Prof. Carlos Vaquero. Laboratorio de Cirugía Experimental. Facultadde Medicina. Avda. Ramón y Cajal s/n. 47005 Valladolid.

Todos los trabajos pasarán a miembros del Comité Editorial y de Redacción, que valorarán la pertinencia o no de la publicación delos mismos o realizarán las oportunas consideraciones para modificar el trabajo.

Los trabajos enviados a la revista deberán acompañarse de una declaración firmada por parte de todos los autores aceptando laautoría y el carácter de original e inédito del mismo, además de no haber sido enviado simultáneamente a otra revista para la consi-deración de su publicación. A la vez es necesaria por parte del primer firmante de una declaración de que se ha respetado la Declaraciónde Helsinki si es un trabajo realizado en seres humanos o la Directiva Europea y Legislación Española al respecto, si se ha realizadoen experimentación animal.

REVISTA ESPAÑOLA DE INVESTIGACIONES QUIRÚRGICAS

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REVISTA ESPAÑOLA DE INVESTIGACIONES QUIRÚRGICAS· REVISTA ESPAÑOLA DE INVESTIGACIONES QUIRÚRGICAS Spanish Journal of Surgical Research Director Carlos Vaquero Puerta Comité - [PDF Document] (69)

NO

TIC

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REVISTA ESPAÑOLA DE INVESTIGACIONES QUIRURGICAS

CONVOCATORIA DEL PREMIO DIONISIO DAZA Y CHACÓN

Como reconocimiento al mejor trabajo publicado en laREVISTA ESPAÑOLA

DE INVESTIGACIONES QUIRÚRGICAS,en los números de la Revista correspondientes al

año 2011

Dionisio DAZA y CHACÓN, vallisoletano,cirujano y médico, adquirió fama interna-cional durante la peste de Ausgsburgo de1546. Cirujano de Maximiliano, abuelo delemperador Carlos I, de la reina Doña Juanade Castilla, hija de los reyes Católicos ymadre de Carlos I; ejerció también comomédico de cámara del príncipe Don Carlosy de Don Juan de Austria.

El Jurado estará formado por el Comité de Redacciónde la Revista y su fallo será inapelable.

El documento acreditativo se hará llegar al primer firmante del trabajo galardonado.

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REVISTA ESPAÑOLA DE INVESTIGACIONES QUIRÚRGICAS

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FILIACIÓN

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Trabajo: Institución. Servicio/Dpto:

c/ C.P-Ciudad:

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IMPORTE DE LA SUSCRIPCIÓN ANUAL año 2011: GratuitaEspaña 0 eur. Europa 0 eur.

Fecha Firma

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CIÓ

NRevista Internacional dedicada a aspectos clínicos, experimentales y básicos de la cirugía.

International journal dedicated to clinics, experimental and basics aspects of the surgery.

Incluida en el Índice Médico Español (IME), Índice Bibliográfico Español en Ciencias de la Salud (IBECS) y el Sistema Regional de Información en Línea para Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal (Latindex).

ENVIAR A: Prof. Carlos Vaquero Puerta©

Departamento de Cirugía. Facultad de MedicinaAvda. Ramón y Cajal s/n • 47005 Valladolid (ESPAÑA)

Tel. y Fax.: (983) 42 30 94 • e-mail: [emailprotected]

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Name: Rueben Jacobs

Birthday: 1999-03-14

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